Adiós al último símbolo franquista público de Vigo

Jorge Lamas Dono
jorge lamas VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Xoán Carlos Gil

La Agencia Tributaria retirará el escudo con el águila de San Juan del edificio de la aduana

21 jun 2026 . Actualizado a las 01:36 h.

Diecinueve años después de que el Gobierno de España, presidido entonces por José Luis Rodríguez Zapatero, sacara adelante la Ley de Memoria Histórica, desaparecerá el último escudo franquista que quedaba en una edificio público de Vigo. La Agencia Estatal de Administración Tributaria ya ha obtenido los permisos para retirar el emblema preconstitucional que preside la entrada al inmueble de Aduanas, situado en la prolongación de la Alameda hacia la calle del Areal.

El pasado 15 de mayo, la Dirección Xeral do Patrimonio Cultural autorizaba la obra de eliminación del mencionado elemento pétreo, trámite obligatorio en este caso debido a que el edificio donde se muestra está incluido como elemento del Patrimonio Cultural de Galicia en la memoria del Catálogo de Bens Culturais, Naturais e Paisaxísticos do PXOM e incluido en el Catálogo de Bens de Valor Cultural do Litoral con un nivel de protección estructural.

Los pasos legales para la desaparición del emblema utilizado por el franquismo como escudo de España se completaron el pasado día 10 de junio con la concesión de la licencia de obra por parte de la Xerencia de Urbanismo del Concello de Vigo.

En la autorización se explica cómo debe realizarse la operación de cumplimiento con la Ley de Memoria Histórica. La operación consistirá en el picado de los elementos esculpidos del escudo hasta la base del soporte ejecutado por procedImIento manual mediante piquetas y, posterior, remate mediante «buxarda ata conseguir un acabado semellante ao dos sillares que conforman a superficie do tímpano».

A diferencia del escudo constitucional, el que se va a retirar tiene un águila de San Juan, una cinta con la leyenda franquista «Una, grande y libre», una corona ducal y el haz y las flechas de los Reyes Católicos que asumió la Falange como símbolo distintivo.

Con esta retirada se completa la retirada de simbología franquista de los edificios públicos de la ciudad. Sí mantiene todavía la polémica en torno a la Cruz de O Castro, pero, aunque para numerosos colectivos y organizaciones es un símbolo de la dictadura, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia resolvió que había perdido ese carácter una vez que le fue retirada toda la simbología fascista. El gobierno municipal actual basó su posición contraria a la eliminación en una resolución del pleno de la corporación de 1981, entonces presidido por el socialista Manuel Soto, a través de la cual se le retiró todo significado fascista.

Otro caso polémico fue la retirada del escudo preconstitucional que presidía la fachada del Instituto Santa Irene. En ese caso, Patrimonio se opuso en un principio porque alegaba que se podían producir daños en la fachada del edificio. Finalmente, la opción que se adoptó fue la cubrición del escudo con otro ya constitucional.

En el caso del edificio de la sede del sindicato de estibadores, perteneciente a la Autoridad Portuaria y situado junto a la Comandancia de Marina, se optó por retirarlo y colocar en su lugar un pequeño escudo de la ciudad de Vigo.

El primer cambio importante realizado sobre la simbología franquista en espacio público vigueses se produjo durante el mandato de la alcaldesa Corina Porro. Fue en el edificio del Areal que hoy en día es propiedad de Zona Franca, pero que entonces llegó a albergar la alcaldía. Se retiró el blasón con el águila para poner en su lugar un escudo de Vigo.

En el primer mandado de Abel Caballero, cuando estaba el BNG en el equipo de gobierno municipal, también se afrontó el cambio en la fachada de la Casa das Artes, donde, en su parte alta, se podía leer una leyenda que aludía al año de la victoria de 1939. Tras varias soluciones provisionales, el gobierno acordó reponer toda la piedra donde se situaba la leyenda.

La Comandancia de Marina fue uno de los primeros edificios que aplicó la Ley de Memoria Histórica para cambiar el escudo franquista por el bendecido por la Constitución de 1978. Aunque la Iglesia no estaba incluida en la obligatoriedad de cumplir con la mencionada ley del 2007, a través de un acuerdo entre el Obispado y el alcalde de Vigo se fueron suprimiendo las conocidas como «listas de caídos» situadas en todas las fachadas de las iglesias de la ciudad. Durante cierto tiempo se mantuvo el nombre de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange, en un lateral de Santiago de Vigo, pero en la actualidad ha sido ocultado por una placa.