Makoke estrena un novio gallego

YES

05 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Pon un gallego en tu vida. Parece un eslogan, pero es una realidad. Últimamente a los famosos se les da por rehacer sus vidas con personas de nuestra comunidad. Hace poco les hablaba de Kike Calleja, ex pareja de Terelu, que anunciaba su próximo enlace con la coruñesa Raquel Santana. Estos últimos días se habló mucho en los programas de cotilleos y en la prensa rosa del nuevo amor de Makoke, ex de Kiko Matamoros y con un currículo sentimental tan extenso que ya le gustaría a muchos tenerlo igual pero en versión académica. Del hombre se dice que se llama Luis, que tiene 49 años, que es farmacéutico, que está separado, y que es padre. Tiene tres hijos, en concreto. Pero no informan de que es gallego, como no podía ser de otra manera. Luis Martínez es ferrolano, hijo de un prestigioso oftalmólogo y con raíces en Ortigueira, donde intenta ir siempre que puede.

 SANGRE FARMACÉUTICA

Lleva mucho tiempo en Madrid, donde tiene una farmacia. Lo lleva en la sangre porque su abuelo por parte de madre tenía botica en Pontevedra. Un profesional gallego discreto y atractivo que estas últimas semanas vio como su nombre aparecía en revistas que no tienen nada que ver con la del Colegio de Farmacéuticos. «La nueva ilusión de Makoke se llama Luis y tiene dos años menos que ella», leo en una publicación. Lo de la edad tiene su importancia porque hace tres meses rompió con el empresario Javier Berrio, de 36 años, y otro de sus ex, Tony Spina, tiene 32. Como ven, esta semana tuve que hacer un máster rápido en trayectoria y amoríos de Makoke, que colabora con el programa Viva la vida, donde no es la primera vez que echa pestes de su ex Kiko Matamoros. Pero las buenas nuevas se le acumulan porque, además de haber conocido a un guapo gallego, a sus 51 años está a la espera de convertirse en abuela por primera vez. Pues si este verano pasea al nieto por Galicia, el chaval seguro que crece sano y fuerte. La felicidad tiene sabor a Galicia.

ENTRE MADRID Y GALICIA

Iván Domínguez es uno de nuestros cocineros de referencia. Tras muchos años trabajando para otros decidió iniciar su propia aventura hostelera y empresarial con el restaurante Nado de A Coruña y, más recientemente, otro en Madrid. «La esencia es la misma, pero hay cosas que tenemos aquí que allí no podemos ofrecer, y al revés», comenta mientras presenta algunas de las novedades de su local coruñés, que acaba de recibir su primer sol Repsol. Me impresionaron los aperitivos marinos. Como comerte el mar a trocitos. Consomé de bogavante, anchoa sin tocar la sal y espina crujiente con pimentón, escabeche de chinchos, xarda curada en albariño, melgacho guisado en amarillo y corvina curada en alga percebe. Todo acompañado por los panes que elabora cada día en el establecimiento. Para mojar y no parar. Hubo más platos atlánticos, como la merluza a la gallega, la vieira de Ferrol con papada de porco celta y caldo gallego, bogavante a la prusiana y jugo de zanahorias en escabeche, llostro de buey de mar y besugo a la brasa en una marinera de almejas y codium. Hubo un par de platos de carne, pero yo me quedo con los del mar, de ese mar que tanto le gusta al novio de Makoke.