El alcalde de Vigo alerta de que el embalse de Eiras está en su peor nivel de reservas
VIGO CIUDAD
Ayuntamientos del área de Vigo piden que se ahorre agua ante el cierre temporal de la presa por obras. Las reservas de los depósitos garantizarán el abastecimiento durante el cambio de las válvulas y se estudiará el cierre de los polígonos de A Granxa, As Gándaras y Veigadaña, en O Porriño y Mos
12 ago 2026 . Actualizado a las 00:44 h.El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha lanzado este martes una seria advertencia sobre la situación del abastecimiento de agua. «Estamos en la peor situación histórica de reserva de agua a día de hoy en el embalse de Eiras», afirmó en una grabación apoyándose en el gráfico de evolución facilitada por Aqualia. Según ese gráfico mostrado por el regidor, la curva correspondiente a este año se sitúa actualmente por debajo de las de los demás ejercicios representados, incluidos 2011 y 2017, dos temporadas especialmente complicadas.
Caballero recordó que en el 2017 Vigo llegó a estar «a punto de quedarse sin agua», pero señaló que a estas alturas del verano el nivel de Eiras era entonces superior al actual. Algo similar sucedió en el 2011, cuando las reservas llegaron posteriormente a niveles muy bajos antes de que las lluvias permitieran recuperar el embalse.
El regidor calcula que, sin la nueva estación potabilizadora, Vigo dispondría ahora de reservas para unos tres meses y medio. La instalación, según aseguró, permite aprovechar agua situada a mayor profundidad y eleva ese margen hasta «cuatro meses y medio, cinco meses». Caballero recordó que las obras costaron cerca de 25 millones de euros y fueron financiadas íntegramente por el Concello.
Ante esta situación, defendió nuevamente su petición de un consumo responsable y cargó contra la Xunta por haber acusado al gobierno vigués de lanzar mensajes «alarmistas» y «apocalípticos». Contrapuso esas críticas con las recomendaciones de limitar el consumo realizadas en Cangas y Moaña, municipios que reciben buena parte de su abastecimiento desde Eiras.
Caballero añadió, además, un segundo problema relacionado con las válvulas de la presa. Según explicó, después de que la Xunta ejecutase un «bypass» y reparase dos de las cuatro válvulas, la instalación únicamente puede garantizar actualmente un caudal de 1.100 litros por segundo. El alcalde sostiene que Vigo puede alcanzar en agosto puntas de consumo de 1.250 litros por segundo, por lo que reclama una nueva actuación.
Por el momento, aseguró, las temperaturas y el consumo han evitado alcanzar ese máximo, pero advirtió de que podría producirse durante las próximas semanas. «Hoy no serían capaces» de suministrar esos 1.250 litros por segundo, afirmó. Caballero recordó además que la concesión de Vigo alcanza los 3.000 litros por segundo. El alcalde confía en superar agosto sin restricciones y en que durante septiembre disminuya el consumo, como sucede habitualmente. Sin embargo, insistió en que la Xunta debe solucionar el problema de las válvulas porque, a su juicio, la insuficiencia del caudal disponible podría llegar a provocar restricciones si coincidiesen unas elevadas necesidades de suministro con la actual situación de las reservas.
Peticiones de ahorro en el área metropolitana
O Porriño y Mos afrontarán este jueves una jornada especialmente delicada para el abastecimiento de agua. La presa de Eiras dejará de suministrar desde las ocho de la mañana mientras se ejecuta una actuación en sus conductos de salida. El Consorcio de Augas do Louro pide a vecinos y empresas que reduzcan al mínimo el consumo para conseguir que las reservas almacenadas en los depósitos permitan mantener los usos esenciales durante toda la intervención. Salceda de Caselas también se verá afectada, aunque la llamada al ahorro se dirige especialmente a los dos primeros municipios porque cuentan con depósitos de menor capacidad.
No está previsto, por lo tanto, un corte automático del agua en los hogares. La clave estará en cuánto se consuma mientras Eiras permanezca cerrada. Los trabajos se desarrollarán previsiblemente entre las 8.00 y las 14.00 horas, pero el Consorcio calcula que la recuperación completa del sistema no llegará hasta alrededor de las seis de la tarde, ya que después de abrir nuevamente las válvulas habrá que coordinar el llenado de los diferentes depósitos en función de las reservas que conserve cada uno.
