¿Por qué me duele tanto la cabeza si no tengo nada?

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MAPA PARA COMPRENDER UNA MIGRAÑA. Los expertos nos ayudan a saber qué desencadena un dolor de cabeza y cómo tratarlo. ¿Nos afectan el estrés, el tiempo, el sueño y algunos alimentos? «Hasta el olor de las perfumerías puede provocar una migraña», señala el neurólogo José María Prieto

26 may 2021 . Actualizado a las 15:35 h.

No es grave (no en el sentido vital, sí en la intensidad de los síntomas), pero es la enfermedad neurológica más frecuente, afecta a más de un 12% de la población y puede ser incapacitante. Solo quien sufre migrañas regulares sabe cómo pueden descoyuntar un plan, rutinario o extraordinario, truncar desde el día más ajetreado en la agenda hasta ese fin de semana que se prometía reparador y acaba en náuseas. ¿A qué se debe el dolor de cabeza que va in crescendo, empeora con la luz, la actividad o el ruido, y solo parece calmarse con descanso, cuando cerramos los ojos y desconectamos? La mayoría de los médicos señalan un componente genético y hormonal; pero pueden influir desde el estrés hasta los cambios de tiempo, sin que haya explicaciones rotundas al respecto. «Hasta el olor de las perfumerías puede provocar un dolor de cabeza», apunta José María Prieto, jefe de servicio de neurología del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), que señala que no hay un motivo en concreto, sino un cúmulo de factores que pueden disparar este dolor. «Por ejemplo, la sensación de tristeza de una persona libera una serie de sustancias químicas y eso, sumado al estrés, a la falta o el exceso de sueño puede provocar una migraña», prosigue el neurólogo. Una vida rutinaria, con la receta del ejercicio físico y la alimentación sana, es parte del tratamiento. «La migraña quiere una vida cuadriculada, ordenadita y que no la saquen de ahí», afirma Natividad Raña, especialista del servicio de neurología del Chuac, que señala, en línea con Prieto que, generalmente, las sufren las niñas al empezar con la regla. «Después, las suelen tener con la menstruación, mejoran en el embarazo y suelen irse con la menopausia».

¿Qué relación tienen con el mal tiempo o con los cambios de temperatura o de presión? «No es algo científico, pero hay gente a la que le afectan el tiempo revuelto, el viento, los días de tormenta o las altas presiones», afirma Raña. «Hay un porcentaje grande de migrañosas (son sobre todo mujeres) en las que se ve», coincide Prieto. «Hay gente a la que le afectan los cambios de luz o el resplandor, pero no hay una respuesta clara sobre esto -aporta Marcos Vázquez, creador de Fitness Revolucionario-. Yo creo más en la visión psicosocial de la migraña, en línea con el neurólogo Arturo Goicoechea, autor de Desaprender la migraña», que explica que la migraña es una enfermedad neuronal, en la que el sistema inmune percibe como una amenaza algo que en realidad no lo es.

¿INFLUYE EL ESTRÉS?

Algo habitual es relacionar la migraña con el consumo de ciertos alimentos, como el queso o el chocolate, y con el alcohol. «Pero los alimentos no son desencadenantes de la migraña, a diferencia de lo que se suele creer. El principal desencadenante del dolor es el estrés, bien sea en la época de estrés o una vez pasado el momento», afirma Raña. De ahí la migraña de fin de semana o de vacaciones, que sufren un buen porcentaje de los pacientes. «El segundo desencadenante más frecuente -dice Raña- son los cambios en el sueño, el dormir más o dormir menos».

«¿Pero cuántas veces una persona está estresada y, sin embargo, no tiene dolor de cabeza? Hay que hacerse la pregunta correcta. Muchas más que cuando está estresada y tiene migraña, se lo aseguro», observa Prieto, que ve en el estrés una explicación «simple, fácil, que se desmonta con relativa facilidad y que solo puede valer a falta de otra mejor». «¿Qué alteraciones bioquímicas se producen en el cerebro que generan el dolor de cabeza? No lo sabemos... La dieta no. En todo caso, lo puede empeorar», asegura el presidente de la Sociedad Gallega de Neurología.

¿CAFÉ, SÍ O NO?

