Aldeas del área de Vigo que restringen el agua para salvar sus depósitos: «Septiembre puede ser difícil»

Pedro Rodríguez
Pedro Rodríguez VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Ayer, en Meira de Abaixo, en Moaña, tuvieron que arreglar una avería en su traída.
Ayer, en Meira de Abaixo, en Moaña, tuvieron que arreglar una avería en su traída. CELE RODRIGUEZ

El verano obliga a tomar medidas en las comunidades que no beben de embalses

10 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En Fornelos, el concello en el que más llueve de Galicia, el gobierno local (PSOE) restringió el uso de agua a los vecinos de A Laxe a 400 litros debido a la escasez de agua en marzo. No había suficiente agua, pese a que el tren de borrascas dejó cifras récord de precipitaciones. Ahora, cuatro meses después, el gobierno local ha expandido estas restricciones a las parroquias de Fornelos, Vilán, Ventín y Estacas a 700 litros al día y se ha prohibido el uso del agua para riego o para las piscinas. Además, el bando también anuncia que habrá cortes del servicio. Estas restricciones llegan en el municipio en el que está el embalse de Eiras, la presa principal de Vigo. Fornelos no recibe su agua de este y se suministra de manantiales que, sumando las fugas de la red, se reducen más rápido de lo esperado.

Los manantiales de los montes son también las fuentes de muchas aldeas de Vigo y de su área metropolitana. Estos recursos son gestionados por las comunidades de aguas y dan servicio a un tercio de la población de la provincia de Pontevedra. Este año, según cifras de la Diputación, hay un total de 967, la mayoría ubicadas en el área de Vigo. Parte de estas comunidades ya han tenido que empezar a aplicar medidas para afrontar la falta de lluvias, la misma que ha obligado a Vigo a decretar la prealerta por sequía y prohibir los baldeos, las duchas de playa o el llenado de piscinas.

La comunidad de aguas de San Vicente de Mañufe (Gondomar) lanzaba esta semana un comunicado con una serie de medidas restrictivas. Era el segundo que lanzaba en una semana, ya que el pasado 26 de junio alertaba de excesivos consumos de agua en su red. «No se respetaron las medidas tomadas e incluso se incrementaron los consumos hasta el punto de vaciar nuevamente el depósito», indicaban. Por esa razón, la comunidad de aguas decidió limitar el consumo diario a 1.000 litros y prohibir el consumo para riego o llenado de piscinas. Además, también anunciaba el corte del suministro hasta que se completase el llenado del depósito y alertaban de que, «de persistir los consumos excesivos, se procederá al corte del suministro en momentos puntuales, sin previo aviso». Las comunidades que tomaron en Mañufe son similares a las que han tomado en otras comunidades de aguas del área de la ciudad. En la de Matalagartos, también en Gondomar, el consumo se deja en 745 litros día y se prohíben los mismos usos. Además, en una nota informativa advierten de que se sancionará pasar el límite de consumo con hasta 0,06 euros por litro.

Carmen Couto, vecina de A Laxe, ante el depósito de agua ahora racionada en Fornelos.
Carmen Couto, vecina de A Laxe, ante el depósito de agua ahora racionada en Fornelos. Joel Covelo

El Concello de Covelo también advertía el pasado miércoles de que «debido ao excesivo consumo de auga e á escaseza dos mananciais, o depósito de abastecemento de Pereiras-Vilanova quedou completamente baleiro, polo que é imprescindible facer un uso responsable da auga». El gobierno local prohibió también desde ayer el uso de agua del depósito hasta que se llenara por completo. Además, advirtió de que realizaría mediciones de los contadores y de que aplicará sanciones. «O incumprimento das restricións poderá supoñer multas de entre 50 e 500 euros, ademais do corte inmediato da subministración de auga, segundo a gravidade da infracción e os danos ocasionados ao resto das persoas usuarias», alertaban.

El miércoles también publicó un bando el Concello de Arbo para advertir de que «realizará controis mediante a lectura de contadores». Además, advierte de que el «incumprimento destas restricións poderá supoñer multas económicas e cortes do subministro de abastecemento» y prohíbe el llenado de piscinas y el riego. El gobierno local explica que estas medidas las toman debido a que «coa situación meteorolóxica atípica e á falta de choiva dos últimos meses, os nosos sistemas hídricos non se están recargando».

Lupe Maestú, que fue presidenta de la comunidad de usuarios de aguas de San Andrés de Cedeira hasta este mes, explica que nota que cada año los manantiales que les dan de beber van más al límite. En octubre del año pasado, cuando el embalse de Eiras bajaba del 50 %, tuvieron que reducir el consumo a 500 litros diarios por contador. Su comunidad de aguas da servicio a 500 hogares y, ahora, tienen un límite establecido de 800 litros al día. Esto supone que, de cumplir todos el máximo, sus manantiales pueden llegar a los 400.000 litros por cada jornada. Una cantidad que hace que los miembros de la directiva, todos sin dedicación exclusiva, tengan que destinar muchas horas a su gestión.

Depósito de la comunidad de aguas de Meira, en Moaña.
Depósito de la comunidad de aguas de Meira, en Moaña. CELE RODRIGUEZ

Ayer, por ejemplo, en la comunidad de usuarios de aguas de Meira de Abaixo, en Moaña, tuvieron que enfrentarse a una avería imprevista. Una tubería se rompió en la traída y miembros de la directiva tuvieron que dedicar parte de la mañana a ese problema. Además, se vieron obligados a cortar el servicio por momentos. «Es lo que tiene. Hay que ir solucionando frentes cuando aparecen», dice una trabajadora de la comunidad de aguas. Ahora, en Meira, solo se permite el uso doméstico con el agua de la traída, que está racionada a 800 litros por contador, aunque advierten de que si las lluvias no llegan y los manantiales pierden sus reservas tendrán que bajar el límite a los 400 litros por hogar. Estos límites y este funcionamiento especial de las comunidades de aguas también sorprenden a los nuevos vecinos. «Nos pasa que cuando viene alguien de fuera y compra una casa aquí, no sabe cómo funciona. Piensan que es como el agua corriente de las ciudades, pero para nada es así», dicen desde la comunidad de aguas de Meira.»

Por ahora, sin grandes lluvias en el horizonte, las diferentes comunidades de aguas de Vigo y su área metropolitana deberán seguir midiendo día a día sus reservas. En las comunidades de aguas de Redondela y en Moaña comparten preocupación por septiembre, un mes que si es seco pone al límite unas reservas que ya llegan justas tras el calor de julio y agosto.