La situación podría tener también consecuencias para la actividad industrial. A las dos de la tarde se comprobará el nivel de las reservas y, si fuese necesario para preservar el abastecimiento, se estudiará el cierre de los polígonos de A Granxa y As Gándaras, en O Porriño, y Veigadaña, en Mos. Durante la mañana se permitirán los trabajos esenciales, aunque los grandes consumidores ya han sido advertidos para que minimicen el uso de agua.
El Consorcio solicita también a los particulares que durante esas horas prescindan de cualquier consumo que pueda aplazarse. Entre las recomendaciones figuran no regar, no llenar piscinas y evitar el lavado de vehículos. La duración de las reservas dependerá directamente del ahorro que se consiga mientras la presa no pueda alimentar el sistema.
«Se as empresas e a veciñanza son responsables, poderemos ter auga para o esencial durante todo o día», señala Alejandro Lorenzo, alcalde de O Porriño y presidente del Consorcio de Augas do Louro. El organismo insiste en que la interrupción del suministro desde Eiras no implica necesariamente que los municipios vayan a quedarse sin agua: que llegue a producirse esa situación dependerá del consumo realizado entre el cierre y la recuperación del abastecimiento.
Una obra de 2,3 millones
La interrupción permitirá realizar una actuación previa a la sustitución definitiva de las válvulas del embalse, una obra que Lorenzo define como «fundamental para o abastecemento, dunha gran complexidade técnica». La intervención, financiada por la Xunta, supone una inversión de 2,3 millones de euros.
El proyecto contempla sustituir las cuatro válvulas de toma de agua de Eiras, dos de ellas muy dañadas. Son las encargadas de regular el caudal que se dirige hacia la estación de tratamiento de agua potable (ETAP) de O Casal antes de distribuirse a la población. También se renovarán las bases de hormigón, todo el sistema de cables y los equipamientos asociados.
La importancia de la infraestructura trasciende ampliamente O Porriño y Mos. Desde este sistema se abastece a más de 400.000 personas de Vigo, Cangas, Moaña, Redondela, Soutomaior, O Porriño, Mos, Salceda de Caselas y Vilaboa.
Respuesta de la Xunta
La Xunta respondió a las advertencias de Abel Caballero sobre la situación del embalse de Eiras asegurando que, pese al descenso de las reservas, «en este momento no hay un escenario de desabastecimiento y el abastecimiento está garantizado». El Gobierno gallego comparte la petición de realizar un consumo responsable, pero acusa al alcalde de trasladar una situación de alarma que, sostiene, no se corresponde con la realidad.
La Administración autonómica también replica a Caballero sobre las válvulas de la presa. Precisa que Augas de Galicia se encarga de gestionar, conservar y mantener la infraestructura, mientras que el Concello de Vigo es responsable del servicio municipal de abastecimiento y opera las válvulas de toma. Añade que entre 2023 y 2025 el Concello no comunicó deficiencias y que los problemas fueron detectados durante una revisión integral realizada por Augas de Galicia.
Tras localizar esas deficiencias, la Xunta puso en marcha una actuación de casi 2,3 millones de euros para sustituir las cuatro válvulas. Las obras comenzaron en diciembre del 2025 y obligaron a instalar un bypass provisional con siete bombas, grupos electrógenos, nuevas conducciones y conexiones para mantener el suministro a más de 400.000 personas.
Por ello, rechaza que las actuales sean unas válvulas definitivas instaladas por la Xunta que ahora estén fallando. Según explica, forman parte de un sistema provisional diseñado precisamente para garantizar el abastecimiento mientras se sustituyen los elementos deteriorados.
La Xunta reconoce asimismo la importancia de la reforma de la potabilizadora del Casal ejecutada por el Concello, pero recuerda que ya había considerado esa actuación necesaria para aumentar el aprovechamiento del agua almacenada. Reclama finalmente «rigor, responsabilidad y coordinación» entre administraciones ante la evolución de las reservas.