Vigo enfila los 300.000 habitantes con la regularización de inmigrantes: «Ha llegado mucha gente»
VIGO CIUDAD
La población de origen extranjero en la ciudad ya era este año la mayor de su historia, con 22.550 personas
15 abr 2026 . Actualizado a las 20:42 h.La población de origen migrante tiene un peso cada vez más relevante en Vigo. Las cifras del último censo del Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que 22.550 residentes son de origen extranjero, lo que supone un 8 % del total de la población, que a 1 de enero era de 295.735 personas. Este año, ocho de cada cien vigueses ya son inmigrantes, una cifra que podría incrementarse tras la regularización extraordinaria aprobada por el Gobierno. Esto permitiría que una parte de las personas en situación irregular, que actualmente no constan en el padrón, se incorporen al censo. Este previsible aumento acercaría a Vigo a la barrera de los 300.000 habitantes, una cifra que el alcalde, Abel Caballero, afirma haber superado según el padrón municipal, pero que el INE no reconoce con sus estadísticas. El regidor anunció en febrero que la ciudad registró el mayor padrón de su historia con 304.136 habitantes, casi 10.000 más de los indicados por el organismo estatal.
Hasta ahora, una persona migrante debía estar empadronada para tener derecho a una tarjeta sanitaria o para escolarizar a sus hijos, pero esta nueva regularización permitirá aflorar casos más invisibles que, por miedo, trataban de eludir cualquier registro. Esto, sumado a la tendencia al alza de la llegada de migrantes, acercará previsiblemente a Vigo a esos 300.000 habitantes. El saldo positivo extranjero es, desde hace unos años, lo que evita un decrecimiento de la población en la ciudad. En el 2024, por ejemplo, se registraron 4.971 entradas de migrantes frente a 2.066 salidas, según el Instituto Galego de Estatística (IGE).
En cifras, los venezolanos conforman la nacionalidad más numerosa en Vigo (3.729), pero la colombiana les sigue cada vez más de cerca, habiendo duplicado su población desde 2021. Mariano y Yuly son dos de los 3.029 colombianos que residen en la ciudad. Llegaron hace cinco años buscando refugio tras sufrir amenazas por su vinculación política. Tras ganarse la vida inicialmente como repartidores, han emprendido su propio camino con la apertura de Casa Medallo, un restaurante especializado en cocina colombiana. Ambos se muestran felices en la ciudad e insisten en que la regularización es una «gran noticia» para ayudar a las miles de personas que, como ellos, buscan trabajar en Vigo. «Hay mucha gente de Colombia aquí. Desde que tenemos el restaurante somos más conscientes de ello», añaden.
Julia Acevedo, de la asociación Mexicanos en Galicia, también añade que esta regularización era «muy necesaria» y que llevaban años luchando por ella. La mexicana recuerda casos cercanos de empleadores que se aprovecharon de personas en situación irregular: «Le pagaban 15 euros por un día de trabajo de 10 horas», indica. Acevedo también explica que «ha llegado mucha gente en el último año» y que su asociación trabaja para romper los estigmas y los discursos xenófobos.
Los peruanos son la tercera nacionalidad más numerosa en Vigo con 1.985 vecinos, 271 más que los residentes portugueses en la ciudad. El presidente de la Asociación de Peruanos en Galicia, José Ayllón, indica que también están ofreciendo asesoramiento a personas en situación irregular. Él llegó hace más de 20 años con un contrato para trabajar como soldador en un astillero vigués. A principios de siglo, eran pocos los extranjeros que trabajaban en el sector en la ciudad, pero «ahora somos muchos en soldadura, calderería, pintura y electricidad», añade.
Narciso, un vecino cubano de Vigo que también se verá beneficiado por la regularización, afirma que es «muy frustrante» no tener el permiso necesario para poder trabajar. «Queremos contribuir. Esto ayudará a romper el estigma que existe: Nosotros queremos trabajar», añade. Por último, la peruana Luisi Motta, de la asociación Madres Latinas, también se muestra muy «feliz». «Una España envejecida necesita migrantes para trabajar en ciertos sectores como el de la construcción», señala.