Quiero aprender a correr

SER RUNNER NO ES TAN SENCILLO aunque parezca que se multiplican por momentos. Si quieres debutar en el deporte de moda es mejor que te asesores. Debes dar estos pasos antes de ponerte las zapatillas.

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Girar la cabeza 180 grados (90 para un lado y otros tantos para el otro) y solo ver runners hace que uno se replantee una y otra vez lo de ponerse los tenis y dar el salto. Lo que veo desde la ventana refuerza la idea: que tengan esas ganas nada más levantarse, que lleguen de trabajar sin ganas de sentarse en el sofá, que incluso vayan en grupo para que no gane la pereza... Está claro que algo tiene, así que vamos a seguirles la corriente. Quiero ser runner, quiero aprender a correr.

Para empezar es importante descartar eso de «no sé, no valgo para esto». «Correr podemos todos, dado que es una habilidad física básica, cuando llegamos tarde a un sitio, detrás de un bus que perdemos - explica Olalla Vilela, de Saúde Training, un centro especializado en entrenamiento personal-, lo que no sabemos es que en cada zancada nuestro cuerpo absorbe más del doble de nuestro peso, por ello si nuestra meta es hacer running como actividad física lo ideal es estar en un mínimo de forma. La gente suele correr para ponerse en forma y en realidad deberíamos ponernos en forma para poder correr». Esta profesional explica que realizar un programa paralelo de entrenamiento en el que mejoremos nuestra fuerza y nuestra zona central del tronco, conocido como core, sería lo más recomendable para evitar lesiones. Y si a esto le sumáramos un trabajo de técnica de carrera... ya estaríamos hablando de nota.

VALORACIÓN PREVIA

Lo ideal sería que un profesional nos realizase una valoración previa y nos indicara una pauta en función de nuestra condición, y a partir de ahí todo principiante debería alternar tramos de carrera con caminata por dos razones principales: no someter al cuerpo a ese desgaste de impacto de forma continuada sin descansos y porque el volumen final que conseguiremos alcanzar será mayor. Es decir, una persona puede que no sea capaz de correr diez minutos el primer día, pero sí diez series de un minuto cada una de ellas, con descansos en los que siga caminando para no cesar la actividad. Los tiempos se los tiene que ir marcando uno en función de cuál haya sido su punto de partida.

Esto en cuanto al tiempo, pero ¿quién nos marca el ritmo? Porque desde la ventana se ve de todo. El que puede ir charlando y el que corre como si no hubiera mañana. «Si somos principiantes primero realizaremos un ritmo que nos permita hablar, pero como buena gallega te diré que depende del entreno, lo mejor es la variabilidad para no estancarnos y acabar corriendo siempre a un mismo ritmo o una misma distancia. Aunque también es verdad que influye cómo nos encontremos ese día, cómo hayamos descansado, si estamos muy estresados, si notamos las piernas cansadas de otro entreno. Existen multitud de variables».

Bueno, parece que le vamos cogiendo el punto. ¿Mantengo el ritmo o lo alterno? Los expertos señalan que a los principiantes cualquier estímulo les va a hacer mejorar la resistencia. Sin embargo, una vez que vamos progresando, ese estímulo ya no es necesario para mejorar; al contrario, puede hacer que nos estanquemos. «Llegados a este punto y basándonos en estudios que se están llevando a cabo en nuestra ciencia de entrenamiento sería aconsejable utilizar estos cambios de ritmo como medio de entrenamiento. Lo más común dentro de las carreras de competición es intentar pautarse un ritmo y mantenerlo», matiza Diego Fariña, el otro socio de Saúde Training. A todo esto... estamos en llano, y en algún momento habrá que lanzarse a subir cuestas. Efectivamente, pero no hay que tener prisa. Hay que hacerlo de manera progresiva, cuando notemos que necesitamos un estímulo mayor. Entonces introduciremos recorridos con desniveles para que sea lo más parecido a una carrera real.

No sé tú, yo empiezo a estar cansada. Si para un maratón de 42 kilómetros se necesitan tres semanas para recuperarse por completo, voy a ir echando cuentas a ver cuándo estaré lista...

4 consejos para empezar:

1. Estiramientos

Después de correr debería ser obligatorio, ya que los músculos se acortan, pero antes no hay ninguna evidencia científica que indique beneficio.

2. Hidratarse

Siempre es bueno y debe hacerse cuando uno lo necesite. No deberíamos esperar a tener la sensación de sed, porque entonces ya hay deshidratación. En cualquier caso, no encharcar el estómago, sino beber sorbos pequeños.

3. Carreras a la semana

No hay que tener miedo a las agujetas en ocasiones puntuales, no son más que desechos de nuestro organismo a la hora de someterlo a un estímulo al que no está acostumbrado. Si las agujetas son continuas, igual es que estamos dando más caña de la que podemos. 

4. Tiempo por carrera

Depende de nuestra condición física, pero más no indica mejor. Un corredor que haga una maratón (42 km) tarda 3 semanas en recuperarse. 

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