Arranca en Vigo la construcción de la primera fábrica de chips fotónicos de España
VIGO CIUDAD
El ministro de Transformación Digital asegura que ya se ha iniciado el diseño de la sala blanca que producirá 20.000 obleas al año y que ya existen contactos con multinacionales
31 ene 2026 . Actualizado a las 01:11 h.«Cuando arrancó Citroën en Vigo, estábamos viviendo un proyecto que alcanzaría todo el planeta. Pues con Sparc pasará lo mismo, pero en el ámbito de la altísima tecnología. El mundo entero va a participar en esto». Para el alcalde Abel Caballero, el tejido empresarial de Galicia acaba de dar un paso de gigante con el inicio de las obras de la primera fábrica de chips fotónicos de España, situada en el polígono de Valadares. Con Indra como socio principal, el centro aspira a producir en un laboratorio hasta 20.000 obleas al año que tendrán aplicaciones en sectores de la automoción, defensa, aeroespacial, telecomunicaciones o medicina. Vigo ha apostado por una tecnología de última generación que permite que la información circule a la velocidad de luz.
Caballero puso la primera piedra del proyecto junto al ministro de Transformación Digital, Óscar López, la primera teniente de alcalde, Carmela Silva, y el delegado del Estado en la Zona Franca, David Regades. Sparc (acrónimo de Semiconductor Foundry and Advanced Photonics Research Center) aspira a dotar al España de mayor soberanía en el aprovisionamiento de chips fotónicos. «Europa decidió apuntar a Francia y a Alemania para fabricarlos, y no contaba con Vigo, pero aquí estamos», indicó Caballero.
El proyecto nace de una ambiciosa alianza público-privada. El Estado ha brindado su apoyo económico a través de la línea de PERTE diseñada para el desarrollo de chips con 3 millones de euros, y la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) inyectó otros 17 millones. La cotizada Indra ha comprometido la aportación de 20 millones para buscar, en su caso, «la producción de chips basados en nitruro de galio, una tecnología crítica en los sectores de defensa y aeroespacial por sus aplicaciones en radiofrecuencia y radares AESA». El Consorcio de la Zona Franca de Vigo, promotor de la planta, dedica 8 millones que esperan que se encuentre plenamente operativa en el segundo semestre del 2027, marcando todo un hito en la industria gallega.
«Ya este año 25 trabajadores están desarrollando los sistemas», avanzó el delegado del organismo estatal, David Regades. Cifra en más de 200 los puestos de trabajo «de alto valor», básicamente ingenieros, que se crearán cuando el centro abra sus puertas.
El ministro de Transformación Digital, Óscar López, puso en valor la actuación en Vigo al advertir que «Europa representa menos del 10 % de la capacidad mundial» de sistemas fotónicos y que la planta de Valadares «contribuirá a reducir ese déficit pues comenzará con una producción de 1.500 obleas» durante los primeros años. El propósito pasa por alcanzar las 20.000 unidades cuando Sparc tome forma y encuentre su propio espacio en el mercado tecnológico. Añadió el mandatario que la factoría generará de 550 empleos indirectos.
«Este es un proyecto de renacimiento industrial», describió el ministro. Avanzó que la sala blanca, joya de la innovadora factoría, ya se está diseñando. E indicó que ya está encargada la maquinaria para esta diminuta tecnología. Francisco Javier Díaz, de la Universidad de Vigo, será el director de la factoría.
En el acto se dio a conocer además que los impulsores de Sparc están contratando al equipo directivo que se hará responsable de la sala limpia, de 1.600 metros cuadrados y que existen negociaciones con multinacionales interesadas en nutrirse de la carga de trabajo de la planta de Valadares.
Las obras las ha asumido la UTE Xestión ambiental de contratas y Abeconsa, que disponen de un plazo de ejecución es de 18 meses. La nueva instalación aspira a posicionarse como líder europeo en la producción de semiconductores fotónicos, produciendo obleas de fosfuro de indio (InP), arseniuro de galio (GaAs) y nitruro de galio (GaN), materiales esenciales para sectores de alta demanda tecnológica. Además, Sparc contará con un centro tecnológico para la transferencia de conocimiento y un centro de formación, consolidando un ecosistema fotónico en Galicia.