Salimos de noche... en bici

ESTO ES IRSE DE MARCHA sobre ruedas. No hay bares, pero ¡qué lugares! ¿«Stranger Things», «E.T.»? Casi, estas noches «ruedan» cerca de Guitiriz. Empápate de medio ambiente, entramos en la Cova da Serpe, y en una casa abandonada...

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La noche no nos confunde, solo nos da ganas de salir. También a ellos, que lo pasan como niños de marcha sobre dos ruedas. Sus padres no solo les dejan, son ellos quienes están a la cabeza de este pelotón sanote que aprovecha el mágico momento en que se va la luz para coger la bici y lanzarse a rutas que en la oscuridad tienen un aire de película. ¿Cuál es el encanto de pedalear bajo la luna? «O encanto é a escuridade. Os sitios vense diferentes. Teñen misterio. Estás a 20 metros dun sitio pero non podes velo ata que chegas xusto alí», explica Suso Pena, autor de la foto y uno de los padres de las cicloexpediciones nocturnas.

Mira la imagen. ¿Recuerda al cartel de Stranger Things? No estamos en Netflix. Rodamos por la Ruta da Auga de Guitiriz. Vamos a la orilla del río, «podemos chegar a San Alberte, unha igrexa romana nunha ruta moi bonita. Se a ves de día é espectacular», asegura Suso. «E podes acabar en Parga ou alargar a ruta o que queiras», añade.

Pedales y leyendas

La ruta de A Pedra e a Agua en Meis, la del monte Xiabre en Arosa o la del Seixo Branco en A Coruña son algunas de las rutas que más le van a los pedales en Galicia. Pero el tour cambia de noche. «É importante coñecer ben a ruta de día para non perderse», señala Suso. ¿Otros consejos? Llevar una buena luz, linterna de recambio, chaqueta por si refresca y GPS. Hace dos años que este grupo que nos guía empezó a salir en bici por la noche, por semana, entre las nueve y la una de la madrugada. «A maioría traballamos todo o día, e o fin de semana algúns tamén. Así que empezamos a saír a dar unha volta cando cerrabamos o negocio. Logo fomos perfeccionando as rutas cun equipo específico e con programas como Wikiloc». Pedalean con una batería externa que va enganchada al cuadro de la bici. «Levas outra na mochila, e un frontal, unha luz no casco». La luz de la bici, advierte Suso, alumbra por el camino, pero si quieres ver algo más determinado o tener visión lateral necesitas la del casco. El tour suelen hacerlo cinco o seis personas «e non é que fagamos moitos quilómetros. É a diversión de ver sitios chulos. Podemos facer só entre 25 e 30 quilómetros cada noite».

Otra ruta que proponen sorprende por «heavy», dicen quienes suman varias vueltas hasta la Cova da Serpe. «É o punto máis alto da zona. Unha cova na roca que ten unha lenda sobre unha serpe». Decían que era tan larga que bajaba a beber al río Lagostelle «e seguía tendo a cola dentro da cova». Otra de las rutas con marcha en este grupo es la de las canteras que lleva al Muíño da Ruxida. Ten unha cascada bastante alta que ruxe, que fai ruído».

La luz que llevan es la que tienen para conducirse. «Se andas por un pobo de noite, sempre tes algo que te alume, pero aquí dependes do que ti leves», asegura Suso.

Abel, su hijo y compañero de marcha nocturna, reseña la visita a una casa abandonada de Fraguas: «Subimos a unha das habitacións dos nenos que vivían alí hai 15 anos e aínda había pósters de fútbol, de coches...». «E das Spice Girls», añade su padre. Bike Power! Venga el hit. La noche va sobre ruedas.

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