«Actúo sin gafas para ver borroso, así me siento desinhibido»

Tras cuatro décadas sobre los escenarios, «Anda suelto Satanás» es su disco de celebración. Javier Gurruchaga sigue pidiéndonos que viajemos con él y La Orquesta Mondragón a su universo


Parece que fue ayer cuando Javier Gurruchaga, con 16 años, se sacó el carné de cantante de variedades, requisito cuando Franco vivía, interpretando dos canciones de The Beatles. «¡Y nos dieron suerte!», recuerda a sus 58 años, perfectamente bien de memoria, nada que ver con Dory y con mucho que celebrar. Hace poco apagó las velas de la tarta de su 40 aniversario junto a La Orquesta Mondragón en el teatro Nuevo Apolo, de Madrid, y de gira se llevará hasta México su «Anda suelto Satanás» con duetos compartidos con artistas como Rafa, de La Unión. Armado siempre de gafas «a lo Elton John o a lo Lennon», sombreros gánster y zapatos bicolor, este amante del desparpajo en escena confiesa, sin embargo, que para quitarse la timidez cuando actúa, se quita la gafas de ver «y así tiro p’adelante», dice este hombre lleno de encanto.

-En «Buscando a Dory» pones voz al Maestro Raya de nuevo. ¿Somos comprensivos con las incapacidades de otros como la falta de memoria de la protagonista?

-Disney Pixar hace muy bien en concienciar a pequeños y familias sobre estos problemas porque vivimos en una sociedad muy egoísta. Y esta película es un espejo en el que poderse mirar y reflexionar sobre esto con animación y humor.

-¿Cómo te llevas con los olvidos?

-Yo no tengo problemas de memoria significativos. Y todos los recuerdos importantes que tienen que ver con mis seres queridos, amigos, cosas que me han ocurrido en el pasado siguen funcionando bien.

-¿Hay algo que te gustaría olvidar?

-No es bueno olvidar pero sí aparcar ciertas cosas para que no te hagan daño, igual que las buenas es mejor tenerlas cerquita porque estimulan. Pero olvidar, no. Hay que aprender de lo bueno y de lo malo para no volverlo a repetir.

-El Maestro Raya se lleva muy bien con el mar. ¿Tú?

-Yo me llevo muy bien. El mar forma parte de mi biografía. Soy de San Sebastián, he nacido a pocos metros de la playa de la Concha. Y ahora, poniendo la voz a estos dibujos, me veo de niño cuando iba a ver esos peces al acuario. El mar está muy cerca de mí también en mis lecturas, empezando por La Isla del Tesoro que tiene mucho parecido con nuestra bahía de Santa Clara. En la playa solo me he llevado mal con el sol.

-¿Cuál ha sido la mejor lección que has aprendido de la vida?

-De la vida se aprenden muchas cosas, pero también de forma autodidacta. Esencialmente en la vida hay que ser solidario y tratar de no ser egoístas, individualistas.

-¿Cuál ha sido la piedra con la que más has tropezado?

-He tropezado con distintas piedras y otras las he esquivado bien, pero yo soy de los que me levanto y sigo adelante porque siempre me he considerado un trabajador. Pero creo que no me he caído tantas veces. Por eso llevamos 40 años y La Orquesta Mondragón ha grabado un nuevo disco: Anda suelto Satanás.

-¿Este disco revive el espíritu más provocador de La Mondragón?

-Es un disco de duetos con Rafa, de La Unión, Mago de Oz, Nacho García Vega, Alejandra Guzmán y Aute, ya que lleva el título de una canción muy bonita de él aunque reúne otras que me han escrito amigos como Sabina o Luis Alberto de Cuenca, letristas con canciones en las que estaba el diablo muy presente. Este disco rescata todo esto, un homenaje al diablo, un mundo onírico y surrealista como el que siempre ha tenido la banda.

-En septiembre se estrena película sobre los Beatles, banda a la que homenajeasteis en Liverpool, en su 50 aniversario, y que concluyó hace 4 años con un disco en honor al grupo. ¿Cómo te han influido los Beatles?

-No hemos sido los únicos que hemos tenido sus influencias pero también de los Rolling Stones o David Bowie. Pero para mí fueron muy importantes porque con 16 años me examiné del famoso carné de cantante de variedades, en la época todavía de Franco, con dos canciones de los Beatles. Una, I am so Tired. ¡Y nos aprobaron! Así que nos dieron suerte.

-A los 18 diste tu primer concierto, ¿cómo se ve la vida desde el escenario a los 58 años?

-Es que cuando estás metido en faena, el tiempo se congela. Te das cuenta cuando sales, y en este caso han pasado cuatro décadas. Igual que en los personajes que he hecho he jugado a ser otros yoes, muy bueno y necesario para salir de esta rutina repetitiva.

-¿Eres capaz de actuar sin gafas o sin sombrero?

-Me gustan los libros viejos, los zapatos bicolores, los sombreros de gánster y las gafas. Siempre he tenido predilección por las de Lennon pero si estoy más festivo las elijo tipo las de Elton John, muy kitsch. Y ahí me muevo. Pero luego tengo las de vista cansada... Aunque cuando actúo lo hago sin gafas porque te hace perder miedo al público, les veo borrosos y me siento más desinhibido y más echado p’adelante. Es mi truco para superar la timidez.

-¿Proyectos en marcha?

-El año que viene tengo una obra de teatro, Napoleón VII, en la que haré del emperador. Es obra de Javier Tomeo, recientemente fallecido. Además nos iremos a México de gira para promocionar Anda suelto Satanás y actuar en la festividad de los muertos, en noviembre.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

«Actúo sin gafas para ver borroso, así me siento desinhibido»