Blanca Suárez: «No soy la más segura del mundo, más bien todo lo contrario»

En plena polémica por las críticas a su físico, Blanca Suárez es tajante: «Fingimos haber superado el culto a la delgadez, pero al final es lo primero que se critica». Espectacular, confiesa que con el paso de los años «una ya no se siente la misma».

.

En plena vorágine profesional, Blanca Suárez sigue teniendo los pies en el suelo. Por eso dice que lo de verse a tamaño gigante en la Puerta del Sol es «algo digno de contar a los hijos y a los nietos». Aunque tiene sus raíces bien ancladas a la tierra, no descarta volar todavía más alto. «Hay cosas absolutamente sagradas, pero eso no quiere decir que estés atado con un candado a la pata de tu cama en Madrid», zanja.

-Siempre dices que si tiene que ser... va a ser. ¿Lo tuyo, tu éxito, tenía que ser?

-Pues supongo que sí, porque desde luego algo ha pasado. No sé si llamarlo éxito o no, pero hay cosas que se han movido y se están moviendo. De todas formas, no podemos abandonarnos al ‘si tiene que ser será’. También hay que currárselo, estudiar y dedicarle mucho, mucho esfuerzo y tiempo.

-La última vez que te entrevistamos fue con la peli «Perdiendo el norte». ¿Qué ha cambiado desde entonces?

-Por supuesto que han cambiado muchas cosas, pero otras siguen exactamente igual, pasan los años y una no se siente la misma, aunque va saltando de un trabajo a otro y el día a día llega a ser casi, casi frenético.

-«Las chicas del cable» está siendo una explosión. ¿Cómo lo llevas?

-Eso parece. A la gente le está gustando mucho, y sobre todo nos dicen que se han quedado muy colgados y deseando que llegue cuanto antes el estreno de la próxima temporada. Lo más importante es que a la gente le gusta y que está satisfecha con el trabajo que con tanto cariño hemos estado realizando durante meses.

-¿Qué siente una al verse en tamaño gigante en la Puerta del Sol?

-Desde luego es una experiencia inolvidable. Cada uno de nosotros nos hemos acercado a los pies de ese gran cartel y, por supuesto, nos hemos hecho fotos con él. Es algo digno de contar y de enseñar a nuestros hijos y nietos, no siempre se puede sustituir al gran Pablo Escobar a tamaño gigantesco. En España muy pocas veces, por no decir nunca, se ha hecho una promoción de tal magnitud.

-Vuelves a hacer tándem con Yon González, con el que también hemos hablado y solo dice maravillas de ti.

-Yo todo lo que tengo que decir sobre él es bueno. Nuestras vidas se han ido entrelazando a lo largo de los años. Comenzamos a trabajar juntos, y a día de hoy lo seguimos haciendo. Eso creo que es buena señal, porque significa que la salud profesional de los dos está intacta. Creo que ambos hemos avanzado mucho, y tener la posibilidad de seguir creciendo juntos es toda una suerte.

-Tu personaje evoluciona y pasa de las sombras a aceptarse y a evolucionar. ¿Te reconoces?

-Por supuesto que hay muchísimas cosas en las que me reconozco, y en las que por lo menos aspiro a reconocerme. Creo que quien diga que es capaz de superar cada cosa que se le presenta en la vida y de gestionar y colocar perfectamente cada sombra de su pasado, miente. Todos tenemos luces y sombras, y no todos aprendemos a gestionar a la perfección los problemas que nos han surgido en la vida, como Lidia. Ella está en una encrucijada y aprende a enfrentarse a ella misma y a tomar decisiones.

-Sabes que hay quien os critica por no definir la serie como feminista. Desde luego es un tema sensible... ¿Cómo la definirías tú?

-Creo que no diría que es una serie feminista como tal, sino que es una serie en la que las cuatro protagonistas absolutas son mujeres. Son historias de mujeres en los años 20, unos años muy complicados en los que la mujer era básicamente un cero a la izquierda y estaba al servicio de todo lo que le rodeaba. Es la historia de la lucha por la igualdad, por conseguir una serie de derechos que ahora mismo vivimos como básicos. No es una serie reivindicativa, simplemente muestra la sociedad y el lugar que ocupaba la mujer en determinadas épocas. Quizás nos sirva de recordatorio para valorar lo que tenemos ahora y para recordarnos que todavía quedan muchos escalones por conquistar.

-Si hoy en día tuvieses que esperar horas, o incluso días, para poder llamar a alguien... ¿lo aguantarías?

-Supongo que al principio me daría incluso ansiedad. Vivimos en una sociedad en la que se prioriza la inmediatez. Y sería complicado esperar o, simplemente, estar desconectado del resto del mundo sin teléfono. Pero si lo piensas bien es una liberación y un alivio, nada es tan urgente.

.

-¿Estás enganchada al teléfono? ¿A quién llamas más ahora que eres una chica del cable?

-Desgraciadamente con las aplicaciones de chat poco llamamos hoy en día. Es una pena, y me incluyo por supuesto en esto. Creo que algo enganchada sí que estoy, aparte de ser una herramienta de trabajo es una herramienta social, y nos relacionamos los unos con los otros a través de él.

-Si en la serie sales de morena, ahora estás de rubia platino y muy guapa. ¿Por qué tanto cambio de look? ¿Es simplemente por jugar o en parte también por romper?

