La guardia municipal de Vigo recibió sus primeros fusiles en 1875

Jorge Lamas Dono
jorge lamas VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

La guardia de Vigo en una imagen de los años 20 del siglo XX
La guardia de Vigo en una imagen de los años 20 del siglo XX c.

La corporación solicitó el armamento al Ministerio de la Guerra para proteger a los empleados de las rondas nocturnas

26 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

A mediados de 1875, la guardia municipal de Vigo fue dotada por primera vez de armamento de fuego. Junto con los serenos municipales, los guardias realizaban lo que entonces se llamaban las rondas, que no era otra cosa que patrullas nocturnas en una ciudad que seguía creciendo y que era un importa puerto en las comunicaciones marítimas entre Europa y América con todo lo que ello conllevaba.

El 10 de junio de 1875, el alcalde, Manuel Verde Martínez, explicó al resto de concejales reunidos en sesión plenaria que el Concello tenía la «necesidad absoluta de proveer de algún armamento respetable a los individuos de las rondas municipales y serenos». Añadía el alcalde que los fondos municipales eran escasos para afrontar semejante gastos. Verde Martínez recibió la unanimidad de sus concejales para entablar conversaciones con el Ministerio de la Guerra con el objetivo de conseguir gratuitamente treinta fusiles para armar a las rondas de la ciudad.

Y la respuesta no se hizo esperar demasiado. El 19 de agosto de 1875, el pleno de la corporación daba cuenta de la respuesta afirmativa a la petición a través del capitán general de Galicia. El 14 de agosto había llegado a la casa consistorial viguesa la confirmación de que le serían entregados treinta fusiles con sus correspondientes vainas de bayoneta, cartucheras y cinturones.

Además de dejar constancia de su satisfacción por la rápida respuesta del Gobierno, el pleno acordó la construcción de un armero y que, a partir de ese momento, se arreglasen y sustituyesen las armas necesarias ya con cargo a los presupuestos municipales. Coincidiendo con la restauración borbónica, el Concello de Vigo empieza a prestar más atención a su guardia municipal. Es muy común en esa época encontrar facturas municipales para mejorar la vestimenta de los guardias y de los serenos.

El origen de la guardia municipal está en los alguaciles judiciales. Durante el Antiguo Régimen, coincidían en Vigo en una misma persona las figuras del juez de primera instancia y el alcalde. Poco antes de la Reconquista, en Vigo había tres alguaciles a disposición del juez-alcalde.

En el año 2006, la Policía Local de Vigo decidió celebrar su 120 aniversario. En realidad, es un cuerpo con más años, pero se eligió la refundición de las rondas de serenos y guardias municipales realizada en septiembre de 1881. En sesión plenaria del día 7 de septiembre, el alcalde, Jacobo Domínguez Iglesias, convenció a sus concejales sobre la necesidad de agrupar en una las dos rondas que hasta entonces realizarán los guardias municipales y los serenos.

Sueldos

Aquel hecho conllevó una reorganización de la guardia urbana, entonces compuesta por una treintena de agentes. En esa labor, el alcalde se acompañó de la acción de los dos procuradores síndicos de la corporación, que se encargaron de conseguir el vestuario de los miembros de la guardia urbana.

Aquellas intenciones se plasmaron en un acuerdo plenario adoptado el 13 octubre de 1881. En aquella sesión se explicó que la guardia municipal estaría compuesta por 30 personas, mandada por Rafael Serret. Este hombre cobraría 999 pesetas anuales. Por debajo de él estaría los cabos Bonifacio González y Pedro Blanco. El primero, curiosamente, cobraría igual que su jefe, mientras que el segundo se quedaría con un sueldo anual de 820 pesetas.

El cuerpo, en esta primera organización, quedaría conformado por veintiocho guardias. Cada uno de ellos cobraría 730 pesetas. Con el paso de los años, la guardia experimentaría otros reorganizaciones.