La parroquia tiene desde importantes restos arqueológicos a elementos arquitectónicos contemporáneos
07 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Cabral se incorporó a Vigo en 1941, en el mismo momento en que desaparecía el Concello de Lavadores. Con anterioridad a la existencia de ese municipio, creado en 1836, la parroquia de Santa Mariña estuvo bajo el gobierno del procurador general del Valle de Fragoso. El historiador tudense Francisco Ávila y la Cueva explicaba en su historia de las parroquias de la diócesis de Tui que Cabral aparece nombrada por primera vez en un documento de diciembre de 1156. Este mismo autor señalaba en aquel recorrido eclesiástico que existieron en el pasado otras dos parroquias con el mismo nombre: San Miguel de Cabral y San Pedro de Cabral. El que fuera cronista de Vigo, José Espinosa, situó espacialmente estas dos entidades desaparecidas. Explicaba en Tierra de Fragoso que San Miguel de Cabral estuvo en el barrio del Sello, mientras que la de San Pedro se ubicaba en Becerreira.
El nombre de la parroquia indica, según los lingüistas, que fue un lugar donde abundaron las cabras. Aunque todavía no se ha publicado el estudio de su toponimia en la serie impulsada por la Universidad de Vigo, esta, a buen seguro, aportará más datos al respecto.
La vinculación con Lavadores se refleja en la presencia en su territorio del cementerio municipal de aquel antiguo ayuntamiento. En su espléndido portón de entrada, realizado en una magnífica cantería decorada, se indica que fue inaugurado en 1929. No hace mucho tiempo se identificó en uno de sus muros exteriores el escudo del antiguo Concello de Lavadores, cuyo estado de conservación es, lamentablemente, deficiente. En el interior del camposanto se puede ver el conjunto funerario de la familia del artista Camilo Nogueira Martínez, el «Fidias de Lavadores», presidido por dos esculturas. La historiadora del arte y presidenta del Instituto de Estudios Vigueses, Mercedes Bangueses, explica que se trata de un Cristo en la cruz que hizo Nogueira a finales de los años sesenta del pasado siglo. Cuando murió su mujer, Teresa Román, en 1981, el artista se dedicó a terminar el panteón con una escultura que la representaba, aunque su propia muerte en 1982 le impidió concluirlo como a él le hubiese gustado.
Cabral cuenta también con un cementerio propio. Este forma parte del conjunto parroquial presidido por la iglesia, que incluye un atrio y un muro de contención perimetral. La fábrica de la iglesia data del siglo XVIII y está influenciada por los preceptos de un barroco austero. En el camposanto parroquial se sitúa, además, un sencillo cruceiro de granito.
Lindando con la parroquia de Lavadores se sitúan los restos, casi arqueológicos, de la fábrica de Porcelanas Santa Clara del Grupo Álvarez, un proyecto de 1941 firmado por los arquitectos Francisco Castro y Pedro Alonso. Cerca del enclave fluye el río Lagares, que nace en la parte más alta de Cabral. Brota en la laguna de Mol, en A Retorta, junto al aeropuerto de Peinador, y desciende creando rincones de alto valor medioambiental. Entre el Lagares y los regatos que lo nutren se sitúan varios molinos de agua, casi todos en mal estado de conservación; se encuentran localizados en el propio cauce a su paso por Figueiras, Sameiras, Cernades y Senra. Otros lugares de interés paisajístico en la zona son el parque forestal de Bandeira, el parque de O Torreón —de alto valor botánico y ornamental— y los montes de Cotogrande. Este último topónimo quedó ligado a la presencia del Instituto Ferial de Vigo (Ifevi), oficialmente denominado «José Nogueira Dalmás» en honor al presidente de la Cámara de Comercio entre 1972 y 1978. El recinto ferial, abierto en 1998, fue ampliamente modificado en 2005 por los arquitectos Fraga, García-Quijada y Portolés, los mismos que asumieron la transformación del antiguo palacio de justicia en el actual Marco. Otros arquitectos sobresalientes de Vigo dejaron su impronta en Cabral, como Xosé Bar Boo, que proyectó dos casas particulares, o Desiderio Pernas, autor del Colegio de Educación Especial Saladino Cortizo.
Necrópolis megalítica
Como otras parroquias viguesas situadas en el arco montañoso del municipio, Cabral posee una rica presencia de yacimientos arqueológicos. Durante la construcción del Ifevi apareció una necrópolis megalítica. En aquel momento se realizó una excavación de urgencia en las tumbas neolíticas que, debido a la premura, no permitió extraer toda la información que un plan más reposado habría aportado. Coetáneo a este yacimiento es el petroglifo de A Lomba. La cultura castreña también está representada en la parroquia a través de los enclaves de O Crasto, en O Carballal, y Castro Castriño, en Becerreira.
Cientos de años después, Cabral también pudo disfrutar del transporte público con la inauguración, en 1925, de la línea de tranvía que iba hacia O Porriño. Fruto de ese recorrido es el epónimo Peinador, hoy en día identificado con el aeropuerto de Vigo. Parte de esta infraestructura, reformada por el arquitecto César Portela, está situado dentro de la parroquia.
Finalmente, Cabral contiene tres ejemplos de petos de ánimas, elementos religiosos y etnográficos dedicados a la salvación de las almas del Purgatorio. El más antiguo, de 1785, está en O Carballal y contiene la inscripción: «Acordaos de nosotras hermanos». Un mensaje similar transmite el peto de Feira, datado en 1897. El tercero se ubica en Caeiro y fue impulsado en 1847 por Bartolomé de Bastos. Como broche final, el catálogo municipal indica que en Cabral existen 45 fuentes y manantiales, una de las cifras más altas del municipio.