Los peruanos futbolistas de Vigo: «Lo que dijo el concejal de Cangas es una burrada, es racismo»

Luis Carlos Llera Llorente
luis carlos llera VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

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Los trabajadores y futbolistas no han sufrido discriminación en Domaio

14 abr 2026 . Actualizado a las 01:26 h.

«Es una burrada lo que ha dicho el concejal de Cangas. Es cierta forma de racismo», asegura Marco Ayllón, presidente del equipo de fútbol Perú Vigo F. C., que juega en la liga de veteranos de Vigo que se disputa en la ciudad y otros municipios. Marco y su hermano José, que dirigen la Asociación de Peruanos en Vigo, están indignados con las palabras del edil socialista Eugenio González que culpó de los daños en el campo del Keniata, en Rodeira, en Cangas, a «peruanos que vienen de Vigo» y «marroquíes de Bueu». Los acusaba de llevar botas con tacos de aluminio.

Marco Ayllón piensa que un concejal debe investigar bien las cosas antes de hablar y podría haber dicho que el campo se malogró sin señalar a nadie. De hecho, la cancha lleva semanas impracticable tras un invierno duro de temporales y diferentes destrozos. «Nosotros no empleamos tacos de aluminio en un campo de césped artificial», señala, explicando que este tipo de botas pueden ser muy peligrosas en caso de una entrada al contrincante.

Los dos hermanos dirigen un grupo de veinte jugadores que van de los 30 a los 50 años, de los cuales el 90 % son de Perú pero también hay de Colombia, Venezuela, Paraguay y Rumanía. Es un grupo multicultural que antes también tenía también futbolistas originarios de Vigo.

El equipo multinacional recorre toda el área metropolitana, desde A Cañiza hasta A Guarda. Su campo de juego en casa es el del colegio Apóstol Santiago, en Teis. Muchos peruanos viven en este barrio porque es más barato que otros a la hora de alquilar un piso o una habitación, así que les viene muy bien tener la cancha cerca.

«Nosotros no jugamos partidos en Cangas, pero sí en Domaio, donde no hemos tenido nunca ningún problema», señalan los Ayllón, cuyos antepasados proceden de Toledo y han sido bien acogidos en Galicia donde no han sufrido ningún problema por su mestizaje salvo un pequeño incidente en A Coruña. «Estuve trabajando allí un tiempo en una cafetería y un cliente que estaba ebrio me hizo un comentario, pero no contesté. La persona que estaba trabajando conmigo en ese momento me dijo, déjame a mí...». Fue el que resolvió el asunto sin que fuera a más, cuenta José, que encabeza la única asociación de peruanos que ahora existe en Vigo. Antes había tres y fueron desapareciendo.

Se trata de un colectivo de migrantes que viene a trabajar y se ha integrado muy bien en la ciudad. Hay más de dos mil personas inscritas en el consulado de Perú en Vigo. Ellos han superado todos los trámites y esperas y son residentes de pleno derecho. «Mucha gente llega de Perú sin saber nada y les orientamos para saber moverse e ir resolviendo papeles hasta conseguir un número de identificación fiscal. Para los que vienen contratados por empresas es todo más fácil y rápido», explican.

Futbolista y soldador

Su afición al fútbol viene desde su infancia en El Callao, que es un territorio autónomo. A José, el presidente del colectivo que presta asesoramiento a todo peruano que quiera acudir a ellos, se le daba tan bien el balompié que llegó a jugar en la segunda división profesional de su país en su juventud. Pero para sacar adelante a su familia trabajaba como soldador. Su estancia en Vigo se remonta al 2006 cuando llegó José, que ya ha cumplido 59 años, y luego vino su hermano, que ya tiene 56. «Vinimos para mejorar el futuro de nuestros hijos», cuenta Marco, que era marino de guerra. Allí el sueldo apenas les daba para sobrevivir. Marco se hizo soldador en Vigo y ha cumplido 18 años en la ciudad.

La vida les ha cambiado: José, cuenta que «un soldador en Perú cobra 600 euros al mes, aquí 1.700, sin veladas». Solo en la gran Lima, en la zona portuaria de El Callao, hay una docena de astilleros. Eso le dio una experiencia ante la falta de mano de obra en algunos momentos de la historia reciente de Vigo. Aquí, las horas extra proporcionan un sobresueldo cuantioso a los soldadores del naval que pueden así sostener a su familiar con dignidad.

Ambos están encantados en Vigo, aunque José tuvo que abandonar la ciudad en dos ocasiones por la crisis del naval y se fue a otro astillero del País Vasco, Balenciaga. Pero ha regresado y está muy contento porque puede conjugar bien su trabajo con su afición deportiva. El equipo Perú Vigo F.C. que entrena se desplaza en varios coches por toda la geografía del sur de la provincia. Las familias les acompañan en los encuentros y les animan que en los partidos que disputan con pasión. «Nos costeamos las fichas y las camisetas», cuenta Marco, que es encargado de todas estas cuestiones. Cada jugador tiene que pagar una cuota de diez euros al mes. Con este dinero pagan gastos y también recaudan en verano organizando algunos eventos.

La exalcaldesa dice que las palabras del concejal «se retratan por sí mismas»

La exalcaldesa de Cangas y concejala de Alternativa Veciñal, Victoria Portas, señala que las palabras del concejal de Deportes socialista Eugenio González «se retratan por sí mismas». «Evidentemente no estamos de acuerdo con las formas ni con el fondo». Existen precedentes, señala: «No es la primera vez que pasa una cosa similar en un pleno. Puntualiza que en la sesión ordinaria del pasado lunes ella no abrió la boca, como se ha divulgado en algún medio de comunicación. Considera que el edil socialista, siendo un representante público no debería decir este tipo de cosas. La concejala, que permitió en su día la investidura de la actual alcaldesa, Araceli Gestido, señala que es esta autoridad a la que corresponde tomar las medidas que considere oportunas sobre el concejal socialista, que se manifestó culpabilizando a los peruanos de Vigo y los marroquíes de Bueu de los daños en el campo de fútbol que está situado junto a la playa de Rodeira.