Óscar Casas: «Si llegase a ser un meñique de Mario, estaría más que contento»

Lo primero que dice Óscar cuando le piden que se defina es que es gallego de sangre. En plena promoción de su primer papel protagonista en televisión, el cuarto de los Casas viene pisando fuerte y tiene muy claro cuál es su lema: «Si no está uno feliz, pa´qué». Pues eso.


Son las cuatro de la tarde y Óscar (Barcelona, 1988) todavía va a empezar a comerse el primer plato, así que decidimos posponer esta entrevista una hora. En plena vorágine promocional, este nuevo fenómeno adolescente se muestra como lo que es: un chico feliz, muy feliz, y con muchas ganas de comerse el mundo. Ama el surf y ama Galicia: «Razo es mi sitio preferido de todo el mundo», asegura recalcándolo bien. No hay ni rastro de complejos cuando habla de Mario, a quien admira de una manera desbordante. Y eso que ya le dobla en seguidores en Instagram. Óscar promete. Y tiene una habilidad pasmosa para caer bien desde el minuto uno.

-Que aproveche, aunque casi meriendas.

-Es que tengo un lío... que si para arriba, que si para abajo...

 -Ahora eres tú el protagonista en «Si fueras tú».

-La verdad es que tengo muchas ganas de hacer este proyecto, que es algo tan diferente, tan nuevo como para que la gente interactúe desde casa. Tengo muchas ganas. Después de ver cómo se rodó el primer capítulo estoy súper bien, súper contento y feliz, muy feliz.

 -Empiezas con un reto más difícil, porque el público va a ser el que elija el destino de tu personaje...

-Sí, es complicado, porque, claro, deciden y esa semana tenemos que aprendernos el guion, hacer las secuencias y todo. Va a ser mucha tralla, esforzarse mucho... Pero bueno, mola porque es como que vives el personaje en presente. Es algo guay.

 -¿Seréis los nuevos «Física o Química»?

-No, es más Por trece razones. Es como un thriller psicológico de adolescentes, pero también lo pueden ver perfectamente personas más mayores. No es muy infantil, es muy chulo.

 -Lo vendes bien, eh.

-Ja, ja, ja. ¡Sí!

 -En tus primeras apariciones importantes ya has estado bien acompañado. «El Orfanato», «El sueño de Iván», «Águila Roja». Protagonista en «El sueño de Iván»... No llegas de nuevas.

-Hombre, la verdad es que no me puedo quejar, ja, ja, ja.

 -Ya te hemos visto de más pequeño haciendo de ti mismo, es decir, de hermano pequeño de Mario.

- Sí, sí, me tocó hacerlo en «El Barco» y en «Fuga de Cerebros».

  -¿Empezó todo así o ya te metiste en este mundo antes de aquello?

-Sí, yo llevo en esto desde los cinco años, cuando rodé mi primera serie, Abuela de verano. Y desde entonces estuve haciendo cosillas.

 -¿Y cómo llevas los estudios con tanto rodaje?

-Estuve tres años sin hacer nada porque me fui a Irlanda a estudiar, para terminar allí mis estudios, y ahora ya he vuelto otra vez. Estuve muy bien allí este tiempo, fue una experiencia súper chula que me ha dado el poder hablar inglés y madurar, porque estar ahí solo con una familia irlandesa y todo eso es una experiencia muy guay.

 -¿Cómo es el cuarto de cinco hermanos? ¿Tranquilo o travieso?

-A ver, somos todos muy parecidos, pero sí que soy un poco el más pesadillo o traviesillo. Mi madre siempre ha tenido ahí conmigo la guerra, pero bueno, ahora ya me relajé un poco y estoy mejor que antes. Ahora ya soy un poco más mayor y con el pequeñín es con quien tiene mi madre la guerra.

-Ahora nos la vas a dar a nosotros, ¿no? Estás ahí, en primera línea.

-Bueno, a ver, a ver cómo va todo.

  -Te ha cambiado mucho la vida últimamente, ¿verdad?

- Sí, sobre todo en este último año con todo el tema de las redes sociales y demás ha cambiado mucho.

  -Claro, lo dices porque tú además de actor eres un pedazo de influencer.

-Eso lo hemos hablado también, que la palabra yo tampoco la he buscado y es algo que se me ha denominado así, pero bueno, yo soy el que soy y lo que me gustaría ser es obviamente actor. Lo otro es algo que ha surgido así y, claro, yo encantado de que me sigan de esa manera.

  -Sabes que no dejan de aparecer titulares del tipo: «Le hace sombra a su hermano». Un día dijiste que te encantaría llegar a ser un meñique suyo. ¿Tanto le admiras?

-Es que yo lo sigo pensando ahora exactamente igual. Claro que sí, si llego a un meñique de Mario estaré más que contento, claro.

-¿Pero qué os pasa a los Casas que todos sois guapos, con cuerpazo, relacionados con este mundillo...?

-Ja, ja, ja. Pregúntale a mis padres. Pero no, la palma se la lleva ahora el pequeñín, que tiene tres añitos y que estamos todos con él que madre mía, más guapo y no nace. Se nos cae la baba con él.

  -Tú pegaste un cambio físico importante. ¿Hay que cuidarse sí o sí?

-Sí, realmente tampoco he hecho nada para cambiar, sino que es la adolescencia, que de niño he pasado a más mayor.

 -¿Y cómo llevas ese cambio?

-Bueno, es que como me llevo viendo cada día en el espejo tampoco lo he notado tanto. Lo han notado a lo mejor amigos que tengo que no me veían y que sí que me dicen: ‘¡Coño, si has crecido, ahora estás más alto!».

-¿Cómo es Óscar? Vete practicando, que a partir de ahora te viene encima una lluvia de entrevistas.

-Ja, ja. Pues no sé, toda mi familia somos gallegos, de pueblo, una familia humilde. Me gusta el deporte y pasármelo bien. Sobre todo reírme y pasármelo bien.

 -Te gusta surfear en Galicia. Venga, mójate y quédate con una playa.

-Sí, con Razo. Mi sitio preferido de todo el mundo es Razo, sin duda, y a la que tengo un poco de hueco libre me voy ahí a surfear un poquito.

  -¿Y las chicas qué?

-A ver, bueno, mal no lo llevo ja, ja, ja. Se lleva bien. Es muy gracioso, la verdad, y estoy muy contento del apoyo que me dan.

 -Los hermanos tenéis el emoticono sonriente tatuado. ¿Qué significa?

-Sí, todos lo tenemos. Nos lo hicimos en un viaje por el cumpleaños de mi hermano a Cancún, y dijimos: «Venga, pues vamos a tatuarnos todos hoy mismo».

 -Eres muy positivo, muy alegre.

-Pues la verdad es que sí, es mi lema. Si no está uno feliz, pa’ qué. Pa’ qué levantarse de la cama.

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