Caídas de chapas y parques cerrados en la ciudad, mar embravecido en la costa que provocó la suspensión de barcos y accidentes en las carreteras de A Paradanta por nieve
25 ene 2026 . Actualizado a las 02:58 h.Vigo fue la zona más afectada ayer por la borrasca con 30 incidencias, según el 112 Galicia. El Concello elevó la cifra a a 101, porque también computa otras de menor entidad en las que intervienen los servicios municipales. Ingrid barrio literalmene la ría con rachas de viento que, según la medición de la Autoridad Portuaria llegaron a alcanzar los 117 kilómetros por hora.
El granizo causó accidentes en el área metropolitana, como uno registrado a las cinco y media de la tarde por otra salida de vía en la AG-46, cerca del kilómetro 9, en el municipio de Moaña, con cuatro vehículos implicados. El 112 tuvo constancia de vehículos con dificultades para circular debido a la presencia de hielo y nieve en carreteras del interior de la provincia. En A Cañiza, por ejemplo, hubo un accidente en cadena con ocho coches implicados.
El alcalde Abel Caballero indicó, una vez de regreso a la ciudad, que la alerta roja generó 101 incidencias en la ciudad. Bomberos y policías realizaron 25 intervenciones por el temporal, tres por chapas desplazadas y seis por desplomes de ramas y árboles en las vías, así como movimiento de contenedores, derrumbe de postes de luz y un motorista caído. Las parques de Samil, O Castro, Castrelos y A Riouxa permanecieron cerrados. Los bomberos de Vigo recibieron una veintena de llamadas durante la tarde, incluidas vallas de obra derribadas por el viento.
El viento fue uno de los grandes protagonistas de la jornada. Media docena de buques se abrigaron frente a las islas Cíes, a la espera de que remitiese la borrasca. La boya de Cabo Silleiro registró por la mañana una ola de más de 13 metros de altura, lo equivalente a un edificio de unas cinco plantas y siete metros menos que el récord histórico (los 20,15 metros del 2019). Esta ola fue la más grande de una jornada que comenzó con alerta roja en el mar y terminó en naranja.
La borrasca Ingrid dejó imágenes de impacto en todo el litoral, desde Baiona hasta A Guarda, con una altura significativa que fluctuó entre los ocho y diez metros. El fuerte oleaje también volvió a llenar de espuma algunos arenales de O Baixo Miño, como ocurrió en la playa de Fedorento, en A Guarda, y también se apoderó del puerto de Baiona, donde muchos vecinos la llegaban a confundir con nieve en una primera impresión. Este fenómeno se produce cuando la fuerza extrema del mar mezcla, a modo de batidora, la materia orgánica con las sales del agua.
La estación de las islas Cíes notificó una racha de viento a medianoche del pasado jueves de casi 116 kilómetros por hora, la novena más alta registrada en Galicia durante el temporal. Además, la estación del Monte Aloia, en Tui, registró la mayor acumulación de lluvia, con más de 25 litros por metro cuadrado. Las de Entenza (Salceda de Caselas) y Gargamala (Mondariz) también se situaron entre las cinco con más precipitaciones de la comunidad.
La fuerte borrasca de este viernes abarrotó las terminales en los muelles de Vigo, que volvió a funcionar a modo de puerto refugio para un buen número de embarcaciones que navegaban frente a la fachada Atlántica esta semana. En la madrugada del jueves al viernes, la estación metereológica que hay en el muelle de trasatlánticos registró una racha de viento máxima de 117 kilómetros por hora, según explicó el presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Botana. Es una fuerza «que realmente puede llegar a complicar y mucho la navegación», señaló, para a continuación destacar el valor de los muelles olívicos «como puerto natural de abrigo» en estas circunstancias. En esta ocasión pudieron atracar nueve buques. Guixar acogió el Douce France, Bouzas el Auto Advance y el Neptune Hellas. El carguero Coral Leader encontró un hueco en la terminal de comercio, y el Vera A, el Wec y el María Francisca permanecen en el muelle transversal. La lista la completan el Thruxton y el cementero Cristina Masaveu, amarrados delante del Arenal. El fondeadero de las islas Cíes amparaba otras cuatro naves por la mañana: el Ash Atlantic, el MSC Nahara, el Ipios y el Jakarta Express.
El temporal que azota la ría desde la noche del jueves se cebó especialmente con el transporte de ría, sin actividad desde la mañana del viernes. Capitanía Marítima no dio permiso para que las dos navieras que prestan el servicio retomasen la normalidad. «Debido a las malas condiciones meteorológicas reinantes nos vemos en la obligación de cancelar el servicio entre Cangas y Vigo, siendo la última salida hoy a las 11.30 horas desde Vigo hasta nuevo aviso», indicaba en sus cuentas en redes sociales la naviera Mar de Ons al mediodía, asegurando que informarán a sus usuarios lo antes posible del momento de vuelta a la normalidad. Nabia, por su parte, no operó en toda la jornada en los viajes entre Vigo y Moaña. La Xunta elevó a las 20.00 horas a nivel rojo la alerta en el litoral de la provincia de Pontevedra debido al fuerte viento y el nivel de las olas. Ya por la noche, Mar de Ons anunió que el servicio Vigo-Cangas se restablecería el sábado, en horario normal, a partir de las 7.00 horas.
Nevadas
La vuelta de la nieve a los municipios del área de Vigo, como Covelo, Fornelos de Montes y A Cañiza, donde se suspendieron las clases, fue otro de los acontecimientos de la jornada. Aunque la cota arrancó en 600 metros, ya por la tarde fue bajando hasta los 400. «A partir de 600 podrían rexistrarse avisos por acumulacións importantes de máis de cinco centímetros e incluso problemas de mobilidade», explicaban desde Meteogalicia.
Hubo quien tenía expectativas de volver a vivir una nevada histórica como la de 1987 en la ciudad, pero no. «No litoral, aínda que algún monte supere a altitude requerida, é moi complicado que se atope neve porque preto do mar as temperaturas tenden a subir», explicaron desde el servicio meteorológico.
Quien desee disfrutar de la nieve tendrán que desplazarse a algo más de 50 kilómetros de Vigo. El sábado por la mañana persistirá en A Paradanta gracias a las bajas temperaturas, pero la previsión de lluvias por la tarde podría deshacer parte de la acumulada. Del domingo al lunes entrará un frente cálido que dejará los mantos blancos en una anécdota. «Podería aguantar algo de neve o domingo de mañán nos puntos máis altos», indican desde Meteogalicia Se podrá seguir viendo nieve en el Alto de Fontefría de la N-120, a más de 700 de altitud, y en el alto de la sierra de A Paradanta. En el monte de O Pedroso, a 1.073 metros, este viernes cifraban en diez centímetros el espesor de la caída. Solo se podía acceder con vehículo especial o cadenas.
Retraso de obras
La situación meteorológica ha llevado también a la Demarcación Provincial de Carreteras a aplazar para el próximo fin de semana el inicio de las obras previstas el viernes, a las 21.00 horas, en el túnel de la autopista AP-9 en Candeán. Se había programado el corte de la circulación en el tubo en sentido a Portugal para llevar a cabo los trabajos previos de excavación de galerías de interconexión que serán habilitados entre las salidas de emergencia. Carreteras señaló que, si las circunstancias lo permiten, será el próximo viernes, día 30, cuando se lleve a cabo el corte de tráfico y la canalización de toda la circulación al sentido contrario, con un único carril por dirección.