Un Mercedes se empotra en una casa de Vigo y lesiona a un vecino de 80 años: «Abrió un boquete y entró por la pared»

E. V. PITA VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

SXENICK

El coche era automático y, por error, aceleró en vez de dar marcha atrás. Los bomberos sacaron del coche a tres ocupantes, un matrimonio mayor y un asistente, que salieron ilesos. El único lesionado estaba dentro del salón encendiendo la chimenea

21 ene 2026 . Actualizado a las 00:45 h.

El morador de 80 años de una vivienda unifamiliar de la parroquia viguesa de Coruxo resultó herido al empotrarse un coche automático de alta gama dentro de su salón en la tarde de este martes en Vigo. El accidente fue a las dos y media de la tarde en el número 157 de la avenida de Ricardo Mella. Los tres ocupantes del vehículo resultaron ilesos pero el residente de la vivienda, que se encontraba en el salón encendiendo la chimenea, tuvo que ser enviado al hospital por contusiones y lesiones leves y está previsto hacerle pruebas por prevención.

Todo apunta a que el accidente se produjo cuando el conductor del coche, un Mercedes automático que estaba aparcado a escasos metros, se confundió al dar marcha atrás y, en realidad, aceleró y derribó la pared del inmueble. «Abrió un boquete y entró por la pared» y entró en la cocina y el salón de la vivienda. A bordo viajaba un matrimonio de edad avanzada y su asistente o cuidador. Los bomberos del parque de Esturáns se encargaron de evacuarlos del vehículo donde estaban atrapados. La pareja acababa de hacer la compra en una cadena de fruterías cercana.

Un testigo que trabaja en una frutería cercana afirma que «no hubo más heridos porque la suerte fue que viajaban en un coche bueno». 

Según otro testigo, el coche era eléctrico y estaba estacionado en el párking de la frutería. Iba conducido por un hombre mayor y «perdió el control y fue directo contra la casa». «Recorrió quince metros, rompió una valla y «se coló por la puerta» y la suerte es que no les pasó nada», indicó un testigo. El conductor explicó a las personas que lo auxiliaron que «no tenía claro qué había pasado, que fue directo contra la casa».

En la casa dañada vive un matrimonio mayor pero en ese momento la esposa no estaba con el lesionado. Ella se llevó un «buen susto» al enterarse del accidente. Los testigos coinciden: «Hubo suerte para todos, pudo ser peor».