¿Por qué estos alimentos tienen mala fama?

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MABEL RODRÍGUEZ

Están en la lista negra, pero tienen más beneficios para tu salud que perjuicios. Descubre esos alimentos que has desterrado de llevártelos a la boca y dales una segunda oportunidad. Seguro que en cuanto sepas lo bien que te sientan, sucumbirás

28 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

La fama lo es todo. También en el placer de qué llevarse a la boca. Por eso, algunos alimentos están malditos y prohibidos desde hace tiempo para muchos. Aquí te presentamos la lista negra de los productos que peor fama tienen, pero que, en realidad, no son tan malos como los pintan. A veces, incluso todo lo contrario. Tienen más beneficios que perjuicios. Destapa falsos mitos y verás que las segundas oportunidades sí son buenas. No tendrás duda en cuanto sepas por qué debes introducirlos en tu dieta. Sucumbirás.

En esta lista de ingredientes prohibidos el chocolate es el rey. Sí, pues no es tan negro como lo pintan. Porque su mala fama no procede del cacao, sino del azúcar que lleva la clásica tableta de chocolate con leche. Así que la solución es fácil. Busca tabletas de alto contenido en cacao y problema resuelto. En este caso, la nutricionista Ana Fernández Vidal recomienda que tenga más de un 80 % de cacao: «Los que no están acostumbrados a los sabores amargos pueden ir subiendo poquito a poco el porcentaje». Descubrirás que es un gran aliado para tu salud y para evitar los efectos del paso del tiempo: «Es bueno para regular la presión arterial porque los antioxidantes del cacao han demostrado ser eficaces. Y después también pueden reducir el riesgo de algunos tipos de cáncer y del envejecimiento prematuro», explica el nutricionista Saúl Sánchez, de Deporclínica.

¿Y qué hay del café? ¿Es tan malo como lo pintan? Pues no. Con lo único que debemos tener cuidado es con la cafeína, que no hay que abusar de ella. Por lo demás, son todo buenas noticias porque contiene también un alto grado de antioxidantes: «Hay que tomarlo en unas cantidades adecuadas y proporcionadas. Pero descontada la cafeína, al café le pasa un poco como al cacao, que tiene una serie de antioxidantes que controlan la presión arterial, reducen el riesgo cardiovascular y mejoran el funcionamiento de muchos sistemas», aclara Sánchez. La mejor manera para sacarle el máximo partido es tomar «una o dos tazas de café al día, con cafeína o sin ella. Y si queremos incrementar su consumo: tirar del descafeinado». Sobre este aspecto, Adriana Fernández recomienda consumir café natural y evitar mezclas o torrefactos porque «pueden llevar azúcar añadido».

¿Y qué hay del huevo? Otro de los alimentos demonizados durante años. Pues puedes tomarte todos los días un huevo, incluso dos. Lo que tienes que evitar es freírlo. En el resto de sus formas de preparación tiene muchísimos beneficios: «Antes se creía que tenía una influencia muy grande en el perfil lipídico, el tipo de colesterol, y ahora se ha demostrado que no. Y además tiene proteínas y nutrientes esenciales como la vitamina D. Es de los pocos alimentos que la tienen y es un nutriente importantísimo», apunta Saúl Sánchez.

Otro de los productos denostados por algunos es la leche entera y los quesos. Pues debes saber que los ácidos grasos saturados que contienen son buenos para tu organismo: «No tienen más problema que el hecho de que sean calóricos y que hay que tener en cuenta esas calorías a la hora de plantear la dieta». Sobre este asunto, Adriana Fernández recomienda consumir leche fresca en la medida de lo posible, porque «en las pasteurizaciones se puede perder valor nutricional» y no obsesionarnos con los productos desnatados: «Los lácteos se pueden tomar enteros. Debemos dejar de demonizar estas grasas porque son diferentes a las que tiene un producto procesado. Es importante saber que en la grasa de los lácteos está la vitamina D, que es importante para que se absorba mejor el calcio que tiene ese lácteo».

EL AGUACATE

El aguacate es otro de los alimentos malditos para algunos, cuando se trata de un producto «maravilloso». Dice Adriana Fernández que «se le ha demonizado porque engorda», pero «es muy interesante a nivel nutricional porque el perfil de grasas que tiene son muy beneficiosas para nuestro organismo. Favorece que suba el colesterol que llamamos bueno y regula los niveles. Es muy rico en fibra, en vitaminas y antioxidantes. Lo que va a importar es la ración que consumamos, ahí es donde hay que prestar atención». Esta nutricionista especializada en reeducación alimentaria lo equipara, en cuanto a grasas buenas, al mismo nivel que «el aceite de oliva virgen extra, los frutos secos o el pescado azul».

Los amantes de la patata también están de enhorabuena. Porque ya tienen excusa para comerla, eso sí, de cualquier manera menos frita: «Aporta carbohidratos de buena calidad y complejos. Y tiene otras características muy buenas. La primera es que cuenta con unos niveles muy altos de agua y esto lo que hace es que la caloría total del producto disminuya. Por lo que podríamos introducirla en una dieta para bajar de peso. Otro de los beneficios es la cantidad de vitamina C que tiene, que es muy importante para el sistema inmune y para los músculos y los tendones. Y, por último, destaca por su contenido en fibra».

En el caso de los frutos secos, Fernández los califica de «muy interesantes a nivel nutricional porque tienen proteínas vegetales, muchas vitaminas minerales, fibra y grasas saludables». Pero sí debemos controlar la cantidad. Es decir, no te acabes la bolsa entera. Tómate un puñado al día y lograrás un gran beneficio. Tampoco lo consumas frito ni salado. En cambio, sí tostado o al natural. Recuerda que lo mejor para tu dieta no es ir contando calorías, sino fijarte en cuál es tu patrón de alimentación: «¿Me está aportando algo interesante a nivel nutricional? Pues, me tomo un puñado y maravilloso».