Polémica en Vigo tras proclamar a la peregrina gallega Egeria como la primera escritora latina con textos conservados
VIGO CIUDAD
Profesores catalanes rechazan la teoría de López Pereira: «Hay un centenar de mujeres que escribieron en Roma». Una profesora italiana Barbara Biscotti incluye a la viajera del siglo IV como ejemplo de una nueva figura social que aflora en el Imperio Romano: mujer cristiana de alto rango
02 sep 2026 . Actualizado a las 11:31 h.Un congreso que se celebra en Vigo sobre los derechos de la mujeres en la Antigüedad ha proclamado a la peregrina Egeria como la primera escritora latina con textos conservados. Esta viajera cristiana escribió una especie de diario o guía turística de Tierra Santa, que ella visitó en el siglo IV. El itinerario comentado iba destinado a las mujeres de su comunidad religiosa en la provincia de Gallaecia, la antigua Galicia. «Salvo Egeria, no hay más ejemplos anteriores de una obra completa y un texto conservado», dijo José Eduardo López Pereira.
Este investigador, López Pereira, defendió en su ponencia que Egeria era la primera escritora latina,a la que definió como culta, viajera crítica e irónica, mientras que Barbara Biscotti estudió a la peregrina gallega como un caso de autonomía femenina en el Imperio Romano.
La teoría expuesta en la mañana de este miércoles en Vigo despertó controversia por parte del público, sobre todo entre profesores catalanes, que replican que existen fragmentos escritos por hasta un centenar de mujer romanas, que incluyen citas, memorias, discursos (recientemente traducidos al catalán) o cartas, muchos de ellos conservados, por lo que dudan que Egeria deba ser glorificada como la primera literata latina. Recuerdan que ellos mismos han traducido en Cataluña varios de estos fragmentos de mujeres escritoras, lo que desmiente la tesis sobre Egeria.
No obstante, María José Bravo Bosch, que estaba sentada en el público, salió en defensa de la hipótesis planteada en Vigo. Otros asistentes definieron la teoría como «apasionante» pese a las dudas.
El profesor López Pereira, autor de la teoría sobre Egeria, contestó a sus opositores que los autores romanos citan a muchas mujeres que escribían, o se hace alusión a sus cartas, pero sus textos se han perdido y solo se conocen por referencia de terceras personas. Otra posibilidad es que sus discursos los hayan reproducido hombres que las oyeron. Sin embargo, de Egeria es indudable que se conocen sus textos completos y de gran extensión.
La profesora italiana Biscotti incluye a la peregrina gallega como ejemplo de una figura nueva de grupo social en el Imperio Romano: mujer cristiana de alto rango. Esta gozaba de una gran autonomía en un siglo crucial para la mujer, al menos para aquella con recursos económicos.« Egeria fue interesantísima», afirmó.
La viguesa María José Bravo Bosch apoyó la tesis que eleva a Egeria como primera escritora latina de textos largos y elaborados de su propia mano. Egeria formaba parte de las primeras mujeres ricas que viajaron a Tierra Santa a ver las reliquias de la Santa Cruz pero en sus escritos previene al viajero para que no lo engañen los habitantes locales: «Yo no he visto ninguna estatua de sal».
Los oponentes a la teoría citaron ejemplos de otras supuestas literatas como el discurso de Hortensia, pero los defensores de Egeria como primera escritora responden que el discurso no lo escribió la propia Hortensia, sino que se transmitió por fuentes orales.
Las ponencias sobre Egeria se presentaron durante el 79 Congreso Internacional de la Société Internationale Fernand de Visscher pour l'Histoire des Droits de l'Antiquité, que se celebra en la sede de Afundación, en Vigo. En la sesión de esta mañana, tres profesores han analizado el estatuto de la mujer, poniendo como ejemplo a Egeria. Está organizado por la Universidad de Vigo, la Société Internationale Fernand de Visscher pour l'Histoire des Droits de l'Antiquité reunirá a especialistas globales en derecho antiguo. Bajo el eje central «Las mujeres en el derecho de la Antigüedad», se analiza el impacto jurídico y el papel de la figura femenina en las civilizaciones clásicas.
Algunos asistentes del público plantearon si no se están proyectando las expectativas de género en figuras de la mujer de la Antigüedad, pero en esta caso Egeria se dirigía a una comunidad de mujeres que escribían y vivían. También se discutió si no se estaba haciendo con Egeria un elitismo de género, al ensalzarla por ser culta y alfabetizada, que hablaba varios idiomas, incluido el griego.
La visita de mujeres a Tierra Santa, incluida Helena, madre del emperador Constantino, generó protestas por parte de San Jerónimo, que no toleraba esa clase de turismo religioso.
López Pereira califica de «caso excepcional» que Egeria supiera leer y escribir en el siglo IV habiendo nacido en Gallaecia: viajaba con libros, o sabía griego, lo que prueba que venía de alta alcurnia, era adinerada, noble y aristócrata.
El investigador también considera que la peregrina gallega destacaba por su espíritu crítico e inquieto. Cita este párrafo de la autora, una viajera poco crédula: «creedme que cuando inspeccionamos el lugar, no vimos la estatua de sal por ninguna parte, para qué nos vamos a engañar».
También la define como muy curiosa porque siempre pide que la lleven a ver algún lugar, si no está muy lejos. Además, la describe como muy piadosa y sacrificada, como así se comporta cuando llega a un lugar bíblico.
Finalmente, el investigador cita un fragmento del libro de Egeria donde este describe su visita a un obispo que se mantiene aferrado a un trozo de madera, que se entiende que procede de la Santa Cruz, pues según cuentan un hombre le dio un mordisco al madero y arrancó unas astillas de la reliquia. Razón por la que, según Egeria, ponían más vigilancia durante su visita.