El cementerio de Matamá celebra 100 años más vivo que nunca

Begoña Rodríguez Sotelino
b. r. sotelino VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

La agrupación Atlántida de Matamá actuó en el camposanto de la parroquia que celebra 100 años.
La agrupación Atlántida de Matamá actuó en el camposanto de la parroquia que celebra 100 años. Xoán Carlos Gil

El camposanto, construido gracias a los emigrantes y mantenido hoy por más de 1.400 socios, culmina los actos de su primer siglo honrando a los maestros de la piedra y uniéndose a As Campeiras

06 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El cementerio de Matamá celebró ayer su centenario bajo el lema 100 anos de memoria, historia e legado que culminaron en una celebración inolvidable para la parroquia viguesa. El recinto acaba de festejar su primer siglo de existencia con un intenso programa de actos para honrar sus raíces.

El origen de este espacio se remonta al 30 de noviembre del 1924, cuando la saturación del antiguo espacio de enterramientos obligó a la asamblea parroquial a buscar nuevos terrenos. La solución llegó gracias a una suscripción popular de los emigrantes en América, que lograron reunir 9.273,50 pesetas para adquirir las parcelas.

El proyecto fue redactado en abril del 1925 por el arquitecto municipal Jenaro de la Fuente y las obras, que contemplaban 500 nichos y 315 fosas, fueron ejecutadas por el contratista local Cándido Ricoy. Finalmente, el recinto se inauguró el 5 de septiembre de 1926.

El dinero para hacerlo llegó de la emigración, pero la materia prima salió de la propia tierra. Toda la piedra del recinto fue extraída de las históricas canteras locales de Matamá, que surtieron también a numerosos edificios de Vigo, responsable no solo de este recinto, sino del desarrollo arquitectónico de gran parte de la ciudad.

El cementerio de Matamá ya es centenario
El cementerio de Matamá ya es centenario XOÁN CARLOS GIL

Por ello, uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el descubrimiento de una placa en homenaje a los canteiros de la parroquia, destacando la figura de la única mujer en el oficio: Gelina «a brava». La placa se sitúa junto a una escultura de madera tallada con motosierra por el artista Yosi. Además, se revelaron los nuevos elementos de la fachada, incluida la moderna identidad visual del recinto diseñada por Lucía Porras.

Los actos conmemorativos sirvieron también para formalizar un lazo institucional con el cementerio de As Campeiras, situado en As Pontes de García Rodríguez. La investigación histórica sobre los orígenes de ambos lugares sacó a la luz un paralelismo asombroso: ambos nacieron en la misma época debido a problemas de espacio y fueron financiados de forma colectiva por sociedades de emigrantes. Este vínculo histórico ha quedado sellado de manera oficial con la presencia de representantes de los concellos de ambas localidades en el evento.

El interior del camposanto guarda un patrimonio que relata la evolución social de Matamá. Uno de sus rincones más significativos es el Panteón de Pobres, erigido en 1946 gracias a la financiación de Leonardo Alonso, un gesto altruista destinado a garantizar un lugar de sepultura digno para las familias sin recursos de la parroquia. Junto a la capela y el osario general, el recinto conserva singularidades como su antigua sala de autopsias, hoy reconvertida en oficina. Ese mismo espíritu de cuidado colectivo es el que mueve hoy a la asociación del cementerio, que agrupa a más de 1.400 socios. En los últimos ocho años, la actual directiva ha impulsado una profunda modernización del recinto: desde la mejora de la accesibilidad y la digitalización de la gestión, hasta intervenciones artísticas como la pintura del emblemático Árbore da Vida en el 2020, demostrando que este espacio de recuerdo es, paradójicamente, un lugar más vivo y cuidado que nunca.

La agrupación Atlántida de Matamá actuó en el camposanto y las celebraciones oficiales culminaron con un concierto de la Orquestra Clásica de Vigo en el propio camposanto, tras una larga batería de homenajes institucionales.