El jefe de bomberos de Vigo pide la baja tras la investigación interna y el Concello pone a otro provisional
VIGO CIUDAD
El Ayuntamiento pone en duda de que el oficial tenga el título universitario para el puesto que ejerció diez años
14 abr 2026 . Actualizado a las 01:26 h.Guillermo Domínguez no ha vuelto a incorporarse a su puesto de trabajo como máximo responsable operativo del cuerpo de bomberos del Ayuntamiento de Vigo desde que trascendió la investigación interna para conocer su formación universitaria real. Inicialmente estaba de vacaciones y, en las últimas semanas, coincidiendo con la investigación sobre su titulación, inició una baja laboral que todavía prosigue. Mientras tanto, el Ayuntamiento ha movido ficha, lo que invita a pensar que la baja será prolongada porque ha nombrando de manera interina a un sucesor al frente de los bomberos de Vigo. Se trata de un funcionario que hasta el jueves ocupaba el segundo puesto en el organigrama de este cuerpo de emergencias, y que desde entonces ejerce de máximo responsable operativo.
El movimiento en la cúpula de los bomberos coincide con que la convocatoria pública para ejercer de máximo responsable de los bomberos quedó desierta al no cumplir los requisitos ninguno de los dos aspirantes, entre ellos el propio Domínguez; que llegó al cargo en el año 2016. Ocurre que en los últimos nueve años nadie debatió sobre su idoneidad para el puesto, ni siquiera al ser elegido para este cargo de libre designación. Solo ahora, cuando le falta poco para la edad de jubilación y pretendió mantener el cargo, el Ayuntamiento, mediante la secretaría del gobierno local, puso en duda que posea la formación universitaria obligatoria. De ahí el inicio de la investigación interna para tratar de confirmar la titulación.
El relato oficial del Ayuntamiento se plasmó hasta ahora en el expediente que dejaba desierta la convocatoria pública para ejercer la jefatura de bomberos. De Domínguez por no demostrar la titulación universitaria requerida, y del otro candidato por no cumplir los requisitos. El mismo documento anunciaba la investigación interna para llegar al fondo del asunto y saber si Domínguez ha ejercido el cargo durante nueve años con todos los requisitos. El mismo expediente municipal reprocha a Domínguez que, aunque entregó copias simples sobre asignaturas superadas en la facultad de Ciencias de la UNED, no pudo demostrar con un certificado oficial válido que correspondieran a tres años completos de licenciatura conforme al plan vigente.
El expediente recuerda que se le requirió esta documentación en tres ocasiones, pero los documentos presentados no justifican adecuadamente ante el Ayuntamiento que ostente la titulación exigida. En su currículo, el investigado asegura tener una «diplomatura en Física por la Universidad de Santiago de Compostela» con reconocimiento ministerial de 1998, aportando copia de una certificación que dictaba la equivalencia al título de diplomado. Pero en su expediente del Concello constaba una copia simple de 1997 con una relación de asignaturas aprobadas en Físicas por la UNED, lo que le sirvió en 2003 para entrar a su actual puesto.
Sin embargo, la instructora del expediente municipal determinó que ningún certificado oficial acredita que esas asignaturas sumasen las materias requeridas para completar los tres años, impidiéndole validar la ansiada equivalencia. La última versión oficial del Ayuntamiento, aportada en la primera semana de marzo, sostenía que Domínguez seguiría en el puesto hasta resolverse la investigación sobre su formación, pero la baja médica ha implicado un cambio de planes y un relevo inesperado, al menos por la plantilla.
Domínguez, de 64 años, rechaza prejubilarse a los 59 y optó por agotar su vida laboral peleando para demostrar su formación. Presentó documentos del Ministerio de Educación de 1998 que certifican la equivalencia al grado de diplomado por superar tres cursos completos. Esto se entregó para superar la oposición de oficiales en 2003, bajo el gobierno de Ventura Pérez Mariño. Creció en la escala hasta su nombramiento como máximo responsable en 2016 con Abel Caballero, sin cuestionarse su formación hasta el 2025, cuando salió a concurso la plaza. Hace dos años, Recursos Humanos le abrió un expediente por discrepancias al organizar el servicio ante la falta de funcionarios.