Manuel Carrasco: «Muchas veces he recibido críticas por mi acento andaluz»

Acaba de lanzar «La cruz del mapa», un trabajo del que se siente superorgulloso y en el que se desnuda un poquito más. «La experiencia y las vivencias hacen que tu personalidad se vaya forjando de una manera más clara y fuerte», confiesa este andaluz, que lleva marcada a fuego la palabra humildad


No hace falta preguntarle para saber que su Cruz del mapa, título de su octavo disco, está en Isla Cristina, Huelva, su ciudad natal y el sitio en el que más a gusto se siente. «Cuando voy pa´llá es como si se hubiera parado el tiempo, las conversaciones son las de siempre, hablo de los problemas de la pesca, de los de mis amigos...», cuenta Carrasco (Isla Cristina, 1981), que hace 16 años quedó segundo en Operación Triunfo. Dice que desde entonces el camino no ha sido fácil, pero a base de sacrificio y humildad ha levantado una carrera sólida hasta convertirse en uno de los cantantes más respetados del panorama nacional.

-Cuando uno presenta un disco siempre hay ciertos nervios por la acogida, pero supongo que con las cifras de estos primeros días, a uno se le disipan todas las dudas.

-La verdad que sí, estoy superagradecido, porque cuando has intentado hacer las cosas de corazón, con dedicación, mucho trabajo y mucho sacrificio... solo se puede estar contentísimo con la acogida y el recibimiento que está teniendo el disco. Es lo más bonito que le puede pasar a un artista, que eso que ha creado con todo el cariño pueda llegar a buen puerto.

-Has comentado que le has dedicado mucho tiempo a este disco, ¿te ha costado mucho trabajo?

-Sí, porque después del anterior disco, y de todo el éxito que tuvo, sentí que tenía una presión mayor al tener que superarme de alguna manera. Únicamente en una cuestión artística, a nivel de canciones. Quería seguir teniendo un nivel óptimo, que las letras siguieran reflejando toda esa parte que yo quería transmitir, y esa diferencia de estos dos últimos años de experiencia se ha notado también, no solo a nivel de composición, sino de producción, sonido, el equipo, en los estudios Abbey Road, con todos los técnicos... Personalmente creo que lo hemos conseguido, independientemente de que esté teniendo esta buena respuesta o éxito, porque antes de que saliera ya me había quedado muy conforme, y eso me deja muy tranquilo.

-Me da la sensación de que en cada disco te conocemos un poquito más.

-Quizás uno con los años enseñe más.

-¿Vas perdiendo la timidez?

-Sí, la experiencia y las vivencias hacen que tu personalidad se vaya forjando de una manera más clara y fuerte. Eso va a ir apareciendo en las canciones, y creo que además es importante para que la gente pueda ir conociéndote mejor. Pero te acaba saliendo, porque quizás en las canciones es donde menos muestro mi timidez, donde más me enseño, porque me siento más cómodo, es mi hábitat natural.

-Decías lo de Abbey Road, estar en el estudio y con los instrumentos de The Beatles ¿ha sido un regalo?

-Totalmente, estar en esa sala, con esos instrumentos que han tocado parte de los mejores músicos de la historia The Beatles, Queen, Pink Floyd...

-¿Gente a la que admirabas?

-Sí, y eso para mí como músico es como para un niño estar en un parque de atracciones. Totalmente maravilloso y mágico. Creo que se ha notado, porque la música que hago es muy orgánica, desde cómo se compone hasta cómo se toca, es una música muy tocada, un poco como a la antigua usanza, y para eso eran los mejores estudios.

-Me sorprende mucho cuando los artistas dicen que es su mejor disco. Entiendo que en parte es porque uno está satisfecho con el trabajo, pero con el tiempo uno se da cuenta que siempre hay cierto margen de mejora. ¿Es así?

-Sí, yo creo que cuando uno saca un trabajo a la calle tiene que hacerlo convencido, porque ha hecho todo lo que estaba en sus manos. El tiempo lo dirá, si este disco envejece bien o no, o si era todo lo bueno que en un principio he pensado que podía dar. De todas maneras, uno dice eso porque lo siente y lo piensa, y si no, no sacaría el disco. Si yo no pensara que el disco no está bien parido no lo sacaría, me esperaría unos meses más, medio año o el tiempo que fuera. En este caso, sí que pensé que habíamos llegado a buen puerto.

-Eres un tío que nunca has perdido la humildad. Precisamente en «Me dijeron de pequeño» insistes en eso de «los pies en el suelo». ¿Es porque lo traes muy marcado de casa?

-De ahí viene. Sigue siendo así, digamos que es una cosa que me sale de una manera natural porque aun pasándome cosas extraordinarias, no dejo de saber quién soy y de dónde vengo. Solo cuan-

 

do me subo al escenario, uno quizás se vuelve más fuerte y más valiente. Sigo siendo el tipo de Isla Cristina que sueña con ser músico y con hacer buenas canciones.

-Ahora que hablas de Isla Cristina, que yo creo que es tu Cruz en el mapa, dices que es el único sitio donde te sientes como un vecino más.

-La verdad es que sí, porque cuando voy pa´llá es como si se hubiera parado el tiempo, las conversaciones que suelo tener son las de siempre, hablo de los problemas de la pesca, de los de cada uno de mis amigos y es lo que a mí me gusta, porque me llena de realidad. No digo que pase desapercibido, voy por la calle, la gente me saluda, me para, se siente orgullosa de mí, muy representada con lo que he hecho y con lo que hago. Pero después de saludar, sobre todo a la gente que no suelo ver mucho, llevo una vida bastante normal. Me encanta y te diría que es de las cosas de las que más disfruto.

