Manuel Giráldez, médico: «Hacer deporte no adelgaza»

Has cogido unos kilos y te los quieres quitar. Has oído que las dietas milagro acaban siendo perjudiciales. Y, claro, te pones a hacer deporte. Eso no puede fallar, te dices. Pero, de repente, te encuentras con el codirector de la cátedra SXD Galicia Activa, que lanza un mensaje explosivo, lo sostiene y lo argumenta.


-¿Cómo es eso de que el deporte no adelgaza?

-Lo primero que quiero aclarar es que cuando hablo de deporte me refiero al concepto más anglosajón, entendiendo como deporte toda actividad física y ejercicio. No solo el de competición. Aclarado esto, es así. Se ha demostrado que sí tiene capacidad para ayudar a controlar el peso. Pero no es una estrategia suficiente para reducirlo. Si alguien quiere no engordar, puede que con hacer deporte le llegue. Pero si lo que quiere es perder peso, tendrá que ajustar la dieta. Eso no quiere decir que no recomiende la actividad física, que claro que es necesaria. Pero no solo con el objetivo de adelgazar, sino a nivel de salud.

-¿Y la dieta sola llega?

-Hacer dieta sí que adelgaza, pero a la larga tampoco llega. Veamos. Tengo una persona con obesidad y comienza a hacer una dieta estricta para bajar peso. Las primeras semanas lo consigue. Pero luego, la dieta dejará de hacer efecto porque el organismo se acomoda. En ese tiempo habrá perdido grasa y músculo. Y no habrá mejorado nada más. Si en vez eso, hubiera hecho un control dietético con menos restricción calórica y lo hubiera acompañado de ejercicio, habría obtenido beneficios más allá de la pérdida de peso. Ese ejercicio nos habrá servido no solo a corto plazo sino de cara al futuro. Estar delgados no mejora la condición física, el deporte sí.

-Pero será mejor estar delgado que pasado de kilos.

-Depende. Tiene más riesgo de morirse una persona delgada en baja forma física que una que esté pasada de kilos y esté en forma. Es lo que los anglosajones llaman fat but fit o que aquí se ha dado en conocer como los fofisanos. Y no solo hablo del riesgo cardiovascular o de enfermedades crónicas, sino de cara al futuro. Una persona con buena condición física será más activa e independiente con los años que aquella que, por muy delgada que esté, no se cuida.

-¿Es un poco también el problema de las dietas milagrosas, que no garantizan salud?

-En efecto. Porque, además, generan un efecto yo-yo. Cuando se acerca el verano, las personas quieren adelgazar a toda costa y para eso hacen dietas bastante extremas. Consiguen bajar rápido de peso, pero con el peso también se han ido la grasa y el músculo. Pasa el verano, comen normal y recuperan el peso. Pero en ese regreso al pasado se restituye más grasa que músculo, porque la forma de generar este no es comiendo, sino haciendo ejercicio. Al final del invierno, esas personas, como poco, pesarán lo mismo, pero tienen más grasa y menos músculo. Al año siguiente sucede lo mismo y siguen ganando de una y perdiendo del otro . Además de poner en riesgo la salud, provocará que cada vez les cueste más adelgazar, porque no olvidemos que el músculo adelgaza.

-¿Cómo que el músculo adelgaza?

-Cuando lo estimulamos, aumenta el tamaño y conseguimos ir teniendo más músculo y menos grasa. Como lo que más gasta energía en reposo es el músculo, lo que vamos a hacer es aumentar el metabolismo basal (energía que una persona necesita estando en reposo). De esta manera, al tener más, vamos a estar las 24 horas del día gastando más calorías. El otro efecto es que el músculo es un órgano endocrino muy importante, con lo cual también produce hormonas que van a tener efectos muy positivos sobre todos los órganos del cuerpo. Pero solo las produce si lo ejercitas. La grasa, por el contrario, también produce sustancias, pero en este caso dañinas y aunque no te muevas. Por eso es bueno hacer ejercicio para que el músculo trabaje, queme grasa y produzca hormonas que protegen y mejoran el resto del cuerpo.

-¿Qué debe hacer una persona con algo de sobrepeso y colesterol alto a la que le cohíbe ir al gimnasio?

-Es algo que suele pasar. Es la conocida como ansiedad social. El factor desencadenante es su imagen corporal. El exceso de peso. Lo primero que le diría yo es que, como recomienda la OMS, haga 300 minutos de ejercicio moderado semanal. Que puede ser una hora cinco días a la semana. Debe compaginar el andar o pedalear con ejercicios de fuerza. Y cómo puede hacer esos ejercicios de fuerza por su cuenta, pues sencillo: levantarse y sentarse, abdominales, subir y bajar escaleras, ejercicios con gomas... Además, el resto del tiempo no es bueno estar más de una hora seguida sentado. El mejor medicamento que hay está en el propio organismo. Los músculos son la mejor fábrica de medicinas que existe. Hay que levantarse cada hora y pasear. Obviamente, todo esto acompañado de una dieta correcta. En el tema del colesterol se trata de mantener un equilibrio entre el bueno y el malo. El primero lo aumentamos con el ejercicio y el segundo lo disminuimos con la dieta.

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