Javier Fernández: «Tengo 28 años y unos 25 pares de patines»

Nos descubrió que con esfuerzo y constancia todo es posible y que soñar no tiene límites. Tras ganar dos veces el campeonato del mundo, Javier Fernández llega para revolucionar Galicia con un espectáculo que demuestra que la magia existe


Confiesa sentirse viejo a sus 28 años. Porque a pesar de su juventud, Javier Fernández (Madrid, 1991) carga sobre su espalda con 22 años de trabajo y lucha constante, un esfuerzo que le ha servido para alzarse dos veces con el título de campeón del mundo y siete de Europa. Desde su retirada en el 2019 no ha parado de trabajar, pero se ha tenido que amoldar a una nueva vida en la que ha encontrado nuevos sueños. «Tengo en mente montar una escuela», avanza el patinador que esta noche llega a A Coruña con Revolution on ice, que contará con las actuaciones de Blas Cantó, representante de España en Eurovisión, y Belén Aguilera.

-Descubriste el patinaje por tu hermana, ¿ella siguió patinando?

-Sí, durante mucho tiempo siguió patinando y luego lo dejó por dos razones. Para ir a la universidad y también porque mis padres no tenían mucho dinero para pagar todos los gastos del patinaje. Ella hizo el esfuerzo de dejarlo para que yo pudiera seguir.

-¿Conservas tus primeros patines?

-Mis padres los guardan todos. No sé cuántos tengo, normalmente utilizaba unos por temporada, entonces serán unos veinticinco.

-Empezaste en Majadahonda a los 6 años y después te fuiste a Canadá. ¿Todavía es complicado formarse en España?

-Falta mucho por hacer. Hay que renovar la técnica, fomentar las ayudas a los deportistas, y no hay muchas pistas de hielo en España, entonces no hay capacidad para acoger a más niñas y niños.

-En Navidad se instalan muchas pistas de hielo, ¿qué te parece?

-Lo veo bien, es una parte de la promoción del deporte, aunque sea ocio. Además, en estas fechas que se asocian con el frío, con la nieve y con el hielo, creo que es muy positivo que se instalen.

-¿Cómo se elige la talla de los patines? ¿Es verdad eso de una más?

-Yo escogería el mismo número, te lo pruebas y tienes que sentir que tu pie está bien seguro. Que no esté suelto, ni el pie ni el tobillo, que es cuando se puede producir un problema.

-Has abierto camino en España para otros niños. ¿A quién tenías tú como referente?

-A un patinador ruso, Yevgueni Pliúshchenko, que ha sido una de las leyendas del patinaje sobre hielo y fue competidor mío durante sus últimos años. Ahora es mi amigo, pero cuando yo era pequeño era mi ídolo.

-Hace nada dijiste que te sentías viejo con 27 años, ¿y ahora con 28?

-Ja, ja, ja. Me siento más viejo que el año pasado. Yo sé que soy joven, pero llevo muchos años compitiendo a un nivel muy alto, y por eso dije que me sentía viejo. Dentro de la competición yo ya era uno de los más veteranos, este deporte tiene una caducidad bastante baja.

-Cuando dejaste la competición, ¿cómo cambio tu rutina diaria?

-Preparamos la retirada para tener cosas que hacer. En los últimos dos años de competición íbamos haciendo cosas, di clases en campamentos, seminarios, luego empezamos a hacer espectáculos y además los veranos de los últimos seis años he hecho muchas exhibiciones alrededor del mundo. He estado muy activo con otros trabajos fuera de la competición.

-En Sochi te quedaste a las puertas del podio, ¿fue tu mayor disgusto a nivel profesional?

-No he tenido un mayor disgusto, ni ningún momento que recuerde especialmente mal. Hay rachas, buenas y malas, pero de competiciones, de entrenamientos, de absolutamente todo, entonces no me lo tomo como algo malo. Me lo tomo al revés, como algo para mejorar y Sochi fue eso, una oportunidad para aprender.

-Aplicaste eso de ‘me voy mientras dure la fiesta’. ¿Cuánto te costó tomar la decisión de dejar la competición?

-Lo tenía muy claro, y además quería ser totalmente tajante con la decisión. Creo que esa parte de ir y venir tiene mucho peligro. Yo he estado ligado al patinaje y a la competición durante 22 años, y si decides algo, lo tienes que decidir de verdad, si no, puede ser peor.

-¿Cómo te pones ahora en forma?

-Hacemos todas las coreografías nuevas y estamos muchas horas dentro del hielo, pero aun así, antes de ir a un espectáculo, siempre entreno antes para estar en las mejores condiciones. No es un entrenamiento tan extremo como el de antes, pero sí es para mantener el cuerpo en forma.

-Eres doblemente campeón del Mundo y siete veces campeón de Europa. ¿Cuál es tu meta ahora?

-Montar una escuela y tener un club en el que poder dar clase. Lo que yo quiero hacer es un proyecto nuevo, apartarnos de los que se han estado haciendo hasta ahora, porque el mundo cambia y nosotros tenemos que cambiar con él. No nos podemos quedar en la prehistoria, tengo muy claro lo que quiero hacer.

-Has dicho que aprendiste que no todo el mundo te va a ayudar y que hay gente que te pone la zancadilla. ¿El patinaje es un mundo muy competitivo?

-No es el deporte, es la vida. La vida está llena de competencia, de querer ser mejor que los demás y en cierto punto es como tiene que ser. Es bueno competir, pero hay veces que se hace de malas formas. Tú puedes competir, pero siempre respetando a los demás. De las personas que más aprendes es seguramente de tus rivales.

-¿Por eso confesaste una vez que te gustaría tener familia, pero no que se dedicaran al patinaje?

-Sí, porque sé que es muy complicado. Si deciden patinar sobre hielo, pues serán patinadores, pero no me gustaría.

-¿Has aprendido algo desde que abandonaste la competición?

-He aprendido sobre todo a cambiar, ahora mi vida es muy diferente, he tenido que aprender a vivir esta nueva vida. Antes te ayudan a tener los horarios firmes, a que nada se salga de la ruta, para que lo único que estuviera en mi cabeza fuera entrenar y competir. En el momento en el que se va esa disciplina de pautas es como: ‘Bueno, ahora lo tengo que hacer yo’. Tengo que planificarme yo mi calendario, mis horarios, y es complicado, sobre todo con los viajes. Depende de la agenda, porque algunos días trabajo por la mañana, otros por la tarde, otros por la noche, otros de madrugada…. Eso es lo que aprendí.

-Eres Aries, pero no eres impaciente.

-No, yo creo que he aprendido a ser muy paciente, porque si no, no podría haber hecho todo lo que he hecho. A veces me siento en el avión y digo: ‘Si no hubiera sido paciente, no hubiera llegado a ningún lado’. Ja, ja, ja. Pero es complicado.

-Llegas con «Revolution on ice». ¿Qué crees que es lo que más llama la atención del espectáculo?

-El ver patinaje sobre hielo por primera vez en directo, impacta mucho más que verlo por la televisión. Es uno de los comentarios más comunes de quienes vienen a verlo, también nos dicen que no se esperaban el espectáculo así.

-Actuarán Belén Aguilera y Blas Cantó, ¿qué otro artista forma parte de tu banda sonora?

-Uff. Es que la música siempre me ha acompañado y no te podría decir uno. Además es que escucho de todo. Sé apreciar las buenas canciones y los buenos artistas, independientemente del género.

FOTO: ÁNGEL MANSO

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