El kilómetro cero vigués del arte gallego

Jorge Lamas Dono
jorge lamas VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

En poco menos de 300 metros se exponen las importantes colecciones municipales y de Afundación

21 jun 2026 . Actualizado a las 01:45 h.

Quien pretenda conocer cómo ha evolucionado la creatividad artística gallega desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad tan solo tiene que recorrer una distancia de 300 metros en pleno centro de Vigo para acceder a dos de las mejores colecciones existentes en Galicia. En ese corto trayecto se exhibe parte de los fondos del Concello de Vigo y Afundación. Además, la persona interesada puede complementar su conocimiento asistiendo a las exposiciones temporales que se ofrecen en los espacios municipales dedicados a la más inmediata realidad.

La pasada semana, el Concello de Vigo inauguró en la primera planta de la Casa das Artes una exposición permanente de su colección de arte gallego, titulada CMAG Vigo. Tras la inauguración del Museo Municipal Quiñones de León en 1937, el Concello comenzó a adquirir piezas de artistas gallegos hasta alcanzar una importante cifra cercana a las mil obras pictóricas y escultóricas. Desde hace unos años, el gobierno vigués mantiene la política de poner en valor ese legado que, en el pasado, permaneció almacenado en gran parte debido a la falta de espacio expositivo en el museo de Castrelos.

La CMAG Vigo ofrece un recorrido por siete etapas cronológicas que van desde la década de los años cuarenta hasta finales de la pasada centuria. En ese espectro temporal se sitúan grandes obras de Urbano Lugrís, los artistas que vivieron el exilio político, la introducción a la abstracción o los y las creadoras del colectivo Atlántica. En esta exposición se pueden ver piezas muy importantes de ese recorrido, como El cuarto del viejo marinero, de Lugrís; Natureza, de Camilo Nogueira; A barca espacial, de Laxeiro; o El sueño, de Julia Minguillón. Son 69 obras absolutamente maestras del arte pictórico y escultórico gallego.

El pasado martes, el Concello de Vigo realizó una visitas guiadas por esta nueva exposición de la mano de uno de los grandes expertos en arte gallego, el crítico Carlos L. Bernárdez. Sería interesante repetir en el futuro esta actividad.

Sin salir de la Casa das Artes, en los pisos superiores, es posible ampliar la visión de la creatividad artística gallega recorriendo los espacios monográficos dedicados a Luis Torras y a Laxeiro. En la segunda planta está la Colección Torras, el pintor vigués que alcanzó la edad de 112 años. Son ochenta los cuadros expuestos en este espacio, una cantidad importante para apreciar la evolución de una trayectoria tan longeva.

Ya en la tercera planta del edificio se ubica la Fundación Laxeiro. El pintor dezano legó un importante número de obras a la ciudad olívica. Además, la fundación realiza exposiciones temporales, en gran medida, centradas en distintos aspectos de la obra de José Otero Abeledo. En la actualidad, junto a la exposición permanente, se pueden apreciar seis espléndidas viñetas de los primeros años artísticos de Laxeiro. Se completa la oferta con la planta baja, donde habitualmente se pueden ver los trabajos actuales de destacados artistas, como fueron los casos de Silverio Rivas o Pilar Alonso. No estaría de más que en la entrada de la Casa das Artes se anunciaran de una forma más clara los distintos y valiosos contenidos expositivos de todo el edificio.

A pocos metros de este edificio se sitúa la Pinacoteca Francisco Fernández del Riego. En los próximos meses, este inmueble, ubicado en la calle de Abeleira Menéndez, 8, experimentará cambios. El plan estratégico municipal establece que dos plantas de este edificio se dediquen a completar la CMAG. Es decir, completarán el recorrido creativo desde finales del siglo XIX a mediados del siglo XX. La planta baja seguirá dedicándose a interesantes exposiciones temporales, como la que actualmente se centra en el pintor Francisco Miguel. Antes de esa renovación, la Pinacoteca permite ver actualmente una amplia muestra de la obra de Colmeiro, otro de los grandes artistas gallegos del siglo XX.

En el número 24 de Policarpo Sanz se sitúa la Sede Afundación. En una de sus plantas se exhibe una parte de su enorme colección, compuesta por cerca de cinco mil piezas. Declarada Bien de Interés Cultural, esta reunión de arte recorre el amplio espacio temporal que va desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad.

Consagrado y emergente

Un poco más alejado de este recorrido, aunque no demasiado, el Museo de Arte Contemporánea (Marco), que ha empezado a crear su propia colección, permite ver el trabajo de artistas gallegos consagrados —como ocurrió no hace mucho con Francisco Leiro, Din Matamoro o Manuel Vilariño— junto con otros autores y autoras que ya destacan en el panorama gallego, como Andrea Costas o incluso graduados de la Facultad de Bellas Artes.

La oferta expositiva viguesa también atiende en la actualidad a los creadores y creadoras emergentes. Para ellos, el Concello de Vigo destina la programación de la sala de la Casa Galega da Cultura. Desde hace un par de años, un comité técnico selecciona proyectos remitidos por artistas gallegos o que residen en Galicia y que son menores de 35 años. En la actualidad, se muestra el trabajo de Ventura A. Pérez.

Las colecciones viguesas de arte también incluyen un importante número de fotografías de renombrados artistas internacionales que también merecerían ser mostradas a toda la ciudadanía. Una parte de estos fondos tienen la peculiaridad de que fueron realizados por artistas de talla mundial en la propia ciudad y con ella de protagonista cuando existía la añorada Fotobienal de Fotografía.