Alaska: «Que haga 'Cine de Barrio' no es rompedor, es de cajón»

En un año tan atípico, la mujer que ha revolucionado los 80 agudiza los sentidos. La puedes oír en Audible con sus pódcast sobre el pop español. La puedes ver cada sábado en la tele tras sustituir a Concha Velasco y la puedes disfrutar con «La Última Tourné», en el teatro Calderón. Ella es el pasado, el presente y el futuro de la cultura de nuestro país. Pero eso sí, «no volvería jamás a los ochenta»


Hay gente que tiene la virtud de que el tiempo nunca les pasa factura. Es el caso de Alaska. Lo que hizo hace cuarenta años sigue siendo moderno en la actualidad. Y los proyectos en los que se involucra ahora siempre resultan atractivos. Olvido Gara (Ciudad de México, 1963), lejos de provocar amnesia, siempre te trae buenos recuerdos. Pero para ella, solo es eso, pasado y jamás volvería a él. Prefiere vivir el presente y seguir ese instinto que siempre le ha hecho triunfar. Así es esta mujer que ha revolucionado los ochenta y que seguirá haciendo lo que le venga en gana.

-Quién mejor que tú para hacer un pódcast sobre el pop español en Audible (plataforma de Amazon) sin fecha de caducidad.

-El proyecto parte de Warner y Audible, que me lo presentaron. Y yo también pensé que podía involucrarme. No solo con lo que hemos hecho, que quizás es el punto de origen, empezando por Aviador Dro, que es el grupo fundador del sello que luego da cabida a toda esa gente, pero también abriéndonos un poco a los satélites de los grupos de ese sello y a gente de otra generación que no necesariamente empezaron en los ochenta, pero que siguen teniendo eso que hemos llamado el gen Dro y que creo que es como dices al principio, que no tiene fecha de caducidad. Podríamos seguir haciendo entrevistas toda la vida porque siempre habrá gente con ese espíritu.

-Te habrá traído muchos recuerdos.

-Ha habido de todo. Obviamente, con personas como Loquillo, Jaime (Urrutia) de Gabinete o Joaquín (Díaz) de los Bee Gees, con los que yo sí conviví y viví todos esos años. Pero también es muy interesante descubrir ese tipo de aptitudes en gente de la que no conozco su biografía o su discografía más allá de lo que conoce todo el mundo. Me resultan interesantes las dos cosas. Primero, charlar con Loquillo y hablar de si nos acordamos del día en que nos conocimos y de no sé qué o no sé cuánto. Pero también personas con las que en principio musicalmente no tienes nada y ver que pasan por las mismas tribulaciones y las mismas ilusiones que tú o la gente que conoces.

-Vigo ha sido muy importante en la movida de los ochenta. ¿Con qué grupos de la ciudad tenías más contacto?

-Dentro de las entrevistas de Gen Dro hay una a Miguel (Costas) de Siniestro Total donde repasamos su disco y claro que había contacto. Pero con quien tuvimos una relación un poco más cercana en aquella época fue con Golpes Bajos. Luego, nuestros grandes amigos y a los que querremos siempre han sido Killer Barbies, con toda sus derivaciones, con cualquiera de los grupos que han hecho los chicos. Ese es nuestro punto de conexión.

-¿Volverías a los ochenta?

-Pues no. Es que, además, ¿qué son los ochenta? ¿Nacha Pop? A mí no me gustaron nunca. ¿Kylie Minogue? A mí me ha encantado. Es como si me dices: «¿Volverías a los setenta? ¿Y los setenta qué son: Discmusic o Jimmy Hendrix?». Claro. Es que no, no, no. Bueno y ya ni te digo a nivel vital. ¿Tú volverías a tu adolescencia? Bueno, igual tuviste una adolescencia estupenda y te encantó. Yo no, así que yo no volvería jamás a los ochenta.

-¿Cuál es el secreto para que tus actuaciones y tu música de hace cuarenta años sigan siendo modernas?

-No lo puedo saber. Yo me fijo en lo que me gusta. A lo mejor lo que es masivo en ese momento no me interesa para nada o sí. Todo lo que ocurre a tu alrededor es una influencia, tanto para hacer algo como para no hacerlo. Pero no tengo explicación. Yo hago en cada momento lo que quiero hacer, pero no miro más allá.

-Y con la que está cayendo también estás en Madrid, en el teatro Calderón, con «La última tourné».

-Es un momento de muchas mezclas de cosas, porque está el teatro por un lado. Ya estuvimos en Vigo, A Coruña y Santiago. Pero ahora estamos en Madrid. Y también estoy en Cine de Barrio y también haré Telepasión. Así que estoy en un momento estupendo. Como en muchos sitios que me gusta estar a la vez.

« Vengo de una familia de supermujeres superfuertes, que son mi abuela y mi madre»

-En «Cine de Barrio» también has roto esquemas.

-Los que me conocen saben que es cero rompedor, es como de cajón. Con 14 o con 15 años, cuando estábamos con los Pegamoides, nos matábamos a decir en las entrevistas que una de nuestras mayores influencias era el cine español de los 50, 60 y 70 de entonces. Para mí es tan obvio que nunca lo hubiera pensado.

-¿Te han puesto trabas de joven para triunfar por ser mujer o todo lo contrario?

-Ni lo uno ni lo otro. Jamás he sentido diferencia ni con mis compañeros ni con el mundo que me ha tocado vivir, ni con el hecho de sacar un disco o hacer un concierto. También supongo que desde los 14 años empecé a elegir muy bien a mis amistades. No voy a mentir ni a hacerme la víctima porque sería mentira. Vengo de una familia de supermujeres superfuertes, que son mi abuela y mi madre, y yo creo que ya me encaminaron para que me mezclara con las personas de esta forma.

-Nunca has sentido instinto maternal. ¿Te has sentido presionada por no querer ser madre?

-No. Me he sentido cuestionada por mí misma cuando he llegado a una determinada edad. Eso de «oye guapa, que es ahora o nunca». Y ahí es cuando la respuesta vuelve a ser: «Pues nunca». Ya está.

-Llevas más de 20 años con Mario, toda una vida.

-21 años. Bueno, yo tengo una edad. Si tienes 25 es una vida, pero en mi caso vamos a decir media vida.

-¿Y quién lleva los pantalones?

-Pues los dos, somos muy cabezotas y a los dos nos gusta mandar.

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