-No es por romper, es por jugar, es por cambiar y pasármelo bien. Quizás necesitase hacer un cambio, y este era el momento idóneo, puesto que en la serie llevo una peluca y no es mi pelo con el que se trabaja día a día. Necesitaba divertirme y ver qué más Blancas hay guardadas en el cajón.

-Sabes que con los desnudos pones el foco sobre ti... ¿Crees que forma parte del trabajo o lo haces por pura diversión?

-La verdad es que no, o yo por lo menos no publico cosas para que se hable de mí o no. Intento compartir cosas, momentos, sensaciones o cosas simplemente divertidas o que me han gustado. No intento crear polémica ni nada parecido. De todas formas, ahora mismo se crea polémica hasta por una mota de polvo, o sea que no me sorprende absolutamente nada.

-La imagen es muy importante en tu trabajo, pero también te expone muchísimo. ¿Qué piensas cuando te caen críticas por tu físico? Muchas veces respondes, supongo que es difícil aguantarlo todo en silencio.

-Entrar en conflicto es agotador y normalmente no sirve para absolutamente nada. Punto. Es absurdo a veces intentar defender cosas que por mucho que sepas que son mentira, lo que van a quedar son tuits y noticias absurdas. Como he dicho antes, ahora mismo se critica hasta lo que menos te puedes esperar, y creo que vivimos en una doble moral en la que fingimos haber superado el culto al cuerpo, a la delgadez y al físico, pero al final es siempre lo que primero, para bien o para mal, se comenta o critica.

-En un estreno o en una gala, ¿eres de las que aguanta con los tacones hasta el final?

-Intento aguantar con ellos, más que nada porque me da mucha pereza llevar unas zapatillas en una bolsa o, simplemente, porque no me caben en el bolso que llevo. Pero también he sido de las que se pone en una esquinita y se descalza cada cinco minutos para que los pobres pies se deshinchen y respiren.

 

-Arriesgas muchísimo... ¿Solo en la moda o también en la vida?

-Es más fácil arriesgar en la forma de vestir o en una fiesta que en tu propia vida. En tu vida influyen más cosas, miedos, educación... No es tan fácil, pero las veces que he tomado decisiones importantes, aunque hayan salido mal, he estado muy satisfecha y contenta por haber sido valiente.

-Has dejado de actualizar tu blog. ¿Necesitabas dejar de hacerlo?

-Creo que el blog había cumplido ya su función. Había tenido un recorrido muy largo y pienso que necesitaba respirar y renovarse. Sentarse y pensar qué nueva dirección se le puede dar, o si es factible dársela o directamente cerrar una etapa que ha sido preciosa en mi vida. Respecto a eso mi cabeza ya maquina cosas, pero creo que necesito hacer balance tras todo el verano para amasar bien ideas y volver en otoño con fuerzas renovadas, lo que todavía no sé es en qué.

-¿Echas algo de menos de tu vida antes de ser famosa?

-La verdad es que no, porque no es que haya tenido una vida anterior y una vida nueva. Mi vida es la que es de principio a fin, y he tenido que ir amoldándome a lo que ha ido ocurriendo en ella. La falta de anonimato y efectos colaterales de mi profesión son cosas que he tenido que incluir en ella sí o sí, y adecuarlos a mi estilo de vida. No echo de menos nada ni añadiría nada. Vivo todos los días cosas diferentes y bonitas. Supongo que si no me hubiese dedicado a esto, jamás habría tenido la oportunidad de vivirlas.

-¿Estarías dispuesta a mudarte a Hollywood? ¿Lo sacrificarías todo o hay cosas que son sagradas?

-Hay cosas absolutamente sagradas, pero eso no quiere decir que estés atado con un candado a la pata de tu cama en Madrid. Hay un mundo entero y un universo por explorar, aunque tampoco es una necesidad o una ansiedad. Si ocurre será bienvenido, si no, seré igualmente feliz. Lo único que quiero es vivir y explorar.

-¿Eres insegura? ¿Lo relativizas todo para poder vivir con normalidad a pesar de todo lo que te está pasando?

-Soy una persona que intenta relativizarlo todo y ver lo que tiene importancia y lo que no. No quiero perder el tiempo en las cosas que no merecen la pena, pero esto tampoco quiere decir que sea la persona más segura del mundo, de hecho soy todo lo contrario. Aun así, no vivo en un bucle de inseguridad y tinieblas. Intento aceptar todo lo mejor posible, porque encajarlo y seguir hacia delante es la única forma de vivir el presente y de no enredarte en tu pasado.

-Eres muy discreta con tu vida personal, pero tampoco ocultas que estás enamorada. ¿Con el tiempo y la experiencia has comprobado que es mejor ser natural para no causar todavía más expectación?

-La verdad es que ni siquiera me lo he planteado, ni nunca he entendido el hecho de que tenga que valorar si debo o no contar lo que ocurre en mi vida personal. Una cosa es que mi vida profesional, por consecuencias del propio trabajo en sí, se convierta en pública y otra cosa es que otros la conviertan en pública. Pero lo que haga yo en mi casa o con quién lo haga me parece igual de privado que si te dedicas a cualquier otra profesión. No lo vas pregonando a personas desconocidas. Entiendo perfectamente que pueda suscitar expectación o curiosidad con quién entro o con quién salgo, si bebo una marca u otra de cerveza o por dónde paseo a mis perros, pero no creo que sea muy interesante que yo abra la boca para contar todo esto.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
10 votos
Tags
Comentarios

Blanca Suárez: «No soy la más segura del mundo, más bien todo lo contrario»