Begoña Cid, ginecóloga del Chuac: «El cáncer de ovario no avisa, por eso son muy importantes las revisiones»

«Tenemos pacientes jóvenes, pero lo normal es que aparezca alrededor de los 60», explica la especialista, que avanza que esta enfermedad se muestra con síntomas muy inespecíficos


«No hay una causa y no se puede prevenir», explica Begoña Cid, ginecóloga del Chuac, que trata a muchas pacientes con cáncer de ovario. «No tiene nada que ver con el de cuello de útero, este se puede detectar de manera incipiente en una citología, pero el de ovarios no», señala la especialista que, preguntada por el caso de Sara Carbonero, explica que no es habitual que aparezca en pacientes tan jóvenes, aunque las hay, pero sí es muy común que un 75% de las pacientes tengan una recaída alrededor de los tres años, si el cáncer está avanzado. «Eso no significa que vaya mal», insiste Cid, que ve luz en el desarrollo de los quimioterápicos y en los avances en la cirugía, que resulta fundamental en este tipo de cáncer que se extiende a otros órganos de la cavidad abdominal 

-¿El cáncer de ovario se puede prevenir?

-A día de hoy no. No tenemos ningún método de diagnóstico precoz que nos permita cogerlo en estadío incipiente, no valen ni los marcadores tumorales en una análisis de sangre. Por desgracia, el cáncer de ovario no es como el de mama.

-¿No se manifiesta hasta que ya es tarde?

-Un porcentaje se diagnostica en estadíos incipientes, cuando la paciente va a la consulta a hacerse una revisión, pero la gran mayoría, en estadíos avanzados. Porque los síntomas que te producen son inespecíficos, los puedes confundir con sintomatología digestiva: tienes un poco de pérdida de apetito, estás más cansada, te notas más llena, tienes un poco de estreñimiento, a veces incluso tienes un dolor de espalda, o una clínica como de infección de orina. Son síntomas que a las mujeres no les hace pensar que tengan un problema a nivel ginecológico. Y como son inespecíficos, leves, la paciente va tirando hasta que cuando consulta está más avanzado.

 -Si tú vas a hacerte una citología, ¿te lo pueden detectar?

-No, la citología solo sirve como método de diagnóstico precoz del cáncer de cuello de útero. Para el de ovarios, no. Son dos tumores totalmente distintos.

 ¿Entonces el de ovario cómo se detecta?

-Cuando la mujer tiene estos síntomas, y lleva un tiempo con ellos, empieza a mirarse en distintos especialistas y entre ellos va al ginecólogo. Cuando llegas, te hacemos una exploración física, y en la exploración nos podemos encontrar con alguna masa en la palpación y a continuación hacemos una ecografía ginecológica y es cuando encontramos tumores en el ovario, o quistes. El tamaño luego no significa que se asocie a algo malo o bueno, pueden ser tumores grandes y ser buenos, y pequeñitos y ser malos. Ahí es cuando diagnosticamos. A partir de la sospecha, hacemos las pruebas complementarias: TAC, resonancias.

-¿Cada cuánto tendríamos que ir a visitar al ginecólogo?

-En el área de A Coruña lo que se aconseja es hacer una citología para diagnóstico precoz de cáncer de cuello de útero cada tres años. Y acudir al ginecólogo cuando aparece algún tipo de sintomatología clínica: algún desarreglo, un manchado, malestar… Ahí es cuando el médico de cabecera te derivaría al ginecólogo. Si te encuentras bien, tus reglas son normales, lo único que habría que hacer es una citología cada tres años.

 -¿Tú podrías ir hoy a una revisión, estar normal, y que vuelvas al año siguiente y ya tener el cáncer avanzado?

-O en tres meses ya puedes tener el cáncer avanzado. Puede evolucionar muy rápidamente, el cáncer de ovario es un tumor, no siempre, eh, que puede ser muy agresivo. Puedes tener hoy una revisión sin ningún síntoma y tres meses después tener un tumor avanzado, inoperable y que requiera quimio. Eso ocurre. La parte buena es que son tan agresivos que suelen responder bien al tratamiento.

-¿Qué pronóstico tienen, son curables?

-En general, habitualmente se operan la gran mayoría de ellos. En estadíos incipientes, 1, el 80% de las mujeres están libres de enfermedad. Si está más avanzado, que es lo habitual, al cabo de 3 años, el 70-75% de las mujeres van a tener una recaída, aunque hayan tenido una cirugía óptima. Que tengan una recaída no quiere decir que ya esté todo perdido, nosotros actualmente, con el avance de la quimio y los nuevos quimioterápicos que están saliendo, intentamos que se convierta en una enfermedad crónica, con la que puedas vivir muchos años. Hablamos de estadíos avanzados.

  -¿Tiene que ver con la edad? ¿Si a una chica, joven, como Sara Carbonero, se lo detectan a los 37 es posible que, más allá del estadío en el que esté, avance más rápido?

-El tumor de ovarios es muy heterogéneo, hay distintos tipos histológicos dentro del mismo cáncer de ovario, y en función de ello, hay mejor o peor pronóstico, independientemente de la edad en la que te aparezca. No por tenerlo de joven va a ir peor que si eres mayor. Influyen más factores, como los apellidos, que digo yo, del tipo de tumor que tengas. Es verdad que la edad media a la que te aparece un cáncer de ovarios es los 60, a partir de la menopausia, pero un pequeño porcentaje estamos viendo que aparecen a edades más jóvenes. No es habitual que aparezca con 30 y pico de años, pero sí los hay.

 

-¿Por qué influye la menopausia?

