El artista vigués Alberto Ardid presenta la exposición «Hay un lugar»
01 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.«O meu humor non pretende facer rir, senón ver as cousas de outro xeito», advierte Alberto Ardid (Vigo, 1986) a todo aquel que visite su proyecto artístico titulado Hay un lugar, que se puede ver hasta el 6 de septiembre en la planta baja del Museo de Arte Contemporánea de Vigo. Y, sí, hay mucho humor en su exposición, porque reúne distintos elementos del imaginario rural gallego, para ser mostrados desde un punto de vista ligeramente distinto del real o habitual. Por ejemplo, un árbol talado puede mostrarse como un acto ecológico, siempre que se trata de un eucalipto, lo que no deja de ser también una visión crítica de la deseucaliptización.
Esta exposición se fue ampliando a medida que Alberto Ardid iba sugiriendo cosas, explicó Miguel Fernández-Cid, comisario de la muestra junto a Pilar Souto, para afirmar que se había duplicado el espacio expositivo inicialmente previsto.
El espectador inicia su recorrido por una escombrera de trozos cerámicos de Sargadelos, que bien podría encontrarse en cualquier monte gallego aunque no de esa marca comercial. Pasa después por el concepto de propiedad privada rural, perimetrada por marcos pétreos y muros culminados por cerámica a modo de vidrios de botellas rotos para evitar que alguien los trepe. «Alberto emprega a arte coma una ferramenta de pensamento crítico polo saes da exposición pensando», añade Pilar Souto.
Otra de las salas de exposición está presidida por un pajar concebido a modo de casamata desde donde se puede disparar sobre una especie de pancarta que, en realidad, es una alfombra vieja sostenida por varios palos. En las dos primeras salas se pueden apreciar elementos escultóricos a modo de nidos de velutinas. Alcanza mayor realismo la plaga que afecta al campo gallego con la presencia de algún cadáver de estos himenópteros, aunque escondidos sobre una peana.
El artista vigués explicó que esta exposición supone un punto de inflexión en su carrera. Por su parte, el director del Marco, Miguel Fernández-Cid afirmó que era todo un placer trabajar con artistas vigueses, para añadir, dirigiéndose al alcalde de Vigo, Abel Caballero, «tendremos que sacarlos fuera», en referencia a su promoción exterior.