El PP de Vigo pide retrasar las multas de las zonas de bajas emisiones y crear exenciones por renta

VIGO CIUDAD

La presidenta del PP, Luisa Sánchez, trasladó las enmiendas presentadas por el grupo municipal popular
La presidenta del PP, Luisa Sánchez, trasladó las enmiendas presentadas por el grupo municipal popular M.MORALEJO

Luisa Sánchez presenta siete enmiendas a la ordenanza y reclama más información ciudadana, mejoras en Vitrasa y un nuevo plan de movilidad

13 may 2026 . Actualizado a las 16:49 h.

El PP de Vigo propone retrasar al máximo la aplicación de las multas de las futuras zonas de bajas emisiones y crear exenciones vinculadas a la renta para los conductores con menos recursos. La presidenta local del partido, Luisa Sánchez, ha informado de las enmiendas presentadas por el grupo municipal popular a la ordenanza que regulará las ZBE, actualmente en tramitación.

Entre las medidas planteadas figura ampliar a 18 meses el régimen de aplicación atenuado en cada una de las tres fases de implantación. El objetivo, según explicó Sánchez, es retrasar «al máximo posible» la entrada en vigor del régimen sancionador. La dirigente popular enmarca esta propuesta en una crítica global a la tramitación municipal, que calificó de «chapuza», «despropósito» y «oscurantista».

Otra de las enmiendas reclama una autorización anual renovable para personas con menos recursos económicos, vinculada al IPREM, el índice que se utiliza en España como referencia para ayudas y subsidios. El PP sostiene que esta medida permitiría evitar discriminaciones económicas derivadas de las restricciones de acceso.

Los populares también piden que el sistema de autorizaciones esté operativo desde el primer día en que entren en vigor las restricciones. Sánchez censura que la ordenanza contemple la posibilidad de que este mecanismo se retrase hasta dos meses después de la puesta en marcha de las ZBE. A su juicio, ese desfase es «un sinsentido» y evidencia la falta de planificación del gobierno local.

El grupo municipal solicita además la creación de un teléfono de información y una oficina de atención presencial en la lonja del Concello para resolver dudas y ayudar a tramitar permisos. El PP considera que la entrada en vigor de las ZBE genera incertidumbre entre los ciudadanos y que el Concello debe habilitar canales específicos de asesoramiento.

La vicepresidenta provincial asegura que no dejaran de invertir en Vigo pese a la postura del gobierno municipal
La vicepresidenta provincial asegura que no dejaran de invertir en Vigo pese a la postura del gobierno municipal

Las enmiendas incluyen también medidas relacionadas con el transporte urbano. El PP reclama más rutas y frecuencias de Vitrasa, especialmente en las conexiones con las cuatro zonas previstas: Vigo centro, plaza de Portugal, Calvario y Bouzas. También insiste en la puesta en marcha de abonos mensual y anual para fomentar el uso del transporte público frente al vehículo privado.

Luisa Sánchez defiende que las ZBE no deben funcionar como una medida aislada, sino dentro de una estrategia integral de movilidad. Por eso, otra de las propuestas reclama la redacción de un nuevo Plan Municipal de Movilidad Sostenible en un plazo máximo de 18 meses. El PP sostiene que el documento vigente es una actualización parcial del plan del 2014 y que no recoge las ZBE.

La última línea de actuación planteada por los populares pasa por adelantar la estrategia Vigo Ecodriving 2030, prevista para mediados del 2028, de modo que esté redactada y en vigor en un plazo máximo de año y medio y coordinada con el calendario de implantación de las zonas de bajas emisiones.

Postura del BNG

El BNG, por su parte, rechaza el modelo de perímetros restringidos con sanciones. Su portavoz municipal, Xabier P. Igrexas, sostiene que la propuesta del gobierno de Abel Caballero «discrimina e castiga a veciñanza que non se pode permitir o luxo de cambiar de vehículo». Los nacionalistas consideran que el reto no debe ser sustituir coches de combustión por vehículos híbridos o eléctricos, sino reducir la dependencia del coche particular.

Frente a las cuatro zonas delimitadas, el BNG defiende convertir toda la ciudad en una zona de bajas emisiones, pero sin restricciones ni multas. Su alternativa pasa por reforzar el transporte público, favorecer la movilidad peatonal, la bicicleta y los vehículos de movilidad personal. Igrexas afirma que Vigo está «a tempo de evitar unha nova equivocación» y de avanzar hacia una ciudad «máis verde, segura, saudábel e habitábel».