Al desplegar el mapa de una migraña, nos vamos de un punto rojo a otro sin saber exactamente de dónde partió el recorrido del dolor, del sueño al ejercicio físico pasando por las preocupaciones, los sobresaltos y los cambios de rutina. En este mapa hay puntos críticos, pero un mar grande de dudas. Según Natividad Raña, «solamente entre el 5 y el 10 % de los pacientes relacionan sus migrañas con la comida. Otra cosa es que cada vez que comas fritos o ultraprocesados tengas dolor de cabeza o este dolor aumente. Afectan los nitritos y los sulfitos, pero el dolor no se debe a un alimento concreto, sino que se debe a los aditivos».

El café puede ayudar a cortar la migraña, indican los expertos. «Pero la dosis debe ser pequeña, porque, si te pasas, puedes acabar con una cefalea por abuso de café», advierte la especialista del Chuac. «Hay estudios que relacionan con la reducción de los ataques de migraña las dietas cetogénicas, aquellas que limitan el consumo de glucosa», añade Marcos Vázquez, que subraya que un buen patrón dietético se asocia siempre con menos ataques.

¿LA RUTINA LOS PREVIENE?

Otro de los posibles desencadenantes de la migraña es saltarse las comidas, el hecho de ayunar, salir de noche o comer a deshora. «Hay muchos pacientes que te dicen, por ejemplo, que las migrañas se les pasan comiendo. Porque el ayuno tiene este efecto: puede desencadenar una migraña. Hay que tenerlo en cuenta ahora que se lleva el ayuno intermitente», advierte Raña.

¿Y SI ES MUSCULAR?

Hay un dolor de cabeza tensional que tiene relación con la contractura muscular. «La mayoría de los pacientes con migraña tienen también cefalea tensional, por tensión nerviosa, y a veces se dan las dos juntas», señala Natividad Raña, que pauta: «El calmante se toma solo cuando es una migraña, pero no si es otro tipo de dolor de cabeza». ¿Cómo distinguirlos? Con la migraña te molestan la luz, el ruido y el hecho de moverte, indica la médica; con la cefalea tensional ayuda, en cambio el salir al aire libre y moverse, entretenerse. «Para la cefalea no debes tomar analgésico porque si no a veces se acaba con una cefalea por abuso analgésico».

«En una migraña es importante que el analgésico se tome al principio del dolor, con algo caliente o con algo con gas, como la tónica, que tiene magnesio. Así el fármaco se absorbe más rápido», revela José María Prieto, que refiere también tratamientos preventivos. Estos deben darse, explica, «cuando la frecuencia de los dolores de cabeza supera los seis u ocho episodios de migraña al mes». Entre estos tratamientos están el propranolol, la flunarizina, el ácido valproico y el topiramato. «Y desde hace poco disponemos de unos fármacos que son anticuerpos monoclonales para dolores de cabeza que son muy rebeldes», comparte Prieto, que añade además que, cuando el dolor de cabeza es tensional, tratarlo con toxina botulínica alivia el malestar.

El dolor de cabeza preocupante es el que es fuerte desde el principio, el que pasa enseguida de cero a cien. Un dolor distinto al que tienen los pacientes con migraña. Y más cuando aparecen otros síntomas, «como quedarte sin habla o que se te duerma una pierna», señalan los médicos. El resto de los dolores de cabeza, más que preocuparnos, nos ocupan en buscarles el tratamiento adecuado y una certera explicación, que se resiste.

TRES PÍLDORAS PARA LA MIGRAÑA 

1. Estos son los desencadenantes

El estrés, los cambios hormonales y en el sueño, las contracturas musculares, los cambios de tiempo y la depresión pueden provocar migraña.

2. Recetas sencillas

Ayudan un buen patrón dietético, el ejercicio regular, dormir siempre las mismas horas y respetar los horarios de las comidas. Y, en cuanto percibamos que se trata de una migraña, tomar cuanto antes el analgésico.

3. ¿Cuándo es preocupante?

Cuando tengas un dolor de cabeza distinto a los habituales. Es preocupante un dolor de cabeza fuerte desde el principio, el que pasa enseguida de cero a cien. Y más si va acompañado de otros síntomas, como confusión o pérdida del habla, o parálisis de una parte del cuerpo.