«Mi propósito de Año Nuevo es adelgazar 30 kilos»

TOCA QUITARSE ESA ESPINITA CLAVADA... Ya sea en forma de dieta, de disco o de viaje soñado. Tres personas nos cuentan cuál es esa cuenta pendiente que están decididas a saldar en el 2019. Se acabaron las excusas


En plena Navidad y en la cuesta de los 40, Miguel Alvite ha cogido el impulso definitivo. Está dispuesto a perder 30 kilos y no lo piensa dejar para después de las fiestas. En su primer control de peso ya se descubrió con cuatro kilos menos y días después, cuando habló con YES para este reportaje, se pesó en casa y comprobó con alegría que ya se habían convertido en seis. Cuando lea hoy estas líneas, quizás se encuentre con un tercio fuera de la treintena de kilos que le sobran. «Fue mi hijo Leo -que además es leo- , de 15 meses, quien me dio realmente las fuerzas. Ahora está empezando a caminar, y me di cuenta de que tenía que ponerme en forma», asegura este piscis con una sensibilidad especial y cara de buena gente.

Su nutricionista, Ana Golpe, lo ve convencido: «Ha decidido tomar las riendas de su vida y veo en sus ojos esa mirada que tienen las personas que de verdad quieren mejorar». No es la primera vez que Miguel acude a ella. «Ya lo hice en otra ocasión y conseguí mi meta, pero con el tiempo fui progresivamente cogiendo peso. Como ya lo hice, estoy bastante confiado en que lo voy a conseguir esta vez también. Ahora me encuentro en un momento muy bueno, personal y profesional, por eso lo quiero hacer ya, aunque sea en plena Navidad», indica.

A la dieta, en estos días Miguel le añadirá el ejercicio. «Antes no me dejaban, porque era conveniente que perdiera un número determinado de kilos antes de ponerme». Así que empezará el año en el gimnasio y sin ningún tipo de remordimiento por los excesos cometidos: «No voy a pasarme en las cenas, voy a comer siguiendo mi dieta. Además, tengo la gran suerte de que me encantan las verduras y no tengo problema en comer a base de ellas y de cosas a la plancha».

Con esta fortaleza encara también el resto del año. Y eso que por su profesión no lo tiene fácil. Es delegado comercial en cuatro provincias del norte del país, así que lo de comer fuera es casi una rutina en su día a día: «A mí me encanta comer; por mi trabajo como mucho fuera y en los hoteles te ponen bufé libre para desayunar, pero a mí lo que más me interesa esta vez es educarme y no pecar, coger las riendas de nuevo y saber mantenerme».

CAMBIO DE DÉCADA

Este gran momento que atraviesa Miguel coincide con el cambio de década. Y claro, toca reflexionar. «En marzo estoy de cumpleaños, cumplo los 40, así que quizás los 30 kilos no los habré perdido de aquí allá, pero ese día quiero ver a qué meta llegué. Entro en la barrera del 4 y me quiero cuidar», bromea. Se lo debe a sí mismo y sobre todo, dice, se lo debe a Leo. «Es el enano el que da vida, ya le debo muchísimo a los 15 meses que tiene», asegura. Si lo de adelgazar se lo pide a sí mismo, a los Reyes solo les pide que «mi hijo sea muy feliz». Y aprovechar esta inercia saludable para poder irse más veces con él a disfrutar de la naturaleza: «Tengo una caravana y quiero que nos vayamos a correr, a la playa... Que mi hijo tenga un padre en buena forma».

