Historia y vanguardia en un mismo territorio

Jorge Lamas Dono
jorge lamas VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

La parroquia viguesa de Zamáns permite pasar de las mámoas neolíticas a la arquitectura más contemporánea

07 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Hubo un tiempo en el que Zamáns no tenía una relación directa con Vigo, ni desde el punto de vista administrativo ni judicial. Por el Catastro de la Ensenada, de 1753, sabemos que era un parroquia anexa a O Porriño e incluida en la jurisdicción de esa villa. La división municipal y provincial de 1836 dejó a esta feligresía incorporada al Concello de Lavadores hasta la anexión de esta administración municipal por parte de Vigo en el año 1941.

El topónimo de Zamáns parece haber surgido en algún momento de la Alta Edad Media, quizá, como le ocurrió a Candeán, derivado de algún propietario suevo asentado en la zona.

La combinación de montaña y valle marca la configuración del paisaje de San Mamede, santo al que se consagró la iglesia parroquial. Pero sin duda, su nombre está relacionado con el embalse que se construyó a finales de los años 50 del pasado año sobre el río Vilaza, también conocido como Amial y Zamáns. Lleva el nombre del alcalde Tomás Pérez Lorente, en cuyo mandato comenzó a funcionar en Vigo la Zona Franca, el aeropuerto de Peinador y se instaló Citroën. A ver quién supera eso.

Lagoas-Marcosende

La otra gran referencia de la parroquia más meridional de Vigo es la universidad. Sobre su parte más elevada se asienta la mayor parte del campus Lagoas-Marcosende, que tiene sus orígenes en el colegio universitario nacido a mediados de los años setenta de la pasada centuria. Desde hace varias décadas, aquel terreno forestal se ha ido transformando en una ciudad del conocimiento, dotada de modernos edificios que, por sí mismos, merecen un paseo curioso.

El eje central de ese espacio académico está constituido por el aulario, la zona comercial y la plaza diseñados por Enric Miralles, que completó a su muerte Benedetta Tagliabue. La aportación de ambos se completa con el edificio de actividades deportivas y el rectorado (oficialmente llamado edificio Ernestina Otero), cuya fachada combina hormigón, granito, acero, madera y cristal.

El tercer nombre importante en la conformación arquitectónica del campus es Alfonso Penela. En 1991, proyectaba la Facultad de Económicas y Empresariales, un ejemplo de integración en un terreno boscoso e irregular. Posteriormente, dejó ejemplos de gran belleza, como la residencia de estudiantes; la sede de la Cidade Tecnolóxica de Vigo (Citexvi); la Facultad de Ciencias Jurídicas y del Trabajo; el Centro de Investigaciones Biomédicas (Cinbio); y el Módulo Teconológico Industrial (MTI).

La ruta por la arquitectura contemporánea del campus debe pasar por la biblioteca central, de Pilar Díez y Alberto Noguerol, ya que fue finalista en el Premio de Arquitectura Española en el 2002. Y seguir después por la Escuela de Minas y Telecomunicaciones, de César Portela, Gabriel Santos Zas y César Padrón.

El campus también permite admirar las obras de varios escultores de reconocido prestigio, como son Francisco Leiro, Buciños, Silverio Rivas, Leopoldo Novoa, Alfonso Costa. Sus obras están repartidas por diferentes puntos del espacio universitario vigués.

Este mismo campus también podría servir para hacer prácticas de arqueología prehistórica ya que cuenta con varios túmulos megalíticos. Y a veces pasa. En septiembre del pasado año acabó la última campaña de investigación en una mámoa ubicada en la zona de As Xunqueiras. No es el único lugar de la parroquia donde están documentadas estas tumbas neolíticas, también las hay en Erville, A Gándara, San Cosme y A Menda.

Aunque fuera de contexto, hace años se localizaron en Zamáns un hacha de bronce en el lugar de Casal de Abade y una raedera, en Outeiro de Viso.

Ya en el valle, bajo el Galiñeiro, cuya cumbre pertenece a Gondomar, es obligada la visita al conjunto de molinos de agua que se alzan en la ribera del Amial. El más espectacular, y quizá el más bonito de todo el Concello de Vigo, es el que se conoce como Maquías. Es un edificio de dos alturas; en la inferior se sitúa el molino, que tiene dos muelas, y en la superior se situaba la vivienda. Los molinos hidráulicos continúan repartidos por el regato de A Freixa.

Senderismo

Existe un sendero local, de unos siete kilómetros de longitud, que permite conocer parte de esta parroquia; desde su parque forestal, la fervenza de A Freixa o el centro de la parroquia. La iglesia de San Mamede fue levantada en el siglo XVIII. En su sencilla fachada resaltan las dos líneas curvadas de sus aletones. En la sacristía adosada se puede ver la fecha de 1770. José Espinosa, en su libro Tierra de Fragoso, recoge un dibujo de la cruz procesional de Zamáns y señala que tiene una inscripción en la que el obispo Lucas Ramírez concede 80 días de indulgencias a quienes rezasen un Credo delante de esta cruz donada a Zamáns por Eugenio Martínez en 1773.

Junto a la iglesia se pueden ver un cruceiro, cuyo fuste es más moderno que la cruz. Su capitel dispone de volutas dórica en sus cuatro caras. Cerca de este elemento religioso se sitúa una escultura dedicada a las mujeres de la zona que vendían leche en Vigo. Es una obra del escultor vigués Silvino Andrés Silva.

El catálogo de bienes culturales del Concello de Vigo resalta el valor etnográfico de varias viviendas tradicionales situadas en la carretera de Vilaverde, en Casal de Abade y en Barceira. En este mismo ámbito, la parroquia de Zamáns reúne varios hórreos del tipo palleira o piorno, tal como los denomina el catálogo municipal.