Verónica Sanz: «Los políticos deben saber que no les vamos a dejar escapar»

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Juan Naharro Gimenez

Lleva las riendas de «Las mañanas de Cuatro» en este agosto caliente en política: «Esto no se puede permitir. Hay que arreglar el país». No se muerde la lengua y tiene una debilidad: el Barça. De niña forraba carpetas con fotos de Guardiola, confiesa Sanz.

20 ago 2016 . Actualizado a las 05:10 h.

A punto de llegar a un sitio en el que pueda parar. Así, en marcha, pillamos a la presentadora de Las mañanas de Cuatro. Verónica Sanz aviva un agosto candente en política. «Nuestros políticos no se han ganado las vacaciones. A trabajar. Menos titulares y más reunirse, trabajar y pactar para intentar arreglar el país», dice. Tiene 34 años, una niña de dos y medio, las cosas claras y «buena suerte» también en el trabajo, donde no ha sufrido el trato sexista que señala hacia otras compañeras. Ella vive feliz en la pregunta: «Para mí poder preguntar es un privilegio». No se muerde la lengua y admite una pasión desde la infancia: el Barça.

-¿Cómo se lleva el verano bajo los focos, quema la pantalla?

- ¡No, la verdad que aquí se está mucho más fresquito que en cualquier otro sitio! En el plató estamos aclimatados. Con el calor que hace, mejor que en la calle seguro.

-En el plató fresquitos, pero dándole fuerte a la política, que últimamente está que arde.

-Fíjate que tenemos que poner el aire acondicionado a tope. En el plató se nos calientan los tertulianos, se nos calientan los entrevistados y se nos calienta todo el mundo, porque estamos en una situación insólita. Jamás en un mes de agosto había habido tanta incertidumbre política ni tanto que comentar a este nivel. Siete meses y medio de interinidad, de incertidumbre, que no podemos cerrar así como así.

-¿Cómo estamos?

- Viviendo un momento histórico en el que no podemos dejar de preguntar. De estar ahí. De seguir contando lo que pasa.

-Hasta los políticos se han marcado un «abierto por vacaciones». O eso han dicho. ¿Cómo interpretas tú el gesto?

- Quienes tienen la suerte de tener un trabajo llevan en muchos casos trabajando de sol a sol todo el año. Cuando la gente va mes a mes saliendo adelante como puede, solo faltaría que no pudiesen tomarse un mes de descanso. Ahora... lo de los políticos es distinto. Lo que les tenemos que exigir a los políticos es que no se muevan del sitio, ¡nada de vacaciones!, hasta que solucionen la situación. No estamos hablando de dos semanas. Llevamos ocho meses así. No, no lo podemos permitir.

- ¿Y si se van a la playa y pasa que la cosa se arregla sola?

- Ja ja ja. Yo no lo veo.

- Entonces confías en un fin próximo para esta larga interinidad.

-No es eso. ¿Se han ganado las vacaciones? Sintiéndolo mucho, nuestros políticos no se han ganado todavía las vacaciones. La undécima legislatura ha sido la más fugaz de la historia. La duodécima no sabemos si la vamos a llegar a comenzar. Ustedes, de lunes a viernes, a trabajar, ¡con propuestas! Menos titulares y más reunirse, trabajar, y vamos a pactar para intentar arreglar el país.