Obligan a dos separados que se pelean a seguir terapia familiar porque su hijo contesta mal a los profesores en Vigo
VIGO CIUDAD
Un tribunal concluye que el niño de 13 años es «muy sensible» a los conflictos familiares porque inciden negativamente en él y da rienda a su rabia y frustración en el colegio
24 sep 2026 . Actualizado a las 11:32 h.La Justicia ha obligado a dos padres separados a asistir a un cursillo de terapia familiar porque, sus peleas en público inciden negativamente en su hijo de 13 años, que se ha quedado impactado emocionalmente y, por ello, tiene conductas bruscas con profesores y compañeros de su colegio, les contesta mal o falta a clase sin justificarlo. El menor es «muy sensible» a los conflictos familiares y siente rabia y frustración.
La decisión fue tomada por la Sección Sexta de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo, en una sentencia dictada el 21 de julio del 2026. La madre pedía que le concediesen a ella la custodia en exclusiva porque su expareja la maltrataba, pero la sala lo deniega y ve más conveniente que los padres acudan a una terapia familiar ya que ambos muestran apego hacia su hijo.
La pareja cesó su convivencia en el 2013 y mantuvo la custodia compartida del hijo. El padre fue condenado por malos tratos por el juez de violencia de género en Vigo en el 2025, pero el mismo magistrado denegó la petición de la madre para que le otorgasen a ella la custodia.
En el 2026, una psicóloga y una trabajadora social entrevistaron al menor. Estas observaron que la elevada conflictividad entre los progenitores ha tenido «un impacto relevante» en el bienestar emocional del niño. El menor deja claro y patente ante este equipo su deseo de continuar con la custodia compartida con alternancia semanal, asegurando que «su mayor deseo sería que ambos progenitores se comunicaran entre ellos de manera cordial». El informe añade que la mayor preocupación del niño es que no lo hagan y «vuelvan a protagonizar conflictos en público».
El gabinete dice que «en aras de evitar la exposición directa o indirecta del menor a la conflictividad parental y preservar su desarrollo emocional [del niño], se considera imprescindible la derivación de ambos progenitores a un programa de familia. Dicho programa podría ser el Programa de Educación Familiar».
Por su parte, el colegio informó de que el menor tuvo faltas no justificadas dos días en la segunda evaluación y un día en la tercera. Además, el mismo informe reveló que el alumno presenta dificultades para la interacción con el resto del grupo, «pero su integración no es total debido a su gestión emocional desregulada». Recalcó que, a veces, la forma de dirigirse a otros compañeros «puede resultar un poco brusca empleando un tono de voz elevado. También cuando se dirige a los docentes, dando contestaciones por veces no muy apropiadas para un niño».
La Audiencia recomienda en su sentencia a los progenitores que sigan un Programa de Educación Familiar u otro que elijan. Avisa al padre o la madre de las consecuencias si opta por no participar o no implicarse.