Cristina, enferma de covid: «Darle el pecho a mi hijo ha sido la mejor vacuna»

Cuando estaba embarzada de cinco meses se contagió de coronavirus y todo fueron dudas: ¿se lo pasaré al bebé? ¿Podré amamantarlo? Lo que ella no sabía entonces es que la mejor defensa contra el virus la tenía ella misma dentro


Cuando Cristina se quedó embarazada no pensó que a las dudas habituales que se le presuponen a una primeriza se le iba a sumar la angustia de traer a un hijo al mundo en plena pandemia. Pero mucho menos se iba a imaginar que ella misma sería una de las infectadas por ese virus que vuelve loco a todo el planeta con todas las consecuencias, preocupaciones y angustias que una enfermedad como el covid-19 arrastra. Porque si ya es difícil manejar la información que hemos ido conociendo del virus, mucho más complicado es encontrar la verdad dentro de esa maraña de suposiciones, riesgos y dudas que se le agolparon a Cristina cuando no sabía cómo le iba a afectar la enfermedad a ella y a su futuro bebé. «Estaba embarazada de cuatro meses, me había puesto la vacuna de la gripe y empecé a encontrarme mal, en principio pensé que se trataba de una reacción a la vacuna, pero cuando vi que los problemas gástricos continuaban diez días después, fui al médico de cabecera. Me hicieron la prueba y ahí supe que era positiva, casi en el quinto mes de embarazo».

Cristina no lo pasó de manera grave, dentro de sus circunstancias, pero su incertidumbre se fue agrandando sobre todo cuando leía «en Internet» mucha información que la confundía. «Me tranquilicé en cuanto desde el Hospital Materno de A Coruña me incluyeron inmediatamente en el área de alto riesgo de madres con covid, ahí sí ya el médico me fue informando con detalle y enseguida me dijeron que el bebé no corría riesgo de contagio, porque esa era, como es lógico, mi primera y gran preocupación». A partir de ahí el seguimiento del embarazo de Cristina fue mucho más estricto —«me llamaban cada dos días o bien el médico o bien la enfermera para saber cómo me encontraba y siempre tenía su teléfono a mano para consultarles cualquier duda», afirma con agradecimiento—, aunque el miedo al parto, saber cómo estaría el niño en realidad y pensar si podría seguir con sus planes de lactancia materna le seguían rondando.

Pero si el virus puede jugártela en cualquier momento, un embarazo tampoco es poca cosa; contra todo pronóstico su bebé se adelantó más de lo previsto y Pedro, que así se llama su hijo, decidió venir al mundo el 29 de diciembre del 2020, seis semanas antes de lo esperado, es decir, en la 34. ¿Tuvo relación el parto prematuro con el hecho de que tú hubieras tenido covid? «No, no, en absoluto —explica Cristina—: en una revisión me vieron que el niño no estaba bien colocado, pero al parecer, por lo que me dijeron, al darse la vuelta, porque él intentó colocarse, rompió la bolsa y en esas circunstancias ya te ves obligada a dar a luz».

Antes de que naciera Pedro, a Cristina le hicieron la prueba del covid, como a todas las embarazadas que van a parir, y dio negativo. A su bebé, nada más nacer, también se la hicieron y él dio el mismo resultado, pero como el niño había nacido prematuramente, por su extremo cuidado, tuvo que quedar ingresado en la unidad de neonatos del Materno. Allí, sin embargo, se pudo acercar enseguida Cristina para darle de mamar, una decisión que ella había tomado de antemano y que se vio reforzada en cuanto habló con Alba Sánchez, asesora de lactancia del área sanitaria de A Coruña y Cee. «Ella me habló de los beneficios que tiene la leche materna en el sistema inmunológico, porque no solo no es que no los contagies a través de la leche, es todo lo contrario: para ellos es la mejor vacuna», apunta Cristina.

«La leche materna es el mejor alimento para cualquier bebé —explica Alba—, pero si nace prematuro o enfermo, con mayor motivo. Cristina, en esa primera leche que le da a su hijo, que es el calostro, en realidad le está dando todos los anticuerpos de todas las enfermedades que tuvo su mamá, entre ellas el covid, que le han dejado inmunidad al niño. A través de la leche, el bebé recibe los anticuerpos, en este caso del covid, como si fuera una vacuna natural. Si el día de mañana coge la enfermedad, ya tiene una primera defensa».

«Incluso habrá madres que no supieron que tenían covid, porque eran asintomáticas, y han vacunado a sus hijos al dar esta alimentación», especifica Alba, que es también enfermera pediátrica.

POSITIVAS, CON MASCARILLA

¿Si la madre tuviera covid justo cuando le da el pecho hay algún problema? «Nosotros, desde el primer momento, no hemos separado a las madres de sus hijos, aunque fueran positivas. E independientemente de la alimentación que les den, pecho o biberón. Si son positivas, tienen que alimentarlo con mascarilla mientras contagian, con el mismo protocolo que con cualquier persona, pero si la madre tiene una buena situación física de salud, está bien, no está contraindicada la lactancia, todo lo contrario», insiste Alba, que quiere dejar muy claro que está demostrado que no hay transmisión vertical de la enfermedad. Es decir, si una mujer embarazada tiene covid no se lo contagia a su bebé, «aunque hay que tener excesivo cuidado cuando nace».

Para el doctor José Luis Fernández Trisac, responsable del servicio de neonatos del Materno, donde estuvo ingresado Pedro, lo destacable es que en este momento en que van a dar a luz muchas mujeres con covid, como Cristina, se les garantice un entorno seguro, como hace su hospital. «La leche materna es el mejor alimento para los bebés, y en los prematuros está evidenciado que si la toman tienen mucha menos incidencia, por ejemplo, de enterocolitis», señala Trisac, que como Alba, pone en valor que en su unidad se haya seguido manteniendo la lactancia, bien gracias a las madres de neonatos que la donan o porque ha seguido funcionando el banco de leche. «En plena pandemia, para que las madres que donan no tengan que entrar en el hospital he ido yo misma hasta sus coches para recoger la leche», apunta con orgullo Alba, porque esa labor se ha visto recompensada en niños que como Pedro han necesitado de esa mejor alimentación.

«El coronavirus no contraindica para nada la lactancia, si la madre se encuentra bien puede darle perfectamente el pecho, si no, siempre se puede extraer, pero sigue siendo la mejor opción», insiste Alba, que quiere aclarar también que ahora las mujeres que lactan pueden ser vacunadas del covid: «Ha cambiado el protocolo y pueden hacerlo».

Cristina, ya tranquila con su bebé de un mes en casa, reconoce que su suerte ha sido estar rodeada de buenos profesionales que la han cuidado y acompañado, pero sobre todo la han guiado en medio de tanta incertidumbre: «Como madre yo solo quería hacer lo mejor, ahora siento que lo he hecho». Pedro, en su colo, no lo pone en duda.

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