Más allá de las Cíes y Ons, ¡será por islas en Galicia!

Estos maravillosos paraísos te ofrecen playa, rutas, aguas termales y hasta actividades culturales


Para dar y tomar. Estos maravillosos paraísos te ofrecen playa, rutas, aguas termales y hasta actividades culturales. Descubre algunos de estos lugares con encanto y siéntete náufrago por un día. Aquí sí podrás desconectar

1. Sálvora (Ribeira)

«VISITAS RESTRINGIDAS»

Junto con Cíes, Ons y Cortegada, esta isla forma parte del Parque Nacional de las Illas Atlánticas, pero las navieras no ofrecen un servicio regular de visitas. Deberás ponerte en contacto con ellas. Situada en la boca de la ría de Arousa y de gran belleza paisajística podrás dar un paseo hasta el faro y disfrutar de la playa, pero a la aldea solo se permite ir con visita guiada. 

2. O Santo (Marín)

«SIN MOJARTE LOS PIES»

Cuando baja la marea, las cristalinas aguas de la playa de O Santo se abren para ofrecerte un paso natural que te dejará llegar a la isla sin mojarte los pies. Si prefieres ir en barco, podrás atracar delante de la playa con la pleamar. En ese caso, tendrás la isla para ti solo durante unas horas. Aprovecha para visitar la capilla en ruinas y tener unas vistas fabulosas de la ría de Pontevedra. 

3. Sisargas (Malpica)

«PRECIOSOS ACANTILADOS»

Las islas de las Sisargas, en Malpica, son el paraíso de gaviotas y otro tipo de aves. No hay un servicio regular que te lleve hasta allí, pero se organizan excursiones y viajes privados. Merece la pena una visita solo por ver los restos de un faro antiguo, sus preciosos acantilados y una playa pequeña que hay en este archipiélago. Cuenta también con otra cala, pero de difícil acceso.

4. Lobeira (Corcubión)

«PARA TOMAR EL SOL»

Esta pequeña isla con encanto es la perla de la ría de Corcubión. La leyenda cuenta que estuvo habitada por lobos marinos, de ahí su nombre. Podrás llegar a ella en barco desde las localidades de Corcubión, Fisterra y O Ézaro. Ni qué decir tiene que también puedes acceder por tu cuenta. Es un pequeño paraíso para tomar el sol y disfrutar de la playa. Vale la pena una visita al faro. 

5. A Illa de Arousa

«EL PARAÍSO AL OTRO LADO DEL PUENTE»

A Illa, sitio distinto. Serán sus playas, sus chiringuitos y restaurantes o su ambiente. Algo tiene esta isla que cautiva a todo el que va. Tiene la virtud de que te sientas en el paraíso con solo atravesar el puente. Aquí podrás elegir una playa de mañana y otra de tarde, disfrutar de una sabrosa comida y regresar por la noche del edén con el alma renovada. FOTO: MARTINA MISER

6. San Simón (Redondela)

«LA ISLA DE LA CULTURA»

En el interior de la ría de Vigo se encuentra este archipiélago histórico que fue monasterio, lazareto de enfermos infecciosos, cárcel y hogar para huérfanos. Las navieras ofrecen visitas guiadas a esta isla con encanto. Podrás conocer y pasear por sus fabulosos jardines y descubrir la capilla. También cuenta con actividades culturales.

7. Illa Pancha (Ribadeo)

«DOS FAROS EN UNA ISLA»

Situada en la hermosa ría de Ribadeo, esta isla es todo un símbolo del municipio. En ella, además de las maravillosas vistas y sus espectaculares acantilados, puedes visitar dos faros. Uno antiguo, de planta cuadrada, y ahora rehabilitado como alojamiento turístico, y el moderno, de torre circular. Illa Pancha forma parte de la ruta de los Miradores de Ribadeo. 

8. Areoso (A Illa de Arousa)

«AYUDA A PROTEGERLA»

Para preservar su riqueza arqueológica y evitar aglomeraciones turísticas no se puede visitar en embarcaciones motoras, pero sí a remo o en kayak. Al estar protegida por de la Red Natura 2000, deberás ser muy respetuoso con este enclave de aguas cristalinas y arena blanca para evitar su deterioro. No dudes en dar la vuelta si ves mucha aglomeración de gente.

9. Tambo (Poio)

«CON AUTORIZACIÓN PREVIA»

Todavía necesitas permiso del Ministerio de Defensa para visitarla de forma particular. Otra de las maneras de ir es a través de las visitas guiadas que organiza la asociación Irmandade Illa de Tambo. En agosto tiene previsto cinco salidas. Una vez allí, podrás disfrutar de un día de playa y visitar el antiguo lazareto, además de las ruinas de una capilla. 

10. A Toxa (O Grove)

«LA NIÑA BONITA»

Siempre ha sido la niña bonita de las islas gallegas. La que antaño estaba destinada a un lugar de pastoreo se ha convertido en un centro de ocio termal de las Rías Baixas. A pesar de su amplia oferta turística con hoteles de lujo, campo de golf, puerto deportivo, un casino y un centro de congresos, el centro todavía se conserva virgen con un denso pinar. 

Aún hay en Galicia playas que nadie pisa

SUSANA ACOSTA

Tesoros escondidos. Son nuestros verdaderos paraísos. Pequeñas calas de arena blanca y aguas cristalinas en las que apenas hay gente y la palabra aglomeración desaparece con la marea

Aguas cristalinas, arena blanca y playas casi desiertas. Es el paraíso de Galicia. Y lo que todos buscamos, sobre todo este año en el que las aglomeraciones nos producen urticaria. Pero, ¿todavía existen? Claro que sí. Los cerca de 1.300 kilómetros de litoral gallego aún esconden tesoros como los que presentamos. Pequeñas calas en los que la masificación todavía no ha hecho acto de presencia y que disfrutan tan solo unos pocos privilegiados, principalmente los vecinos de la zona.

Playa de Couso, Ribeira. 
Situada entre el mar abierto y la entrada norte de la ría de Arousa, esta cala apenas cuenta con bañistas. Cuando sube la marea, el agua se traga este bello paraíso de arena blanca y aguas cristalinas, que está muy recogido por las rocas.
Playa de Couso, Ribeira. Situada entre el mar abierto y la entrada norte de la ría de Arousa, esta cala apenas cuenta con bañistas. Cuando sube la marea, el agua se traga este bello paraíso de arena blanca y aguas cristalinas, que está muy recogido por las rocas.

Uno de esos tesoros es Praia do Couso, en la parroquia de Aguiño (Ribeira). Este arenal es relativamente conocido, pero hay un rincón oculto hacia el final que solo se descubre con la bajamar. Además, el polígono que se encuentra a sus pies puede despistar a los visitantes. Situada en punta Couso, entre el mar abierto y la entrada de la ría de Arousa, esta pequeña cala apenas tiene gente. El que va la puede disfrutar prácticamente en la intimidad. Influye, sobre todo, que solo se puede ir cuando la marea lo permite. De ahí que sea un arenal casi en exclusiva para los vecinos de la zona. Pero, en cambio, sí cuenta con una zona de aparcamiento muy cerca. «Yo la descubrí por casualidad», asegura una de las escasas usuarias del arenal que destaca su belleza: «Está además en una zona muy recogida por las rocas, a pesar de encontrarse en la punta», asegura Carmen, que define el lugar como «espectacular». Ideal si se busca tranquilidad para pasar una jornada playera solo con la compañía que tú elijas. Además, desde esta cala también puedes acceder a otras playas que tienen peor comunicación, como Praia Penisqueira, otro lugar para perderse en la intimidad.

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