Una pizza napolitana en 60 segundos

Pablo Portabales
PABLO PORTABALES A CORUÑA

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MARCOS MÍGUEZ

30 sep 2019 . Actualizado a las 17:10 h.

Con la masa fina en el centro y el borde más grueso y en ocasiones un poco chamuscado. Y con los ingredientes que más te gusten. Así es la auténtica pizza napolitana. De esta manera la hacen en la pizzería Da Michele de Nápoles, la más famosa de la ciudad del sur de Italia, aunque solo ofrecen dos variedades, la margarita, con la opción de doble mozzarella, o la Marinara, que lleva casi lo mismo que la otra pero sin queso. Este verano tuve que esperar tres horas para poder disfrutar de este manjar-mito al que también sucumbió la mismísima Julia Roberts. La foto de la actriz comiendo un trozo es uno de los reclamos del local. Merece la pena por el precio, 5 euros la pizza, y si no tienes prisa ni demasiada hambre. Pues no hacía falta ir tan lejos ni esperar tanto tiempo. Sobre la playa de Riazor, en el bar Atlántico 57, preparan unas pizzas napolitanas que nada tienen que envidiar a las de la capital de la región de Campania y, además, tarda en hacerlas un minuto. Sí, la pizza está en el horno 60 segundos y sale en su punto.

EL FERRARI DE LOS HORNOS

Dani Quintana es un cocinero de origen cubano que estuvo viviendo varios años en Nápoles. Se formó en la escuela de la pizza napolitana y allí trabajó y hasta impartió clases. Una empresa que se dedica a la venta de productos italianos en España contrató a Dani para su proyecto de I+D. Los responsables del bar Atlántico 57 decidieron contar con esta firma para que formase al equipo de cocina. «Estuvo durante cinco meses», destacan los propietarios del negocio. Uno de los secretos es un horno de última generación, considerado el Ferrari de los Hornos que alcanza con madera una temperatura de 450 grados. «En cuanto la meto, en un minuto está lista. Es una pasada», destaca Dani, que me explicó todos los detalles en sus últimas horas de maestro napolitano en esta cafetería-restaurante. Iván Joglar, el jefe de cocina, dice que cuando vio el horno, «aluciné. Cuando te lo dicen no te lo crees». Además de la anécdota de los 60 segundos, la carta de pizzas es muy diferente a la de mayoría de locales. «La que más sale es la giallo en crosta que lleva una crema de pistacho y ricota, un tomate cherry italiano de color amarillo, y una panceta italiana que es un poco diferente a la nuestra. En la carta hay ocho variedades», explica.

Hace unos días tuve la oportunidad de probar una porción de cada una. De locura. Me impresionó la de mortadela de Bolonia. Nunca pensé que le quedaría tan bien a una pizza. Buenos productos italianos y una masa bien trabajada son los secretos para que quede perfecta. Hacerlas en casa no sería difícil, salvo por el pequeño detalle de que no suele haber en nuestras cocinas un horno que llegue a los 450 grados y que en 60 segundos tenga en su punto la pizza napolitana.