Donde nacieron los calamares a la romana

Begoña Rodríguez Sotelino
begoña r. sotelino VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Daniel Fernández ha convertido el restaurante Mirambel en un espacio referente en la zona de la playa viguesa de Canido.
Daniel Fernández ha convertido el restaurante Mirambel en un espacio referente en la zona de la playa viguesa de Canido. Oscar Vázquez

Con raíces familiares entre Uruguay y Vigo, Daniel Fernández está al frente de Mirambel, referente local al lado de la playa en un entorno marcado por la historia que renueva oferta este verano con platos para llevar

21 mar 2026 . Actualizado a las 01:21 h.

El Imperio Romano de la tapería Mirambel está muy cerca. Solo hay que cruzar la carretera para toparse con la Villa Romana a la que se le sigue llamando Finca Mirambell, porque el terreno era propiedad de la familia que le da nombre, que fue la que halló en los años 20 del siglo pasado los primeros restos de este yacimiento arqueológico de los siglos IV y V después de Cristo en Vigo. Es el único de Galicia que está excavado íntegramente y puede ser visitado. Sus estancias reflejan la posición social de sus antiguos moradores y ofrecen un paseo por la historia mientras se disfruta de la gastronomía local.

A unos metros de ese enclave milenario está el otro Mirambel, el de la tradición culinaria que perdió la letra «ele» del apellido para hacerse un hueco destacado dentro de la hostelería local. Aquí podrían haber nacido los calamares a la romana, pero es solo un juego de palabras.

La relación con el oficio de su gestor, Daniel Fernández Gómez, comenzó desde muy joven. Nacido en Montevideo hace 63 años, Fernández llegó a Vigo con apenas cuatro años con sus padres, Enrique y Pilar, ambos vigueses. Fue su padre quien, tras emigrar, regresó a casa y fundó en 1969 la parrillada Sudamérica, un negocio que se convertiría en el punto de partida de toda una trayectoria familiar vinculada a la hostelería. «Lo mamamos desde pequeños», resume.

«Mi padre y sus hermanos venían de la pizzería O Carro. Él vino primero y poco a poco fue trayendo a mis tíos», recuerda. Allí trabajaban sus primos hasta que el año pasado decidieron cerrar uno de los locales míticos de la ciudad a través de una parrilla que además ofrecía carnes y pescados a la brasa. Con apenas 18 años, Daniel comenzó a trabajar junto a ellos en aquel asador en la parroquia de San Miguel, iniciando un recorrido que se prolongaría durante casi dos décadas en distintos negocios. «Después monté un local donde estaba El Rocinante, que vendí a un familiar, y hasta los 36 estuve inmerso en distintos empleos», repasa. Tras esa primera etapa, decidió salir fuera para seguir formándose y ampliar experiencia. Recorrió ciudades como Santander, San Sebastián, Bilbao o Girona, hasta instalarse durante diez años en Benidorm, donde trabajó tanto en cocina como en sala. «Allí no faltaba trabajo, es una buena escuela», asegura. Hace ya 17 años regresó a Vigo. Durante un breve período compatibilizó la reapertura del negocio familiar con otro proyecto, pero pronto tuvo que elegir. Se quedó con el que hoy es su casa: Mirambel. El local, situado en una ubicación privilegiada, no siempre fue lo que es hoy. Cuando Fernández lo tomó, apenas era un bar sin explotar. Él lo transformó por completo y le dio identidad propia, empezando por el nombre, inspirado en el entorno. «No sabía qué ponerle y cogí la referencia de la finca», explica.

Quince años después, Mirambel se ha consolidado como un restaurante de cocina tradicional gallega, con platos reconocibles y sin artificios. En su carta destacan clásicos como el pulpo, calamares, empanada casera, chipirones encebollados, zorza o jamón asado, además de una oferta muy ligada a la temporada, como el cocido de los domingos o los callos de los sábados, ambos a punto de cerrar temporada para ir con platos más frescos de cara al verano. La clientela es variada, desde vecinos habituales hasta visitantes que llegan atraídos por la cercanía a la playa, especialmente en verano, cuando aumentan los platos combinados y el formato más informal.

La hostelería está en la sangre de esta saga que incluye también a su hermana, Susana: «Estuvo siempre entre fogones, ella es muy buena cocinera, por cierto, y ahora se ha retirado, pero yo sigo vinculado a todo el proceso, aunque me centro más en sala y en atender a la gente», comenta con orgullo sobre su labor de gestión y la atención al cliente, apoyado en su equipo. «La cocina me quemó mucho, ahora estoy más relajado», admite. Lejos de acomodarse, Daniel mira ya a la próxima temporada con nuevas ideas. A partir de junio, Mirambel potenciará su servicio de comida para llevar, con una oferta ampliada que incluirá desde arroces y carnes al horno hasta empanadas o platos por encargo para eventos. La clave, eso sí, será la planificación: los pedidos deberán realizarse con al menos 24 horas de antelación. Con más de 40 años de experiencia, Daniel Fernández ha logrado que su local sea un espacio que combina tradición, calidad y cercanía, consolidado como un referente de la cocina de siempre, pero atento a las demandas actuales.

Año de fundación : Desde el 2011

Dónde está: En el número 125 de la rúa de Canido, en Vigo.