Miles de trabajadores del metal mantienen su pulso en las calles de Vigo y Pontevedra: «Queremos salarios dignos»

La Voz VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Una nueva manifestación tomó el centro de la ciudad para reclaman el desbloqueo del convenio en la provincia de Pontevedra. Mañana volverán a sentarse con las asociaciones empresariales

15 may 2026 . Actualizado a las 00:45 h.

El metal y su comercio se han manifestado de nuevo con fuerza en Vigo ante el bloqueo en la negociación del convenio de la provincia de Pontevedra. En la víspera de la reunión con Asime, Atra e Instalectra, miles de trabajadores han tomado las calles de la ciudad clamando por una «solución» que permita «mellorar as condicións de traballo». Durante cuatro horas, el sector se ha movilizado desde la avenida de Beiramar hasta la Praza da Estrela, mientras en los polígonos industriales de As Gándaras, A Pasaxe, Caramuxo o Porto do Molle permanecieron piquetes para paralizar la actividad industrial. En la movilización de hoy, los sindicatos CC.OO., CIG y UGT han reconocido el emplazamiento a una nueva reunión con la patronal este viernes, 15 de mayo, pero han advertido que «aunque nos llamen, la victoria será un convenio digno».

En la asamblea, Xulio Fernández, secretario comarcal de CIG-Industria, ha avanzado que en el encuentro de mañana no aceptarán «pequenas migallas» y que su central tan solo aceptará una propuesta laboral en la que se reflejen «salarios dignos, manter o poder adquisitivo, subrogación, estrés térmico controlado e condicións favorables que eviten que traballemos a 45 grados». Además, mostró el desacuerdo de su organización con un convenio de cuatro años porque teme que «as subidas queden obsoletas». En el 2023, la parte social firmó con la empresarial un acuerdo para tres ejercicios. A continuación, Rodolfo Otero, de CC.OO., aseguró que «imos con toda a ilusión do mundo a negociar mañán, pero non nos servirán catro cousas». En su discurso, apeló a la siniestralidad pues el año pasado en la provincia pontevedresa se registró un incremento sostenido (4,6 %) hasta los 9.868 accidentes laborales, situándose la industria a la cabeza de los sectores más afectados por este problema. Y advirtió en este sentido que apostarán por medidas que optimicen la seguridad en talleres, fábricas y astilleros. Narciso da Silva, de UGT, hizo un llamamiento a la unidad de los trabajadores y advirtió que si la reunión de mañana no resulta fructífera, «iremos a Navalia», la feria internacional del sector naval que se celebra en el Ifevi entre los días 19 y 21 de este mes.

Entre los mínimos indispensables para la firma del convenio, la parte social establece un incremento de salarios del 16 % si el acuerdo finalmente es a cuatro años, dos meses de horario intensivo en la época estival para hacer frente al estrés térmico —fundamentalmente en los astilleros—, pluses salariales de toxicidad y penosidad en la actividad naval y la inclusión de los oficiales de primera en el grupo profesional 4, estableciendo una diferencia de 50 euros con respecto a oficiales de segunda.

Un momento de la movilización de este jueves del sector del metal en Pontevedra.
Un momento de la movilización de este jueves del sector del metal en Pontevedra. ADRIÁN BAÚLDE

El sector también se hace oír en Pontevedra con una marcha desde Mollavao 

La patronal del metal en la provincia de Pontevedra convocó para este viernes una nueva reunión para tratar de negociar el convenio colectivo. Pero hoy, en la víspera, por tercera vez, el metal volvió a medir su fuerza a pie de calle también en la ciudad de Pontevedra. Salió una marcha desde Mollavao con destino a la Peregrina en la que se cantó, se lanzaron petardos y se abrió fuego con bengalas.

Un día más, los trabajadores insistieron en que la precariedad en el sector es «total y absoluta» y, al revés que durante la primera jornada de huelga, donde hubo división sindical, en esta ocasión los sindicatos mayoritarios caminaron unidos y con una misma reivindicación: «Convenio do metal xa». Fuentes sindicales insistieron en que, un día más, el paro en el sector es prácticamente total y que por tanto los piquetes apenas tuvieron que mantener actividad.