Esta Nochebuena se sale

EL 24 DE DICIEMBRE CENAMOS FUERA Es la noche más casera pero empieza a apuntar nueva tendencia. Las familias crecen, se reparten por el mundo y se juntan por Nochebuena... en un hotel, restaurante o casa rural. La fiesta se va con la casa a otra parte. ¿Adónde? Abre la carta.

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Las casas menguan, las familias crecen y se expanden por el mundo, la vida laboral aprieta (como la necesidad de aligerar carga en casa) y las Abuelas de Siempre merecen, además de un altar, un relevo en la cocina que no acaba de llegar. Hay tendencias que cambian con los años y otras que son la estrella del árbol cada Navidad. Hogar no es un lugar, es una gente. Y bacalao con coliflor o pollo de corral aparte, polvorón o mazapán, la prioridad en Nochebuena sigue siendo una, estar juntos. «Es lo más importante», dice Iria, portavoz de una familia que va ganando ramas y lleva ya cinco años celebrando la cena del 24 de diciembre fuera de casa, y como en casa. «Nos juntamos 30 personas fácilmente, 15 familias. Probamos una vez, nos gustó y repetimos. Cuando estaban los abuelos lo celebrábamos en su casa, pero después empezamos a repartirnos», dice. Una casa rural les dio campo de juego neutral hace un par de años, pero la familia fue creciendo por Navidad, esa casa se quedó pequeña y se mudaron al Pazo de Mella, en Cambre, que será un año más su punto de encuentro familiar por Nochebuena. A Iria, Óscar y sus hijas, Alba e Icía, les tocará preparar canapés y tortillas. Y en breve escribirán la carta a Papá Noel para contarle que la noche del 24 no estarán en casa y dar señas. El año pasado supo llegar, «y lo vimos por la ventana. Llamó a la puerta y se fue... no se dejó ver mucho». ¿David Copperfield? Para mago del suspense, Papá Noel.

En la busca de «meeting point» familiar fuera de casa para esta Nochebuena no lo hemos tenido tan fácil. Nuestros Michelin cierran cumpliendo con los valores de casa, otros clásicos de prestigio en el comer como en casa, como el Restaurante Ricardo, de A Coruña, abren por Navidad, y en Nochebuena sirven menús a domicilio con precios que parten de unos 50 euros por persona. «Depende de lo que pidas, no es lo mismo que el entrante sea un pastel de pescado, por ejemplo, que un salpicón de bogavante», orienta Ricardo, que cada 24 de diciembre arranca a trabajar a las cinco de la mañana para tener a punto los encargos de esa noche en cada hogar de A Coruña que deja el sabor del inicio de la Navidad en sus manos. Pero si más que comer a mesa puesta, queremos salir, hay poco restaurante que se preste. Una de las opciones factibles el 24 de diciembre la sirven los hoteles, y no todos, como es de esperar la víspera de Navidad. La tradición tiene raíces y razones para resistirse a cambiar. En A Coruña abren el Meliá María Pita o el NH Collection Finisterre. Y ya si ponemos rumbo al sur, encontraremos la puerta abierta en el Norat Grove y en el cuatro estrellas Eurostars Isla de la Toja, donde se puede reservar mesa y menú de Nochebuena (por 62 euros) a base de ensalada de langostinos y chipirones, medallón de merluza, sorbete de manzana, pierna de cordero y mousse de chocolate con frutos rojos.

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Encontrar punto de encuentro a tiro de piedra, uno que contente a todos por igual y evite el clásico en tu casa o en la mía en Navidad, no tiene precio. «Esta es la primera vez que abrimos en Nochebuena, viendo una tendencia que va a más por las circunstancias de hoy. Las familias tienen gente en distintos lugares y necesitan un meeting point. Es complicado tener un salón donde quepan ¡50 personas!», advierten desde la dirección del Hotel Balneario Augas Santas, de Pantón (Lugo). Santiago Villanueva, al frente de este resort que aúna ambiente y relax y que juntará a más de cien personas en la primera noche grande de las fiestas, apunta que, además de una cena con clásicos que no fallan, como el salpicón, el bacalao o el tronco de Navidad, la próxima Noche será Buena en ambiente y sorpresas. ¿DJ, Apalpador, Santa Claus, Papá Noel?, ¿viajarán la noche del 24 de diciembre renos y elfos al corazón de la Ribeira Sacra?, preguntamos. Pero la magia no quiere dar más pistas y hasta aquí puedo escribir. La noche puede quedarse a dormir en este hotel y sobrellevar los excesos y el estrés propio de las fiestas más familiares del año con un circuito termal por Navidad. La cena viene con pack.

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EN SANTIAGO COMO EN CASA

El camino que lleva a una Nochebuena como las de casa pasa por Brión. Y se queda al abrigo de la lareira del Hotel Casa Rosalía, casa de labranza de casi 300 años que lleva ya tres años abriendo los días 24 y 25 de diciembre. Langostinos, vieiras, y (a elegir) pollo de corral o bacalao con coliflor (pero qué rica la duda) se servirán a la mesa de las siete familias que esta Nochebuena que viene cenarán allí y pueden acabar con los postres navideños típicos y los villancicos de rigor. «Serán unas 110 personas, y las reservas llevan tres meses hechas... Para la Navidad, estamos completos. Y no hay más reservas porque no tenemos sitio, pero seguro que podrían ser el doble», afirma José Manuel Castañeda, director gerente de este hotel gastronómico. «El concepto es diferente, va con las necesidades de los tiempos ?asegura?, pero conserva la esencia de una Nochebuena en casa». Prácticamente todas las familias tienen un salón independiente para cenar, salones con nombre: Murguía, Lareira, Claustro, Bastavales y Salón piscina. Familias hay de todo número, «desde una de 40 a otra de 4 miembros. Tenemos una de renombre con gente repartida por el mundo; unos están aquí, otros en Sevilla, y otros vienen de Australia, y necesitan un lugar para juntarse».

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Campana sobre campana, y a por la siguiente puerta en A Coruña. El Next Door es uno de los pocos restaurantes, si no el único, que encontramos abiertos por aquí la víspera de Nadal, y es un decir, porque ya está «cerrado» esa fecha para una familia de 34 personas, «del bisabuelo al bisnieto». Este referente del slow food, que promueve el comer sano y casero priorizando al productor local y respetando el medio ambiente, lleva unos cinco años sirviendo menús (precio mínimo, en torno a 50 euros por cabeza) de Nochebuena. Una cosa llevó a otra, casi todo es empezar, y si sabe bien, vamos a más. «La familia que cenará este 24 de diciembre en Next Door son clientes, nos habían hecho pedido para Nochebuena el año anterior y nos preguntaron si había posibilidad de celebrar la cena en un local», explica Beatriz Arias, al frente de Showcooking y este «community bar» de A Grela que ofrece talleres de cocina navideña o de táper saludables para llevarse a la empresa y frenar las cifras negras de la OMS. La cena que arranca el esprint navideño y que es aquí tan emblemática como en América el Acción de Gracias empieza en este caso con pinchos, sigue con marisco fresco («suele venir de O Grove») y luego un gran clásico. «El bacalao es súper típico, pero también gustan un asado, pollo relleno o un roast beef», dice Beatriz abriendo boca.

Si en Navidad no hay casa para tanta gente, o quieres probar, que sepas que, fuera, la Nochebuena también se viene y se va. Y lo importante no es cortar el bacalao, sino estar juntos... un año más. Y brindar. También por los que se fueron, pero aún se sienten en Navidad.

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