El gallego que cría periquitos de premio

SUS PÁJAROS SON DE PASARELA, por eso Vicente es el criador con más medallas de España. Y no es para menos. Los tiene a dieta para que estén esbeltos y hasta los baña en una bañera especial o con pulverizador «para que boten a pluma con brillo». Ni en Miss Universo


Existe una canción que es escucharla y automáticamente nos colocamos casi en cuclillas doblando brazos y manos a la altura del pecho, como si estuviéramos a punto de alzar el vuelo. Si quieren, preparen tapones para los oídos. Si no, comienzo a cantarles aquello de «Pajaritos, a bailar/cuando acabas de nacer/tu colita has de mover» y aplaudimos cuatro veces... ¡Claro! El baile de los pajaritos que para mí fue el one hit wonder de María Jesús y su acordeón. Si no, que me corrijan sus fans. Pero no nos vayamos por las ramas, donde suelen posarse las aves. De ellas va el asunto. Concretamente, de periquitos campeones que han hecho que Vicente Fernández Iglesias (O Vicedo, 1954), se convirtiese, como él dice con orgullo, «no criador de periquitos máis galardoado de España». Suma ya más de cien premios entre el 2011 y el 2017, de los que 42 fueron medallas conseguidas a nivel nacional.

NUMEROSOS PREMIOS

Y logró tantas (once) en el 52.º Campeonato Ornitológico de España que se celebró en Talavera de la Reina el año pasado, que el diploma tuvo que imprimirse en dos folios. Igualmente en el 2017, en el marco del XLII Concurso-Exposición de la Sociedad Coruñesa de Canaricultura y Campeonato Ornitológico Regional Gallego, volvió a casa con tres primeros premios y cuatro segundos, aunque fue en otro certamen, en Baiona, donde dejó el listón alto alto, cosechando diez premios y siendo el más galardonado a nivel gallego. No está nada mal. «Todo o que me propoña criar sáeme ben», reconoce. Y aunque afirma que el periquito es un pájaro «duro», «home... hai que coidalos ben», añade. Me pregunto qué tendrán de especial para conquistar en cada campeonato al que van, porque a mí ya me han enamorado con su cantar, su porte y sobre todo con su intenso y hermoso colorido. El secreto, si se puede decir que es un secreto, es que su criador se esmera a la hora de atender sus necesidades, desde el primer día que vio en ellos campeones potenciales. De hecho, en el primer concurso al que se presentó, en A Coruña, ya ganó su primer primer premio. Fue, como decimos por estos lares, «chegar e encher». En el 2011 alzó el vuelo a nivel nacional, y logró en su estreno peninsular unos cinco galardones. «Aí comezou a boa racha», sonríe.

«Empecei criando de todo, canarios, periquitos, agapornis, diamante mandarín e mixtos, cruzando xílgaros con canarios. Durante 40 anos. Empecei a concursar no 2010 na Coruña. A partir de aí dediqueime só aos periquitos porque me xubilei, xa que para concursar fai falla tempo para preparar os paxaros e ir buscalos...», añade.

«Concursar requiere un coidado especial, primeiro na alimentación, que non engorden moito, que manteñan unha liña esvelta», señala. Vamos, igual que cuando enfocamos la mente en la operación bikini al primer rayo de sol. La dieta, aquí para los alados, es una clave también para triunfar cual modelos en su especie. Los de Vicente comen «unha mezcla especial que vén preparada para eles que ten alpiste, varias clases de millo (vermello, blanco e amarelo) e tamén necesitan verduras. Utilizo cenoria, leituga e apio. Tamén lles dou unha pasta de cría», indica. La higiene es otro factor a tener en cuenta para triunfar en la pasarela ornitológica: «Necesitan moito baño. Teño unha bañeira para os que están no voladero e para os que están en gaiola utilizo un pulverizador para que boten a pluma con brillo e sirva de antiparasitario, unha mezcla de vinagre e auga». Todo un spa a su servicio.

No sé si Vicente hará también coaching con estos periquitos tan resultones para animarles a sacar lo mejor de sí mismos. Pero sí que vigila la selección: «Un segredo importante é escoller unhas parellas reprodutoras de boa calidade, cruzando verdes bonitos e esveltos por exemplo». «O 90 % aceptan», dice sobre los emparejamientos que dicta el criador. Inevitable en este punto compararle con Carlos Sobera, solo que en una versión de First Dates más pájara. No les hace falta ninguna balada romántica: «Non lles poño música, xa a fan eles, que se senten dende a estrada».

La época de cría dura entre febrero y julio. Por lo que ahora estamos en plena parada técnica. «E só dúas niñadas por parella, se non crían todo o ano. Así as crías son de calidade porque a terceira niñada xa non vale, pois a calidade vai baixando», agrega. Que tengan cuatro o cinco crías en cada una «é o ideal», dice sobre estos animales que duran aproximadamente entre 15 y 20 años. «Tamén é imprescindible o anelamento para concursar», finaliza el criador vicedense, perteneciente desde hace unos ocho años a la Sociedad Coruñesa de Canaricultura y que está dentro de la Federación Ornitológica Cultural Deportiva Española.

El esfuerzo, como se puede comprobar en este caso, merece la pena. «Os que gañan en concurso non os vendo. Si que me chegaron a ofrecer ata cen euros por eles e teño peticións de toda España porque se fan intercambios, pero os que gañan premios non os vendo», insiste. Ciento veinte ya son periquitos. «A ver, sempre hai algún especial», finaliza Vicente, quien no descarta dar el salto internacional en Portugal.

FOTO: PEPA LOSADA

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

El gallego que cría periquitos de premio