Vigo prohibirá los pisos turísticos encima de viviendas residenciales

Pedro Rodríguez
Pedro Rodríguez VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Un edificio destinado a viviendas turísticas en el céntrico Paseo Alfonso.
Un edificio destinado a viviendas turísticas en el céntrico Paseo Alfonso. M.MORALEJO

La nueva ordenanza irá el próximo martes a la Gerencia Municipal de Urbanismo

25 ene 2026 . Actualizado a las 02:58 h.

Las nuevas viviendas turísticas que se establezcan en Vigo solo podrán implantarse en edificios completos dedicados a este negocio y en las plantas bajas o altas siempre y cuando no exista una vivienda residencial familiar debajo. Esta limitación es una de las que se expone en la nueva ordenanza municipal que el Concello aprobará este año. La normativa irá el martes al consejo de la Gerencia Municipal de Urbanismo, luego se expondrá al público y, finalmente, se aprobará en el pleno, en el que el gobierno local tiene una amplia mayoría absoluta.

La nueva ordenanza, que el alcalde de Vigo, Abel Caballero, anunció el pasado mes de julio, nace para regular unas viviendas turísticas que crecieron de manera exponencial hasta finales del año pasado. En el 2022, Vigo superó a Santiago de Compostela como la urbe gallega con más pisos turísticos al rebasar la barrera de los 800. En enero del 2023 contaba con 977 y, en estos últimos dos años, la cifra se disparó. De hecho, Vigo es una de las ciudades de España que ha registrado un aumento más elevado de inmuebles de este tipo, aunque en la segunda mitad de 2025 el crecimiento se interrumpió. El pasado mes de julio había 2.415, diciembre cerró con 2.129 y, ayer, la cifra se situaba en 2.071. Este descenso coincide con la actuación del Gobierno, que en septiembre detectó 227 pisos turísticos ilegales en la ciudad.

El marco regulatorio llega con el objetivo de «garantir a compatibilidade co uso residencial e co dereito á vivenda». Esto ocurre tras unos años en los que «Vigo vén experimentando un crecemento continuado, especialmente nas áreas centrais, no Ensanche histórico e nas zonas litorais», indica la normativa a la que ha tenido acceso La Voz. El texto, además, achaca al exceso de oferta «efectos relevantes» tanto en el acceso a la vivienda como en la convivencia vecinal.

El Concello también prohibirá el uso turístico en las viviendas que hayan sido reformadas o rehabilitadas con subvenciones públicas, así como en aquellas de protección oficial. Además, tal como recoge el PXOM de Vigo, los nuevos edificios destinados a uso turístico deberán contar con un acceso independiente desde la calle, es decir, nunca podrán compartir entrada con los residentes habituales. Esta misma norma se aplicará a las viviendas turísticas que se establezcan en edificios ya construidos. El documento municipal aclara que solo las nuevas viviendas turísticas deberán cumplir esta normativa, mientras que las más de 2.000 existentes en la ciudad podrán seguir operando bajo la regulación actual.

La concejala de Urbanismo, María José Caride, indicó ayer que la nueva ordenanza permitirá al Ayuntamiento «declarar, previo estudio y tramitación administrativa, áreas, barrios, calles o zonas como saturadas o de intensidad limitada para el uso de viviendas turísticas». No obstante, ni la edil ni el texto normativo especifican por ahora qué implicaría exactamente la declaración. Por otra parte, la ordenanza tampoco hace referencia a la posibilidad de que el Concello solicite a la Xunta de Galicia la declaración de zona tensionada, como ya ha hecho A Coruña. Esta medida, recogida en la Ley de Vivienda, permite intervenir el mercado, aunque el gobierno local, que anunció el pasado marzo que lo estudiaría, todavía no se ha pronunciado.

La ordenanza se aplicará en las viviendas de uso turístico, negocios de particulares que también pueden tener un uso residencial y, también, en los apartamentos turísticos, que son establecimientos de titularidad empresarial.

El Concello reconoce que actuó ante la «proliferación incontrolada»

El informe técnico que acompaña a la ordenanza municipal insiste en que existe en la ciudad una «proliferación incontrolada» de viviendas y apartamentos turísticos que «acentúa a presión sobre o parque residencial e duplica amplamente a capacidad hoteleira convencional da cidade». Además, el documento incide en que ha aumentado la presión sobre un mercado de alquiler al alza, «cun incremento superior ao 50 % nos prezos desde 2014, o que xera unha expulsión progresiva da poboación residente». El informe reconoce también que existen en la ciudad «conflitos de convivencia entre residentes e turistas». Por último, se explica que la ordenanza permite «homoxeineizar criterios con outras cidades galegas e españolas que xa contan con normas propias como A Coruña, Santiago, Barcelona, Valencia o San Sebastián».

Además de esta ordenanza y de las normas ya planteadas en el PXOM, el Concello de Vigo también estrenó el año pasado una categoría de viviendas turísticas en el impuesto de la basura que aportará casi medio millón de euros a las arcas municipales. Medida a la que también se sumará la futura tasa turística que plantea el Concello, que contempla un pago de dos euros por noche al turista que se aloje en una vivienda turística.

El PP analizará el documento

El Partido Popular de Vigo lamentó ayer que el Concello no les haya informado del documento antes e insisten en que la normativa debe ser «consensuada».