David de María: «Mi hijo es mi principal motor para seguir adelante»

Se considera un superviviente que ha hecho de la música su forma de vida y estrena «20 años», un álbum de grandes éxitos con la colaboración de grandes artistas. Van ya dos décadas sobre el escenario, y no le pesan. «Se me han pasado volando», asegura


Está de celebración y está feliz. Acaba de cumplir dos décadas en la música y se siente orgulloso del camino recorrido. «Soy un superviviente. Si me dicen que iba a soplar las velas por estos veinte años, jamás me lo habría creído... Es un sueño hecho realidad», dice David de María (Jerez de la Frontera, 1976). Con Si pudiera o Barcos de papel, este chico del Sur conoció el éxito con mayúsculas: «Los primeros años fueron tan rápido que podría haber perdido el Norte, pero siempre he contado con el apoyo de mi familia y mis amigos de toda la vida». Asegura que él sigue con la misma pasión que el primer día: «Empecé siendo un chaval cargado de ilusiones y ya soy un cuarentón, soy más maduro y me he convertido en padre». ¿Preparado para afrontar otros veinte años? «Ojalá, pero vamos paso a paso...».

-20 años no es nada, como dice el tango, ¿o son toda una vida en la música?

-Son toda una vida y se me han pasado volando. En este disco están las canciones más importantes de mi carrera, grabadas en directo, arropadas por una banda increíble y con unos invitados de lujo: Vanesa Martín, Chenoa, Manuel Carrasco, Rosana, Sergio Dalma y Rosana. Este álbum incluye dieciséis temas en directo y dos inéditos, uno es la canción principal de la película de La Casa de Bernarda Alba.

-Los duetos los haces con grandes artistas. ¿Te sientes querido por la profesión?

-Me siento muy respetado, también porque es lo que he sembrado en estos años: humildad, sencillez y pasión por lo que hago. Esto al final es una montaña rusa, donde hay momentos en que estás arriba y otros en que estás abajo.

-Entonces, ¿contento con estos veinte años de carrera?

-Muy contento y sobre todo satisfecho, porque tener una trayectoria tan extensa en el pop en nuestro país es casi un milagro. Me siento muy orgulloso de mi recorrido, de haber ido paso a paso, de haber creído en mí, y de llegar hasta hoy para poder celebrarlo con este nuevo disco.

-¿Qué queda del chaval que empezó hace veinte años a cantar historias de amor y desamor?

-Sigo con la misma pasión y la misma ilusión que el primer día. Me siento como un chaval cada vez que me subo al escenario a darlo todo. Pero he ido dejando mucha inocencia por el camino.

-¿Y en qué has cambiado? ¿Cómo te han marcado estas dos décadas en el mundo de la música?

-Empecé siendo un chico cargado de ilusiones y ya soy un cuarentón, soy más maduro y me he convertido en padre. ¡Casi nada! Fíjate, tengo la sensación de que he dejado de cumplir años para cumplir discos. Estos años han ido tan rápido porque también he ido encadenando álbumes y giras.

-Si te dicen cuando empezaste que llegarías a soplar las veinte velas por tu carrera... ¿te lo habrías creído?

-Jamás. Es un sueño hecho realidad. Vivir de la música, de mis composiciones, que mis temas lleguen, emocionen, llenar conciertos aquí y en México o Chile, era algo impensable, increíble.

-Conociste el éxito pronto y tu carrera creció como la espuma. ¿Quiénes han estado a tu lado y te han ayudado a mantener los pies en el suelo?

-Aquellos años fueron muy intensos y todo iba tan rápido que podría haber perdido el Norte, pero siempre he contado con el apoyo de mi familia, mis amigos de toda la vida, mi gente.

-Seguro que a lo largo de estas dos décadas habrás pasado también por alguna época difícil. ¿En algún momento se te pasó por la cabeza tirar la toalla?

-¿Alguna crisis? Sí, claro. Pero siempre he tenido claro que nunca abandonaría la música.

-¿Con qué momento te quedas de estos veinte años de carrera?

-Con aquellas tardes que compartía con mi grupete de amigos aprendiendo a tocar en mi local de ensayo con goteras. 

-Compositor, cantante y además has publicado el poemario «Navegantes en un barco de papel».

-Surgió con una conversación imaginaria con mi hijo. Respondía a preguntas que me imaginaba que me hacía. Eso me dio la fuerza y la valentía para lanzarme a escribirlo. Me gustaría que le sirviera a mi hijo como si fueran señales, sin alterar lo que él decida hacer con su vida con el fin de que no se deje llevar por las apariencias y sea libre.

-¿Prefieres releer tus poemas o escuchar tus canciones?

-Disfruto más leyéndome. Escuchándome sufro.

-¿Qué tal la nueva aventura de la paternidad?

-Fantástica. Me ha salido el instinto natural, me he reseteado y estoy feliz. Aunque vas sin libro de instrucciones y a veces te sientes superado, estoy aprendiendo muchísimo con Leo y hoy es mi principal motor para tirar adelante.

-Un recuerdo inolvidable.

-Cuando me puse a trabajar en una juguetería para comprarme mi primera guitarra.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

David de María: «Mi hijo es mi principal motor para seguir adelante»