Ordenan investigar si sufre acoso inmobiliario del compañero de piso: «Se come mi comida y echa lejía en el microondas»

e. v. pita VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Oscar Vázquez

La Audiencia Provincial reabre el caso que cerró un juez de Vigo. «No cuida a las mascotas y tira mis cosas por el suelo», denunció uno de los moradores

13 ene 2026 . Actualizado a las 18:22 h.

 «Tira mis cosas por el suelo, se come mi comida, echa lejía en el microondas, desaparecen cosas de la casa, como tarteras, menaje de cocina, sillas, en vez de limpiar pone ambientadores sabiendo que me sientan mal, no se encarga del cuidado de las mascotas». Esta es una lista de indicios que ha llevado a la Audiencia Provincial, en un reciente auto, a reabrir una investigación para esclarecer si el morador de una casa en Vigo le hace mobbing inmobiliario a otro, en la que cada uno reside en una habitación. Supuestamente, uno no deja vivir tranquilo al otro y le hace acoso con actos hostiles o humillantes para que se marche de la casa.

El caso había sido archivado por el Juzgado de Instrucción número 5 de Vigo en el 2023. El perjudicado añadía en su denuncia que su compañero de piso «no me deja vivir tranquilo, no realiza sus tareas de casa, no me permite el paso por ciertas zonas de la vivienda, ni utilizar dos salidas, airea su calzado dentro de la casa pero fuera de su habitación, me cierra la puerta con llave una y otra vez en mis tránsitos por la propiedad».

El afectado aportó un informe médico y también mostró sus quejas por la desatención de sus mascotas. Se quejó de que una vez su compañero apareció en la casa con un perro nuevo «cuando ni siquiera cuida del que hay» en la propiedad. «Hoy mismo animaba al perro nuevo a que rompiera lo que quiera, en vez de reprenderlo y ni siquiera se ha molestado en recoger sus excrementos, lo cual tampoco hace con el perro que ya vivía allí», añade la denuncia.

En su día, la jueza dictó el sobreseimiento provisional y cerró el caso pero la quinta sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo, en un auto del 17 de septiembre del 2025 ordena reabrirlo e investigar un posible acoso inmobiliario. La sala recuerda que este consiste en llevar de forma reiterada actos hostiles o humillantes que, sin llegar a constituir trato degradante, tengan por objeto impedir el legítimo disfrute de la vivienda.

La Audiencia cree que el caso se cerró sin haber hecho indagaciones respecto a qué relación liga a denunciante y denunciado y la vinculación de cada uno de ellos con la vivienda en la que, al parecer, conviven. «Los hechos parece que vienen sucediéndose desde hace años» y que, al ser reiterados, «pudiesen impedir el pacífico disfrute de la vivienda, excediendo de lo que puede considerarse unas malas relaciones de convivencia».

Por ello, la Audiencia ordena a la jueza que reabra el caso y oiga a un testigo que aporta el denunciante.