La novia del fallecido en el Saltamontes pide mantener la imputación por homicidio de la concejala de Vigo
VIGO CIUDAD
Argumenta que dicha responsable municipal tenía un margen de semanas para revisar la atracción y que su función era impedir que un aparato no autorizado operase en unas fiestas en plena celebración
09 jul 2026 . Actualizado a las 21:47 h.La novia del fallecido en el accidente mortal del Saltamontes en agosto del 2024 en Vigo ha solicitado al juez instructor que mantenga la imputación por homicidio de la concejala de Seguridad, Patricia Rodríguez Calviño. En el siniestro, ocurrido en las fiestas parroquiales de Matamá, murió un pasajero de la atracción al romperse un brazo mecánico que sujetaba la carlinga en la que el difunto viajaba con su compañera sentimental. La acusación particular presenta un escrito con ocho alegaciones para oponerse a una posible desimputación de la edila del Concello de Vigo porque considera que esta tenía «capacidad de impedir que una atracción no autorizada siguiera funcionando en unas fiestas públicas ya iniciadas». Ve detrás una omisión concreta de la concejala ante un riesgo concreto «por no haber activado medidas eficaces» contra el artefacto. Añade que dispuso de varias semanas de antelación para impedir el funcionamiento de la máquina.
La perjudicada, que también resultó lesionada en el accidente en el que murió Iván Castaño, sostiene que no estamos ante una relación jerárquica genérica ni ante una responsabilidad institucional abstracta de la concejala, sino ante una concreta posibilidad de influencia sobre la fuente de riesgo. Culpa a la defensa de pretender confundir entre el «dominio técnico sobre la avería» con la «capacidad jurídica y funcional de neutralizar la fuente de riesgo», y, en este caso, la concejala no tenía dominio técnico sobre el brazo mecánico, pero sí tenía capacidad de influencia para frenar la puesta en marcha del artefacto no autorizado.
El escrito de alegaciones ha sido presentado este miércoles ante el juez de la plaza número 3 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Vigo para pedir que este confirme la imputación por homicidio. También solicita que se continúe la imputación contra otro cargo municipal, el jefe del Área de Seguridad, Vivero Mijares.
La acusación particular insiste en que hay indicios que apuntan a la responsabilidad de la concejala: La atracción mecánica estaba expresamente no autorizada por el Concello. Las fiestas ya habían sido iniciadas y había una resolución firmada por la propia investigada cuando el evento ya estaba en marcha. La edila tenía competencias municipales en materia de fiestas, seguridad, espectáculos públicos y control. A ello se suma, dice la acusación privada, la ausencia de medidas eficaces de neutralización. Y todo ello conllevó un resultado mortal finalmente producido.
Para esta acusación, la actuación exigible a la concejala era sencilla y eficaz: ordenar o activar una comprobación policial inmediata para verificar si la atracción Saltamontes estaba instalada o funcionando y, en caso afirmativo, adoptar las medidas procedentes de cese, suspensión, inmovilización o precinto. Por tanto, la omisión relevante no consiste en no haber detectado personalmente el defecto mecánico, sino en no haber impedido la actuación funcionase.