-Suelen ser más frecuentes cuando tenemos la menopausia, no solo porque seas menopáusica. Las mujeres de 60 son las que más habitualmente lo tienen.

-¿Lo normal, cuando te lo detectan, es que te operen?

-Sí. Cuando tenemos la sospecha de un cáncer de ovario, se hace un estudio de extensión para ver cómo está el resto del organismo. Es una enfermedad que afecta al abdomen, y hay que mirar el hígado, el intestino, bazo, y según las pruebas complementarias que tengamos, pasamos todos los tumores diagnosticados nuevos por un comité de tumores. Es un tratamiento individualizado, con un manejo interdisciplinar, en ese comité estamos los ginecólogos que nos dedicamos a la parte de la oncología, oncólogos, radioterapeutas, patólogos, cirujanos… Y una vez presentado el caso, se decide cuál es el mejor tratamiento para cada paciente. A partir de ahí la mayor parte de las veces se opta por un tratamiento quirúrgico, que es una parte fundamental del tratamiento, e intentar conseguir una cirugía en la que no quede absolutamente ningún resto de enfermedad. Es verdad que hay veces que la paciente tiene un tumor muy avanzado, y cuando prevemos que no vamos a ser capaces de operarla y dejarla sin enfermedad, ahí ponemos unos ciclos de quimioterapia, para intentar eliminar parte de la enfermedad y a continuación la operamos.

 -¿El problema del cáncer de ovarios es que se extiende a órganos importantes?

-Sí, el ovario está en la cavidad abdominal, libre, en contacto con el intestino, el peritoneo, que es una tela que cubre todo el intestino, y está cerca del hígado. Las células se pueden diseminar muy fácilmente por toda la cavidad abdominal. No hay nada que lo localice.

 -¿Hay mucha diferencia con el de cuello de útero?

-Sí, no tienen nada que ver.

 -¿Es más agresivo el de ovario?

-Sí, es la primera causa de muerte por cáncer ginecológica, excluyendo el cáncer de mama.

 -¿Hay algo positivo dentro de la enfermedad actualmente?

-Se está avanzando muchísimo en los fármacos quimioterápicos, de terapias dirigidas, la inmunoterapia, la cirugía ha avanzado enormemente. Hoy se hacen cirugías que hace años no se hacían, que puedas conseguir una buena cirugía, con cirujanos de medicina general o urólogos, es lo mejor para el paciente. Sí está aumentando la supervivencia en cáncer de ovarios, se está tendiendo a cronificar. Una quiere oír siempre que está curada, pero en estados avanzados es más difícil, pero conseguimos alargarlo y que vivan más años.

 -Hay mujeres que llevan décadas con la enfermedad, ¿no?

-Claro, eso es cronificar. No llegamos a darles el alta, pero las seguimos vigilando porque sabemos que hay riesgo y pueden recaer con una nueva cirugía o volver a poner un tipo de tratamientos. Eliminamos la enfermedad, y volvemos a estar un tiempo sin ella y sin tratamiento.

 -¿Una buena cirugía es muy importante?

-Se sabe que es la piedra angular en los tratamientos de cáncer de ovario, si conseguimos una buena cirugía, que no quede enfermedad, estamos dando meses de supervivencia, hablamos siempre de estadíos avanzados. Es muy importante la cirugía de cara al pronóstico en la supervivencia, obviamente suman más cosas: que vaya bien con la quimio. Pero si partimos de una mala cirugía de inicio, el pronóstico es peor.

 -El cáncer de cuello de útero, se detecta por una citología, como decías.

-Sí, la ventaja de ese cáncer frente al de ovario es que tiene un diagnóstico precoz, como el de mama, es decir, yo puedo cogerlo a tiempo de cara a una cirugía y la supervivencia. La citología es una prueba en la que puedes ver células alteradas que son premalignas, no cancerígenas, así que tratamos antes de que aparezca el cáncer. En cuanto tenemos esa citología alterada, hacemos pruebas, y a veces hacemos una conización (extirpación). Estamos tratando una lesión antes de que aparezca el cáncer, gracias a la citología, conseguimos disminuir la incidencia de cáncer de cuello de útero. Eso en el de ovario no lo podemos hacer. Todavía no hemos encontrado una prueba, se han hecho estudios en los que se ha evaluado a 200.000 mujeres con ecografía y marcador tumoral cada seis meses pero no se ha conseguido mejorar los diagnósticos de cáncer de ovario a fecha de hoy.

 ­-Y además, como explicabas, los síntomas son muy difusos, no hay un dolor concreto­.

-No, parece que te ha sentado mal la comida, mañana tienes algo de gases y estás así meses. Cuando llegas, está avanzado. Lo que se aconseja, cuando hay esta sintomatología: pérdida de apetito, sintomatología urinaria, cambios en el hábito intestinal que persisten en el tiempo, cansancio, hay que consultar.

 -Porque si hay cáncer, en la consulta lo veis.

-Sí, cuando está, se ve. No porque sea un tumor de diez centímetros, a veces no vemos tumor, pero sí cambios en la ecografía, no siempre es una masa grande.

-¿Es típica la recaída, como dicen que le ha sucedido a Sara Carbonero? 

-En su caso me falta información, pero en el 70% de las mujeres en un estadío avanzado van a tener una recaída a los tres años, eso no significa que vaya mal. Depende de muchas cosas, de si hay varios órganos afectados, una parte del intestino..., la cavidad abdominal es muy grande. Pero a partir del diagnóstico hay opción de mejoría hasta llegar a hacer una vida normal.

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