Los controladores aéreos revelan que la torre remota de Vigo encadena días sin uso
VIGO CIUDAD
Aena descarta el sistema virtual en Menorca por problemas de visión de las aeronaves, pese a haber gastado 3,7 millones. En Peinador suma 2 millones
16 mar 2026 . Actualizado a las 21:08 h.La torre de control remota del aeropuerto de Vigo carece de regularidad en su utilización en los ocho meses que acumula en fase de pruebas, según revela el sindicato mayoritario de los controladores aéreos, USCA. La central indica que, entre diciembre y enero, las dependencias habilitadas para la torre remota en el sótano del antiguo aparcamiento de Peinador estuvieron sin uso real prácticamente durante un mes. «Abren cuando quieren y sin aviones», manifiesta la representación laboral de los controladores, colectivo que ha manifestado de manera reiterada su rechazo al sistema que guía los despegues y aterrizajes desde puestos sin visión directa de la pista y del espacio aéreo. Un sistema de pantalla refleja, en su lugar, las imágenes recibidas desde diversas cámaras.
En concreto, USCA informa de la vuelta a la actividad en la torre digital el 28 de enero, «después de semanas» sin participar en la regulación del tráfico aéreo en el aeropuerto vigués. En esa jornada, indican los representantes laborales, desde el puesto asistido por cámaras solo se controló un despegue y un aterrizaje.
La central añade que únicamente dos de los controladores de la plantilla de la que dispone en Vigo la empresa concesionaria de la torre (Saerco) se encargan del puesto digital. Es necesario, además, que cada vez que se activa el modo remoto se incorpore un segundo controlador en la torre física para garantizar la plena seguridad de las operaciones, dada la consideración de estado de prueba otorgada al sistema digital.
Para 4 horas al día
La torre remota de Vigo comenzó su actividad en junio del año pasado. En aquel momento, Aena indicó que sustituiría a la tradicional en una ventana de 9.30 a 11.30 horas cada día, franja de bajo número de vuelos en Peinador. Un mes más tarde se abrió un segundo tramo entre las 14.30 y las 16.30 horas. Pero, según el testimonio del sindicato, apenas hay personal suficiente en la terminal aérea del sur de Galicia para poder cubrir esos tiempos con un controlador en la torre remota y otro de guardia en la física.
El Gobierno ha eludido detallar el coste que ha supuesto la torre remota de Peinador, cuestión requerida en el Congreso de los Diputados. A través de los concursos públicos de contratación, hay constancia de que la instalación de la tecnología se licitó por 1,3 millones de euros, y la empresa que gestiona la torre recibió otros 300.000 euros para la formación de los controladores en dicho sistema. Otros 83.711 euros se presupuestaron para licencias informáticas; 45.730 euros se destinaron a reformar las dependencias donde se ubica el control digital; 39.235 euros más a repuestos diversos; 25.000 euros se gastaron en aparatos de suministro y control de electricidad a la dependencia de control virtual; 13.435 en remodelar los controles de acceso; 5.000 en la alarma del centro, y 3.500 euros más en monitores. Total: 1.815.611 euros.
El dinero gastado no ha impedido, sin embargo, que Aena descarte definitivamente la puesta en marcha en el aeropuerto de Menorca de la segunda torre de control remota de España. Medios de comunicación de la isla han dado a conocer recientemente que el operador aéreo ha descartado su implantación en la isla, al detectarse problemas en la observación de los aviones, cuestión también alegada por USCA en Vigo pero rechazada por Aena y el Gobierno. El sistema digital instalado en Menorca costó 3,7 millones de euros, cantidad que Aena estaría intentando recuperar en el mayor porcentaje posible, negociando con la empresa concesionaria de la torre, Saerco, la misma que opera en el caso de Vigo.
A concurso por 222.000 euros el control de equipajes
El aeropuerto de Vigo ha sacado a concurso el mantenimiento de los sistemas de tratamiento de equipajes, puertas automáticas de la terminal y de la instalaciones de asistencia a las aeronaves. El valor estimado del contrato asciende a 222.748 euros para seis meses de duración, prorrogable por otro período similar. El contrato tiene una naturaleza transitoria, clasificación a la que suele recurrir Arena cuando necesita cubrir un servicio de forma inmediata mientras se resuelve una licitación de mayor envergadura.