-Eres muy querido en toda España, ¿no le caes mal a nadie?

-Bueno no sé si tanto, al final uno es lo que es. Yo intento poner un poco de cordura en todo esto y realmente lo que pienso es que la virtud que yo pueda tener a la hora de hacer una canción o cantar, pues porque cada uno nacemos con unas cualidades. Igual que a mí no se me da bien cualquier otra cosa que a algún amigo mío sí, pues a mí me se me da bien cantar, o llevar todo esto para delante, quizás nací para esto, siempre lo he pensado, pero no por eso me siento más especial que nadie. Uno más, con ciertas cualidades, que he tenido que trabajar, y que las voy a seguir trabajando, para hacer lo que más me gusta, que es subirme a un escenario y cantar mis canciones.

-Volviendo a la letra de «Me dijeron de pequeño», que es toda una declaración de intenciones, me da la sensación de que te intentaron cambiar o por lo menos que no te lo han puesto fácil, cuando reivindicas el acento, tus principios...

-Bueno son diferentes cosas, quizás en los comienzos sí me dijeron que era casi imposible que uno pudiera conseguir algo.

-Te lo llegan a decir, ¿no? Porque hay una frase en la letra que dice «Me dijeron de pequeño, ¿dónde vas que tú no puedes»?

-Sí, sí eso es como una cosa que se respiraba en el ambiente. Estas cosas no son para la gente como nosotros. Pero la canción resume un poco mis sensaciones hasta estos días, y yo con el acento sí que lo he sentido muchas veces. Alguna vez escuché la frase: ‘Es que tú eres muy andaluz’, pero en un tono despectivo. Yo siempre he pensado: ‘Bueno, y cómo suena Juan Luis Guerra que es dominicano...’. Lo más bonito de todo esto es que el público es supersabio y finalmente cree al que es de verdad, tengas el acento que tengas, seas como seas, y vengas de donde vengas. Si te acaba convenciendo lo que transmite, eso es imbatible ante cualquier comentario en el te que quieran encasillar. Uno es lo que es y hay que defender eso, siempre de la mejor manera y sacando lo mejor de cada uno, pero tiene que ser así. Ahora lo digo con mucha más fuerza, y en algún otro momento, siendo más joven y con más inseguridades, me costaba mucho más, porque me lastimaba más. El tiempo me ha dado la razón, pero creo que esto no me ocurrirá solo a mí como andaluz, igual a ti como gallega, a cualquier persona que venga de su pueblo y tenga esa sensación, y ¿por qué no decirlo? No para reivindicarlo, pero sí para contarlo, para decirlo porque es parte de la historia, y creo que la gente agradece que se cuente la historia tal y como es.

-¿Desde que saliste de «Operación Triunfo» siempre te ha ido bien? ¿Ha sido un camino fácil?

-No, ni lo es ahora por muchísimo éxito que tenga. Hay muchísimo trabajo detrás, muchísimo sacrificio personal, sí es cierto que mi carrera ha ido cada vez mejor, pero no siempre he estado en mis mejores épocas. Pero como todo en la vida, no siempre uno va al trabajo de la mejor manera, hay muchos achaques que hacen que uno no siempre esté de la manera más positiva, pero así es la vida y uno aprende de todas esas caídas también. Quizás ahora estoy recogiendo el reconocimiento que he ido sembrando en todo este tiempo, y me siento muy orgulloso por ello.

-¿Te angustias cuando escribes y ves que no sale lo que quieres? ¿Lo lo dejas y lo retomas en otro momento?

-Mucho. Sí, a veces es inevitable y hay que hacer eso, dejarlo. Lo mismo estás muy arriba en un punto de excitación total cuando te sale, que abajo cuando no te sale nada y te sientes muy angustiado. El nivel de autoexigencia es muy grande, yo no soy nada conformista, pero no siempre salen las cosas, no es algo matemático, sino que hay otros factores, como el estado de ánimo y otras muchas cosas.

-Pero cuando ves que sopla a favor te encierras.

-Síí, pero incluso cuando no va a favor también me encierro, solo que ahí no me sale nada, y ahí sufre la gente que está a mi lado, dicen: ‘Se ha dejado la barba muy larga y no sale de la habitación’, pero bueno...

-Hay canciones que salen solas, como la de «Mi única bandera». ¿Cómo te ha cambiado la paternidad?

-Mucho pero para mejor, el amor que le llega a uno es tan puro, tan infinito. Es algo que no lo vives en otro momento ni con otras experiencias. Es una mezcla de miedo, de emoción, de ver cómo va descubriendo la vida, en este caso mi hija, y me hace muy feliz.

-¿Solo con mirarla te salen canciones?

-Bueno, eso es una maravilla, me paso todo el día mirándola, besándola, es un poco lo que cuento en la canción... pero es que es verdad.

-¿Es cierto que se duerme con su canción?

-Sí, pero su canción va cambiando. No tiene que ser la mía, una semana es una y otra es otra. Pero la suya también le ha gustado mucho. Le enseñé la maqueta antes de grabarla y vi que había buena vibración. Hice la prueba para ver si pasaba el corte.

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