Profe Manolo: «Mis alumnos no usan típex, tienen que ver sus errores»

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Aprendemos a base de equivocarnos, afirma este maestro de primaria, padre de dos niños de 9 y 11 años, que ha dado el salto a todas las aulas con sus «Deberes de vida», en los que la experiencia y el ingenio suben la nota. «La creatividad es lo que nos diferencia, no puede ser una maría», advierte

27 oct 2019 . Actualizado a las 16:17 h.

El Profe Manolo, Manuel Gordillo (Córdoba, 1977), es popular desde que una madre compartió en redes los 45 deberes para el verano que este maestro recetó a sus alumnos de primaria. Con sus Deberes de vida, el Profe Manolo volvió a saltar el pasado verano del colegio Beatriz Galindo, de Bollullos de la Mitación, a todas las aulas. Ser padre, dice, le ha cambiado el chip como maestro, de la misma manera que estar casado con una periodista que trabaja en el CSIC aguzó su mirada sobre la mujer en la ciencia. «Hay que visibilizarla más», afirma. Entre sus referentes hacen equipo Siri Hustvedt, Jordi Sierra i Fabra, Margarita Salas, el Monstruo de Colores, Ken Robinson o Marc Prensky. Una máxima: «Haz que salgan del aula con más curiosidad que deberes». ¿La manera? «Sé un poco niño. Escúchales, ponte en su lugar», dice.

-¿Cuál es el secreto de la conexión con los alumnos?

-Me gusta lo que hago. Mi madre era maestra y yo siempre he querido serlo. Y diría también que una conexión con mi lado infantil. Para ser maestro tienes que ser un poco niño, buscarle a todo el lado divertido. Tienes que entender lo que piensa una persona antes de aprender, ponerte en el lugar del niño, escucharle, empatizar con él.

-¿Qué es un maestro?

-Nos confundimos si vemos al educador como alguien que tiene que dominar un tema más que como alguien que tiene que acompañarte.