Este verano, prohibido quedarse en la toalla

SE ACABÓ SER PEREZOSO El calor y el tiempo libre nos animan a ser más activos, pero siempre tenemos la tentación de echar una siestecita en la arena. Para aprovechar al máximo el tiempo en la playa te traemos una serie de actividades que harán que no puedas parar quieto, ¿te apuntas? Cuidado, que igual te mojas...

S.F.

Flyboard

A lo Iron Man

Una tendencia que no para de coger fuerza en las playas gallegas es el uso de este jetpack ‘acuático’ (arriba) que nos permite sobrevolar el mar como si fuéramos un superhéroe. Armados con un neopreno, dos potentes chorros de agua nos elevarán varios metros sobre la superficie, y hay quien aprovecha para hacer acrobacias propias de un maestro del monopatín. Su precio ronda entre los 60 y los 45 euros por persona, y lo podemos encontrar en la playa de Raxó o de Vilagarcía.

Pedaletas

Verano azul (sobre el agua)

Igual que un buen vino, las pedaletas envejecen y mejoran con los años. Pocas cosas hay más clásicas y simbólicas del verano que este divertido transporte que es el más relajado de los que os traemos hoy, perfecto para nuestros mayores y para los más peques, pero también para los jóvenes. Una actividad que lo que no tiene de frenética lo tiene de relajante, y que permite que andemos a nuestro ritmo a través de las olas. Las hay de muchos tipos: con tobogán, con diferentes marchas... No son pocas las playas (incluso ríos) que ofrecen este servicio, por lo que es complicado decantarnos solo por una. ¿Lo esencial? Que esté abierta al mar y que la playa sea tranquila

Surf y Kitesurf

Surcar las olas nunca fue tan fácil

Un elemento que atrae a miles de turistas a nuestros arenales es el oleaje del Atlántico, que hace que sea el sitio ideal para el deporte más icónico del verano: el surf. Y es que en Galicia contamos con numerosísimas escuelas de estas disciplinas como Silfo Surf Camp, Galisurf, Alawa Surf Camp, Pantín Surf Camp, KiteGalicia... Vamos, que quien no aprende es porque no quiere. Incluso los más peques de la casa pueden surcar las olas (cerquita de la orilla, eso sí), y es una forma fantástica de promover el deporte en verano, que entre caña y caña no viene nada mal. Que lo de Galifornia no es precisamente por las palmeras

Banana Boat

La fruta, mejor en compañía

Exitazo entre los más jóvenes, este flotador alargado hará las delicias de los amantes de las emociones fuertes. Una lancha tirará del hinchable y nosotros tendremos la complicada misión de mantenernos a flote agarrándonos a sus sujeciones. Esta suerte de toro mecánico de mar triunfa en las playas más fiesteras, y nos lo podemos encontrar en las playas de Caión, Sada, Sanxenxo o Moaña, entre otras. Tiene un precio de entre 10 y 15 euros por persona por un viaje de 20 minutos que promete ser, cuanto menos, movidito. Lo que no te podemos asegurar es que no acabes en el agua.

Kayak

A remar se ha dicho

Otro clásico que viene genial para abrir el apetito. La variedad de formas y estilos hace que podamos embarcarnos sea cual sea nuestra edad o condición. Si vais en pareja, tendréis que trabajar bien la coordinación, y ojo, poneos de acuerdo a la hora de virar hacia un lado, si no queréis estar dando vueltas como un tiovivo. Si no os gusta eso de ir a la deriva, también podéis uniros a diferentes rutas guiadas por la Ría de Arousa, de Vigo, de Pontevedra... que van desde los 15 euros hasta los 35 en las más largas. ¡No hay excusas para no poner en forma esos brazos!

Los mejores planes para conocer Galicia de noche

Adrián Vázquez / Carlos B. Torrado / S. F.

No solo los sonámbulos trasnochan. Aprovechando la buena cantidad de horas de sol y el buen tiempo, comienzan a aflorar una amplia variedad de actividades nocturnas. Eso sí, son algo fuera de lo común, no estamos hablando de ir de fiesta o tomar unas copas. De noche el componente mágico gallego se acentúa, y pocos se quieren perder el espectáculo bajo las estrellas

Noitepedras

Te quedarás de piedra

Los petroglifos, diseños simbólicos grabados en las rocas, son el hilo conductor de esta ruta nocturna a lo largo del parque arqueológico de Campo Lameiro (Pontevedra). A través del arte rupestre y los conocimientos de un arqueólogo, los participantes podrán conocer cómo era la vida cotidiana de los hombres y mujeres hace cuatro mil años. Los petroglifos son prácticamente inapreciables bajo la luz solar, por lo que la noche es el único momento para visualizarlos y poder conectar mediante ellos con la cultura de nuestros antepasados. La actividad tiene una duración de dos horas y se celebra todos los viernes de julio y agosto a las diez de la noche. El coste es de 10 euros para los adultos y 8 para los niños.

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