Cumplo 40 años en marzo, y ahí quiero ver a qué meta logré llegar”

«Por fin lanzaremos nuestro propio disco»

Hace poco más de dos años, Presumido firmaba un contrato con una discográfica grande. Todo sonaba muy bien hasta que dejó de hacerlo, y la banda de Tarci Ávila (O Barco de Valdeorras, 1987) y Nacho Dafonte (Vigo, 1993) decidió que era mejor marcharse que seguir esperando a cumplir cinco años de contrato con la firma para volver a ser libres. No fue fácil. La libertad costaba 6.000 euros, y no les quedó otra que empeñar sus instrumentos para reunir el dinero. Se quedaba entonces la banda sin manera de tocar, así que lanzaron una campaña de micromecenazgo a través de Internet que rompió todos los récords. En poco más de dos semanas consiguieron juntar la cantidad que precisaban. Los mecenas recibirán desde discos a conciertos privados, según la cifra aportada. «Verkami había demostrado que las campañas cortas, de 40 días, eran más efectivas; y nosotros le dimos todavía una vuelta», cuenta Tarci Ávila. Piensa que lo lograron «porque creemos mucho en el proyecto, y eso hizo que nos apoyasen los fans, pero también los no fans», añade. Recabaron apoyos procedentes de toda España, y no pueden estar más agradecidos a todos los que confiaron en su proyecto.

 Con los instrumentos ya de nuevo en su poder, Tarci y Nacho volvieron al local de ensayo, a tocar y a seguir trabajando en su música, con el objetivo de que el 2019 sea, definitivamente, su año. Y ya le están viendo la cara amable a la situación. «Están saliendo cosas, ya tenemos varios festivales cerrados para el 2019, y, por fin, sacaremos a la venta nuevo disco», dice Tarci.

Avanza que Cuatro estaciones es un disco dividido en cuatro epés, que irán saliendo a lo largo de los próximos meses. «Hemos sacado un avance de invierno, y cada uno saldrá en la estación correspondiente. Ya en otoño -que es la época de la recolecta, la vendimia y el castañal- haremos la metáfora y lo recopilaremos todo en un disco», explica. Dice que es una de las ventajas de ser sus propios jefes, «que nos permite estas licencias creativas». Saldrá a la venta bajo su propio sello, Presumido Records.

«Pois imos todos a Alemaña»

La familia Amado, de Malpica de Bergantiños, es muy de ir de bares. Tanto, que un día, en el pasado mes de septiembre, pasaron de tomarse un vino a organizar el viaje de su vida. La nieta mayor, Mencía Barca, de 15 años, le dijo a la abuela, María del Carmen Díaz: «Quero estudar alemán», a lo que esta le respondió: «A min gustaríame regresar a Alemaña, o país no que estiven emigrada». Y la tía Eva Amado, a la que le encanta viajar (a sus 37 años, recorrió una decena de países), concluyó con un «Pois imos todos! Que problema hai?». Así es cómo esta familia, un total de ocho miembros, se marcó el primer propósito para el 2019, pues este año les resultaba imposible llevarlo a cabo por falta de tiempo libre.

 Por el momento, ya han dado el primer paso: fijar la fecha. Tomarán el avión en Semana Santa junto con Marta Amado, Duna y Lía Barca (madre y hermanas de Mencía), José Amado (marido de María) y Suso Pérez (esposo de Eva), ya que es cuando tienen vacaciones. Pero, por pura coincidencia, en ese tiempo se cumplirán 50 años de la partida de los abuelos como emigrados y, también, serán sus bodas de oro. «Faime moita ilusión», pronuncia María, emocionada.

Pero no se queda atrás la historia de la nieta Mencía. Tanto ella como sus hermanas tienen altas capacidades intelectuales. Y, tras saber a la perfección los idiomas francés e inglés, se propuso aprender, de forma totalmente autodidacta, alemán. «Emprego a aplicación móbil Duolingo, sigo a algunhas instagramers de alí e intercambio algunhas palabras básicas cos avós», explica.

Este será el primer viaje al extranjero que realizan todos juntos. Para Lía, de 10 años, supondrá, además, el primer vuelo. Lo cierto es que para ser una familia en la que la lección de «hai que viaxar e coñecer mundo» se inculca desde pequeño, les ha costado mucho tiempo llevarla a la práctica de la mano. Pero en este nuevo año que entra, ¡el avión no se les escapa!

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