Este verano vas a columpiarte

Sobrevolar los viñedos en pendiente de la Ribeira Sacra o ver la puesta de sol meciéndote sobre la arena de Marín. Estas vacaciones vas a querer fotografiarte aquí

El columpio en el mirador do Cervo, en Vila Nova de Cerveira
El columpio en el mirador do Cervo, en Vila Nova de Cerveira

Los columpios con vistas son lo más buscado de Galicia. Colocados estratégicamente sobre laderas, igual que los que saltan sobre los campos de arroz en Bali, o a pie de playa, escondidos entre los pinares de los arenales. Si ya te has fotografiado en todos los bancos con vistas del Atlántico, es hora de que tomes nota de los balancines más instagrameables de Galicia y del norte de Portugal. Coge impulso, ¡empieza la ruta!

Es posible que le hayas dado más de un like a un amigo meciéndose sobre el columpio de cuerdas y madera de la playa do Santo, en Marín. Muy cerquita de la famosa Lapamán, este columpio -que podría formar parte del paisaje de cualquier isla caribeña- es carne de foto. ¿Quieres una imagen sin filtros? Espera a la puesta de sol, con el día poniéndose sobre el Atlántico. Instagramers como la gallega Cristina Cerqueiras (@cristinacerqueiras) ya se dejaron caer por allí. Su postal desde el columpio de Marín lleva ya más de 8.000 likes.

View this post on Instagram

GALICIA MOLA 👍

A post shared by A N A P O L I T A N (@anapolitan) on

La afición de este verano: coleccionar fotos de columpio. Y el siguiente para la galería espera también en la provincia de Pontevedra. Escondido entre los pinos y las rocas de Monteferro, en Nigrán. Muy cerquita de playa América, la instagramer mitad gallega mitad americana Ana Feijóo (@anapolitan) se encargó de descubrir este pequeño paraíso en su perfil de Instagram. «Galicia mola», se puede leer en el pie de su foto sobre el columpio de madera y cuerdas. Y tanto.

En la comarca de O Salnés espera otro balancín sorpresa para anotar en la lista de sitios a los que ir este verano. También con asiento de madera y colgado de las ramas de un árbol, hay que desplazarse hasta la playa de Espiñeiro, en la desembocadura del Umia, en Cambados, para encontrarlo. Una vez allí solo hay que sentirse como un niño por un momento, y dejar que la magia de la cámara del teléfono haga el resto.

View this post on Instagram

💚Galicia💙 ~Las cicatrices que tengo, esas son mis verdaderas historias~ _______________________________________ •Podría definirse Ribeira Sacra como uno de los secretos mejor guardados de la Galicia interior. Integran este destino un conjunto de ventiún ayuntamientos del sur de la provincia de Lugo y el norte de la provincia de Ourense, con el curso fluvial de los ríos Miño, Sil y Cabe como elemento aglutinador. •Sin duda para mí, este es columpio más bonito del mundo! _______________________________________ ⁉️alguna vez te han dicho “eh, no te columpies”⁉️ _______________________________________

A post shared by 🅻🅾🆅🅴🅻🆈 🅼🅴🅸🅶🅰 | ᵀᴿᴬᵛᴱᴸ (@viajandoenmiescoba) on

UN BALANCEO DE VÉRTIGO

Para subirte a este columpio sobre la Ribeira Sacra hace falta valor. Está dentro de los viñedos de la bodega Terra Brava, en Doade, en el municipio de Sober (Lugo). Para saber lo que se siente al mecerse sobre los cañones del Sil hay que reservar por teléfono una visita a los viñedos. El precio de la entrada es la compra de una botella de sus vinos, que no se prueba hasta después de hacer la visita. Uno entiende perfectamente la decisión cuando consigue trepar por los viñedos y volver intacto al punto de inicio, con los dedos de los pies negros por la tierra y apreciando aún más el esfuerzo de los vendimiadores de esta preciosa zona de Galicia. Desde la base de los viñedos puede verse el columpio esperando, colgado de una encina. Cuando uno llega hasta él puede que se lo piense dos veces antes de lanzarse al vacío. A los pies: una roca y las vides. Y un esqueleto que recuerda lo que le pasó a uno que hizo la visita pero no respetó los racimos de uvas. De fondo, el cañón y el río. El momento produce vértigo, pero la foto bien lo merece. En este punto las vistas son impresionantes, una montaña rusa natural. La recompensa viene después: al final de la visita una copa de vino con denominación de origen reconforta.

Y el último columpio de balancines instagrameables no está en Galicia, pero casi. Al otro lado de Tomiño (en Pontevedra), justo al cruzar el puente que desemboca directamente en Vila Nova de Cerveira, Portugal, espera el columpio del verano. Se levanta sobre el Miradouro do Cervo. En esta colina con vistas a la localidad portuguesa (famosa por su feria de los sábados) y a la desembocadura del río Miño, la postal es preciosa. El doble columpio, instalado este año, está muy demandado (puede incluso haber colas para subirse en él): el momento mágico se produce al caer el sol, cuando la luz se vuelve casi rosa y el cielo se refleja en el río. Es el hype del verano, el columpio de este 2020 en el que las atracciones de la infancia situadas en puntos estratégicos para disfrutar del paisaje, todo 100 % ecológico, han salido del confinamiento de los parques de recreo.

Con el cañón del Sil a sus pies

ánxela jorge vidal / C.C.
El columpio instalado por Breogán Pereiro en su viña tiene de fondo esta espectacular vista del cañón del Sil
El columpio instalado por Breogán Pereiro en su viña tiene de fondo esta espectacular vista del cañón del Sil

Un bodeguero de Sober atrae visitantes a su viña con un espectacular columpio

Después de los meses de inactividad turística del confinamiento, las bodegas de la Ribeira Sacra deben buscar nuevas formas de atraer clientes a las viñas. En el caso del viñedo de la bodega Terra Brava en Doade, su dueño, Breogán Pereiro, ofrece a los visitantes una alternativa a los miradores y paseos desde los que contemplar los cañones del Sil: un columpio. Desde esta perspectiva, es mejorada la sensación de observar con ojos de águila el espectacular paisaje.

Su propuesta no solamente cuenta con este atractivo, también permite a los turistas pasear por las instalaciones de Terra Brava con la ayuda de carteles que señalan y explican las siete variedades de uva que se pueden encontrar por el camino. Para tener acceso a la ruta y al balancín hay que comprar una botella de vino, la bodega da a elegir entre un mencía por 20 euros o un caíño tinto por 25.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
8 votos
Comentarios

Este verano vas a columpiarte