Galicia y Portugal impulsan la mayor autopista cuántica del sur de Europa

Raúl Romar García
R. Romar LA VOZ

VIGO CIUDAD

Representantes de los gobiernos de Portugal y Galicia en la presentación de la autopista cuántica que unirá a Santiago con Lisboa, que fue presentada en la capital lusa
Representantes de los gobiernos de Portugal y Galicia en la presentación de la autopista cuántica que unirá a Santiago con Lisboa, que fue presentada en la capital lusa XG

La red Santiago-Vigo se extenderá en una primera fase a Valença do Miño con el objetivo de alcanzar Lisboa, lo que garantizará la inviolabilidad de las comunicaciones

14 may 2026 . Actualizado a las 17:20 h.

Una red de comunicaciones absolutamente infranqueable a prueba del jáquer más hábil. Es lo que ofrece la línea cuántica abierta en octubre pasado entre Santiago y Vigo que, con su recorrido de 120 kilómetros, es la más larga de España y una de las mayores de Europa. Esta autopista, que constituye uno de los tramos de la futura ciberseguridad europea, se extenderá ahora hasta Valença do Miño, en Portugal, en una primera fase de 30 kilómetros que más tarde se prolongará hasta Lisboa. La iniciativa forma parte del proyecto IberianQCI, que a su vez integrará la red europea EuroQCI dirigida a la consecución de un nodo de comunicaciones ultraseguras y a la protección ante futuros ataques. ¿El objetivo? Mantener la inviolabilidad de los mensajes no solo ahora, sino incluso para cuando esté disponible un ordenador cuántico lo suficientemente potente como para descifrar las claves más seguras, algo para lo que ya se están preparando los gobiernos.

En este contexto, la iniciativa IberianQCI, lanzada este miércoles en Lisboa, convertirá la fachada atlántica en un nodo clave para las comunicaciones ultra seguras de la Unión Europea. En esta primera fase, que cuenta con un presupuesto de 10,6 millones de euros y un horizonte de ejecución hasta el 2029, la denominada «autopista cuántica» se ampliará unos 30 kilómetros hasta Valença do Minho, con el objetivo final de completar la conexión terrestre hasta Lisboa para integrarse plenamente en la red europea EuroQCI. Galicia contribuirá con un millón de euros, pero también aportará el conocimiento del Centro de Supercomputación de Galicia (Cesga) y de la Universidade de Vigo, actores científicos clave en el desarrollo de la primera línea cuántica gallega.



«Estou convencido de que desde esta fachada atlántica contribuiremos á construcción da rede de seguridade máis importante do continente para os próximos anos, que require de liñas ultra seguras para afrontar os retos de futuro», destacó el conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e FP, Román Rodríguez, que participó en el acto en Lisboa. «A liña de 120 kilómetros entre Santiago e Vigo supuxo un fito para a nosa I+G+i, apostando por un eido con moita proxeccion que marcará un antes e un despois na protección do territorio», añadió.

Este avance tecnológico se basa en la Distribución de Claves Cuánticas (QKD), una disciplina que utiliza las leyes de la física para garantizar que cualquier intento de interceptar la información sea detectado al instante, blindando así infraestructuras críticas como redes eléctricas, sistemas de control de tráfico aéreo, transacciones bancarias o datos sanitarios sensibles. O incluso la información confidencial sobre seguridad de los propios gobiernos.

Estas redes se basan en las propiedades de la mecánica cuántica —aunque en este caso utilizan una línea convencional de fibra óptica— para, mediante la superposición y el entrelazamiento de partículas, establecer una conexión ultrasegura. Los fotones, partículas de luz, son las señales que se utilizan en esta autopista para transmitir y codificar cúbits, que son los que almacenan la información de una manera análoga a cómo lo hacen bits en la computación clásica. Los cúbits con imposibles de copiar sin alterar su estado, lo que significa que cualquier intento de intrusión por parte de un jáquer es detectado y se genera una alerta, con lo que se aborta la transmisión. 

Representantes de los gobiernos de Portugal y Galicia en la presentación de la autopista cuántica que unirá a Santiago con Lisboa, que fue presentada en la capital lusa
Representantes de los gobiernos de Portugal y Galicia en la presentación de la autopista cuántica que unirá a Santiago con Lisboa, que fue presentada en la capital lusa XG

Durante el acto, Román Rodríguez destacó que este proyecto es un ejemplo de colaboración entre dos territorios unidos para fortalecer la seguridad del continente. «IberianQCI é un exemplo do esforzo compartido e da comunicación entre dous territorios que camiñan unidos para fortalecer as infraestruturas e a seguridade de Europa», dijo.

El éxito de esta infraestructura recae en el trabajo liderado por el Centro de Supercomputación de Galicia (Cesga) y la Universidad de Vigo, a través de su centro especializado Vigo Quantum Communication Center, adscrito al centro de investigación AtlanTTic, de la red de excelencia Cigus.

El consorcio ahora establecido cuenta con la participación de entidades de primer nivel como Indra, Telefónica, el Instituto de Ciencias Fotónicas y la Universidad Politécnica de Madrid, junto a socios lusos como Deimos, Altice Labs y el Instituto Superior Técnico de Portugal, una alianza que pretende garantizar que la fachada atlántica sea un referente de soberanía tecnológica y protección de datos en el escenario internacional.

Además de la red terrestre, el proyecto IberianQCI integra una ambiciosa dimensión espacial apoyada en estaciones ópticas terrestres como la recientemente inaugurada Antonia Ferrín en Vigo, la mayor de España, que será fundamental para establecer las comunicaciones con el satélite Eagle-1, que será lanzado a partir del 2026. Las demás estaciones se están preparando en Barcelona, Lisboa y Madrid. Su actuación en conjunto será fundamental para conectar con la mayor seguridad con las principales misiones europeas e internacionales que se lancen al espacio.