Luz verde de la Xunta a la ampliación del polígono de Balaídos en 230.000 metros
VIGO CIUDAD
El DOG publica hoy el informe ambiental positivo de una expansión en la que Zona Franca invertirá más de 26 millones
06 jun 2026 . Actualizado a las 01:10 h.«Non se prevé que a ampliación do polígono industrial de Balaídos teña efectos ambientais adversos significativos se se atenden certas condicións», así ratifica el informe ambiental de la Xunta de Galicia la expansión de más de 230.000 metros cuadrados del terreno industrial que será ocupado en gran medida por la fábrica de Stellantis, «que actualmente está al 100 % de su capacidad». La luz verde del Gobierno autonómico ha sido publicada hoy en el Diario Oficial de Galicia (DOG) y supone un gran paso adelante para el proyecto con el que Zona Franca invertirá más de 26 millones de euros. El plan, considerado vital para permitir el crecimiento de la propia factoría de cara a futuros lanzamientos de vehículos y para «atraer proveedores a Vigo en busca de un mayor ahorro logístico», también destinará espacio para la implantación de fabricantes de componentes en la zona.
La ampliación del polígono de Balaídos también supondrá expropiar 29 edificaciones situadas en los terrenos de la expansión. El plan redactado por Antea Group para el Consorcio de la Zona Franca de Vigo detalla que, de estos inmuebles, 23 son viviendas. Además, de los 26 millones que se invertirán, más de 4,5 se reservarán para estas compensaciones. El informe de la Xunta también obliga a que la futura expansión, para reducir su impacto ambiental, deba «contemplar medidas para a rexeneración ambiental do curso do rego Pereiró, fundamentalmente encamiñadas a recuperar a súa vexetación de ribeira. Tamén deberá incorporar un inventario das especies exóticas invasoras presentes no ámbito de actuación e contemplar as medidas necesarias para a súa erradicación e control».
La Xunta obligará a Zona Franca a estudiar todos los focos emisores de ruido, existentes y proyectados, previendo las medidas precisas destinadas a minimizar las afecciones acústicas. Además, pone el foco especialmente en el área de la parcela industrial M-1 (que ocupará Stellantis) «na que actualmente, segundo o recollido no Mapa Estratéxico de Ruido do Concello de Vigo (ano 2022), se superan os niveis de ruído ambiental admitidos na lexislación vixente para un novo desenvolvemento urbanístico con uso predominante industrial». También obliga a realizar un estudio de movilidad en el que se observen los potenciales desplazamientos derivados del futuro enlace con el nudo de Baruxáns y su incidencia en el tráfico, ya que el plan presentado solo «estima que a totalidade de tráfico xerado pola ampliación do polígono accederá dende a PO-010 e discorrerá polos novos viais de conexión».
El informe ambiental destaca como la alternativa ideal, de las tres presentadas por el plan de Antea, la número 2. Esta respeta los espacios libres y zonas verdes previstos en el PXOM de Vigo, de modo que el regato de Pereiró se integra en la infraestructura verde. Es esta la que «consegue un mellor cumprimento dos criterios e principios de sustentabilidade. Garante a preservación dos elementos de maior valor ambiental, contribúe á racionalidade e mellor integración urbanística do ámbito, o impulso da actividade económica local e permite mellorar os estándares da calidade de vida da poboación», destaca el documento. Esta alternativa se articula en torno a un gran vial, que dividirá la parcela M-1 de actividad industrial, anexa a los límites que tiene hoy Stellantis, de un gran espacio verde destinado a espacios libres públicos. Además, se proyectan un total de 502 plazas de aparcamiento en dominio público, 446 al suroeste en la zona de reserva viaria de acceso a la parcela M-1 y otras 56 a ambos lados del sistema general viario que separan las parcelas M-2 y M-3.
La memoria económico del proyecto también insistía en que el proyecto será rentable para la Zona Franca sin tener en cuenta los costes del sistema viario, ya que estima unos ingresos derivados de la venta del nuevo suelo del polígono de más de 11 millones de euros. En total, pronostica unos beneficios con la actuación que ascienden a 973.032 euros.
El plan de ampliación también ha sido fuertemente criticado por los vecinos de Matamá, que presentaron este año más de 300 alegaciones contra él. Insistían en la preocupación existente por el impacto del proyecto en un ámbito que se sitúa íntegramente en la parroquia. Los vecinos no consideraban ninguna de las alternativas contempladas en el documento suficientes ni adecuadas, por lo que proponían opciones más razonables y viables, tanto desde el punto de vista técnico como ambiental. El portavoz municipal del BNG, Xabier Pérez Igrexas, también cuestionó la necesidad de ocupar más de 230.000 metros cuadrados de nuevo suelo industrial, ya que mantiene que Vigo cuenta con alternativas infrautilizadas, como el Parque Tecnológico de Valadares o la Plisan, en Salvaterra. Por último, agrupaciones ecologistas denunciaban que la expansión «aumentará, sustancialmente, as emisións de partículas e compostos orgánicos volátiles, sen garantías de que os sistemas de mitigación sexan suficientes para a protección da saúde».